diciembre 1, 2020

No hay revolución sin canción

por: Raúl Reyes y Javier Larraín

Cuando en la primavera de 1983, en el Anfiteatro de la laguna Tiscapa de Managua, Nicaragua, se realizó el II Festival de la Nueva Canción Latinoamericana, se desplegó un gran lienzo que señalaba: “No hay revolución sin canción”.

El evento duró una semana y congregó a los grandes cantores de nuestra América, compartiendo sus cantos Silvio, Viglietti, Pablo, los hermanos Parra, Amparo Ochoa, los hermanos Mejía Godoy, entre muchísimos otros que pasaron por la tarima a entonar sus canciones.

Asimismo, y continuando con la tradición cantarina de nuestra América, el pasado fin de semana, a guitarra limpia,en el Paraninfo de la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA), trovadoras y trovadores de nuestro país se dieron cita en el Primer Festival de la Nueva Canción Universitaria, dejando en claro, una vez más, que la canción es unarma de la revolución.

Herederos de las míticas jornadas del Café Arte y Cultura y el Movimiento Cultural Jenecherú, los jóvenes guitacanturrearon con legendarios cantores de los setentas, intercambiando guitarras: Willy Claure, Emma Junaro y Carlos López con los mellizos González, el dúo Negro y Blanco y Ramona y los paradigmáticos; Julio César Paredes, Canto Vivo y Estela Rivera con Entre 2 Aguas y Sergio Antezana; Adrián Barrenechea con Jenny Cárdenas, entre muchos otros.

Tras corear cuecas emblemáticas de Claure y clásicos de la cancionística popular como Niña camba se rindió un justo homenaje a Huáscar Cajías, Pablo Muñoz, Jesús Durán y Marcelo Urioste.

Como dijo el poeta, las nuevas y viejas voces se pararon en el abismo de sus canciones, fueron dulces y lacerantes, no dieron lugar ni a bemoles ni a silencios con puntillos, todo fue flechas, versos y versos, pura canción, pura revolución.

El nuevo aquelarre trovero, que no se realizaba desde 1979, tuvo su clímax con el reconocimiento y distinción de la poetisa y cantora Matilde Casazola. A sala llena, en la primera jornada, se canto Tanto te amé, siendo debidamente agasajada la chuquisaqueña artista, por el rector, cantores y público en general.

En su arte poética, Víctor Jara, el Víctor de América, manifestó: “allí donde vuela todo, y donde todo comienza, canto que sea valiente, ¡siempre será canción nueva!”


* catalejo.laepoca@gmail.com

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