noviembre 25, 2020

África, ¿continente olvidado?

por: María Jesús Ramos Mendieta 

Cuando uno habla de África normalmente se imagina un continente dividido en dos, que se caracteriza por la pobreza, la hambruna y actores ayudando a las sociedades más abandonadas, junto a ONG que cumplen una labor social; imagen que nos entrega la televisión y Hollywood.

El otro lado del continente negro es aquel lleno de diamantes, de población extravagante y reservas “protegidas” llenas de animales exóticos, donde las personas más ricas del mundo realizan caza deportiva y exterminan especímenes que las próximas generaciones no verán. Pero, ¿qué ocurre con esta división de imaginarios?

África es uno de los continentes más extensos del mundo, cuya economía está ligada a la Unión Europea, que recibe 50 millones de dólares al año proveniente de ayuda exterior, cifra que en los últimos años ha ascendido a 1000 millones de dólares; sin embargo, toda ayuda económica crea una deuda externa que provoca que el dinero generado en el continente se vaya directo a pagar la deuda reduciendo los recursos para mejorar la salud, la educación, los servicios básicos y la alimentación.

En África existe mucho más que lo que los medios nos muestran. Tiene riquezas de suelo y subsuelo; éstas son diamantes, minerales y petróleo, y aquellas son las grandes hectáreas no explotadas donde se podría cultivar hasta para poder acabar con el hambre de su población.

Otro recurso importante son sus recursos humanos, personas que viven el día a día sólo con la ayuda de ONG y no pueden aspirar siquiera a un trabajo digno. Con tierras, estas personas podrían producir alimentos y convertirse en una clase campesina que acceda a tales recursos para alimentarse. No obstante, los gobiernos prefieren adjudicar esas tierras a empresas excavadoras y madereras procedentes de China e India por intereses muy bajos.

¿Cómo un continente tan rico padece tantos problemas? La corrupción de gobiernos y el privilegio de empresas privadas dejan a África sin mucho que darle a su propia gente, quienes terminan recurriendo a la ayuda exterior que siempre viene de la mano de algún interés muchas veces no explícito. África es un potencial geopolítico, pues este continente cuenta con grandes hectáreas para la producción agropecuaria masiva y cada día intervienen nuevas ONG para levantar estudios de datos a veces inciertos.

Actualmente se sabe del interés de China y Estados Unidos por el continente africano. Los primeros están interesados en la producción ilimitada de alimentos, mientras los segundos en sus fuentes de petróleo. En cualquier caso, ambos se movilizan por el bajo costo de elaborar proyectos en este continente.


* Politóloga

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