agosto 21, 2026

Carta a mi hija en el exilio

por: Elena Cabrejas

Y le dije a mi hija

tu cara se me aparece cada día cada minuto

cada segundo de tu exilio

baja tu cara por las paredes de la casa

llega hasta mí para llamarme para gritar

para llorar conmigo en este exilio separado

distante del tuyo el mío en mi país

en nuestro país

donde te escribo: «quisiera regresarte a mi vientre

paredes de acero para tus miedos…»

Las noches me duelen más que nunca

golpean mis sienes en la almohada

en el clima siniestro de la espera

en mi ventana abierta hacia la nada

con nudillos de fuego con pasos que retornan

en las sombras

y salgo a buscarte en cada sueño

pero Estocolmo está muy lejos

y te envío Buenos Aires en estos posters

Plaza de Mayo y las palomas

caminando tu ausencia en el papel como en mi alma

mientras el obelisco crece imperturbable

y vos no estás aquí en ningún banco

descansando tu historia.

El pedregullo de la plaza rezonga bajo mis zapatos

todo se ha vuelto gris desde tu ausencia

y tus ojos de miel me miran desde Europa

me meto entonces en ellos por costumbre

para no volver a caerme con tus lágrimas

de cada carta de cada letra

de cada miedo

y mis manos inventan el poema:

«quisiera regresarte a mi vientre…»


* Tomado de la revista Casa No. 251.

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