diciembre 3, 2020

La guerra de precios del petróleo en pleno desarrollo

La 166 reunión de la OPEP no aprobó la propuesta de países miembros cuyos ingresos dependen, en gran medida, de las exportaciones de petróleo, descartando la disminución de la producción de crudo. Esta reunión 166 realizada en Viena, el 28 del presente mes, de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), concluyó que mantendrá la producción de 30 millones de barriles diarios, cantidad pactada desde el año 2011.

Los países miembros de la OPEP acordaron respetar este nivel de producción, mismo que es superado actualmente por 600 mil barriles diarios, que no son atribuibles a los países asociados a esta instancia internacional. También se atribuye que hubo una la caída en la demanda en Asía. El incremento en la producción estadunidense, es uno de los factores que han ocasionado el aumento de la oferta del crudo.

Los precios continúan fluctuando en torno a los 70 dólares el barril: el West Texas Intermediate, rompió la barrera de los 70 dólares por barril al ubicarse en 69, una caída de más de 8% con respecto al cierre de ayer. En tanto el Brent se ubicó en los 72.6 dólares, un descenso de 6.5%.

Expertos en la materia coinciden en que esta disminución en el precio del petróleo podría además afectar el desarrollo de proyectos petrolíferos a nivel mundial. Según el Instituto Mexicano para la Competitividad, la tendencia a la baja que o la disminución de la rentabilidad de proyectos productivos en aguas profundas, iniciativas privada alentadas en los EE.UU, que incrementaron la oferta de petróleo y que son rentables a precios por encima de los 80 dólares el barril.

Los análisis de consultoras como la Energy Aspects, anuncian que el objetivo de la OPEP abre la puerta para que el precio continúe de bajada, incluso hasta los 60 dólares por barril. Una situación como esa, estaría básicamente dirigida a sacar del mercado a los proyectos caros de aguas profundas.

Se calcula que aquellos países dependientes de las exportaciones de crudo, como México, cuyas ventas petroleras componen el 40% de sus ingresos, tendrían que ajustar sus presupuestos. Se calcula que el gobierno mexicano gastó 10.5 mil millones de pesos en coberturas petroleras para garantizar el precio fijado por la Ley de Ingresos de 79 dólares por barril.

Abdella Salem el-Badri, secretario general de la OPEP, concluyó que en el estado de situación, los países exportadores e importadores del crudo “tendrán que acomodarse a las condiciones actuales”, ajustando los presupuestos de aquellos países que dependen ampliamente de las ventas petroleras y de aquellos que importan este energético.

Las declaraciones del secretario general de la OPEP señalaron que:

“Por cuatro años tuvimos un alto precio en el crudo, y el hecho que caigan, no quiere decir que nos tengamos que apresurar a tomar algún tipo de acción, tenemos que observar cómo se estabiliza el mercado. No queremos entrar en pánico”, dijo el-Badri en conferencia de prensa. “No tenemos un precio mínimo o máximo para implementar cualquier tipo de acción”.

Así mismo, Salem el-Badri desestimó las críticas a esta posición de la OPEP argumentando que los precios bajos beneficiarán a aquellos países cuyos energéticos fluctúan conforme a los precios internacionales.

Por su parte Pedro Merizalde-Pavón, Ministro de Recursos Naturales No Renovables de Ecuador, quien acudió como representante a la 166 Reunión de la OPEP, concluyó afirmando que los precios tendrán que estabilizarse conforme a la propia oferta y demanda del mercado.

Las explicaciones de OPEP harían posible que, la tendencia a los bajos precios del petróleo continúe en el 2015. Se afirma también que, a pesar de una recuperación en la demanda del próximo año, este incremento “sería compensada por un incremento en la oferta de petróleo de no proveniente de la OPEP de 1.36 millones de barriles diarios”.

Está claro que los países del Golfo Pérsico como Arabia Saudita, Kuwait, Emiratos Árabes Unidos y Qatar, miembros importantes de la OPEP, tienen el respaldo de amplias reservas internacionales para sobrellevar este periodo de precios bajos, a diferencia de países como México y Venezuela cuya situación económica está muy anclada a las exportaciones del crudo.

Sin embargo, situaciones como las que se está atravesando en estos momentos con la guerra de precios del crudo ya existieron anteriormente, acuérdese esa baja estrepitosa que sucedió en el 2008, el precio del barril de petróleo cayó de 145,3 dólares a 30,3 dólares, en diciembre del mismo año, ver gráfica adjunta al PDF en este enlace:

https://www.la-epoca.com.bo/portada/1417561002/digital/#/21/zoomed.

Posteriormente a esta caída al siguiente periodo comenzó la recuperación del precio, pero no se manifestó una estabilidad en el comportamiento del precio, por el contrario las subidas y bajadas son la característica de este commodity.

Concluimos en que este momento por el que se atraviesa responde, sobre todo, a una guerra de precios cuyo objetivo es sacar del mercado al petróleo de aguas profundas, una guerra en cuyo fondo se encuentran las lógicas del capitalismo y de su lógica de funcionamiento. Lógica que trae consigo sus propias contradicciones y las células de su propia destrucción.

Frente a esta realidad contradictoria y destructora del sistema, queda un amplio margen de alternativas, desde los países de gobiernos progresistas que deben unir sus esfuerzos para enfrentar estos momentos.

La previsión, mediante el instrumento de la planificación y la integración regional, son los aspectos que deben tratar esta situación, para no dejarnos llevar por los mecanismos de la extrema dependencia de este mundo capitalista.

Se plantea que, la próxima reunión de la OPEP se realizará en junio de 2015, pero la organización declaró que se mantendrán vigilantes a las condiciones del mercado, y podrían llamar a otro encuentro de ser necesario. Nosotros también debemos permanecer vigilantes para tomar iniciativas que fortalezcan nuestros procesos hacia la soberanía económica de nuestros países.


* Docente investigador titular de la UMSA, miembro de la “Red Boliviana de Economía Crítica”

Be the first to comment

Deja un comentario