por: Edmundo J. Nogales Arancibia
En los últimos días hemos presenciado una larga serie de reuniones entre la dirigencia de la Central Obrera Boliviana y el gobierno nacional, de las cuales salieron expectativas de dar una salida al conflicto que ponga en buen acuerdo a ambas partes, sin embargo, es bastante lo que hasta ahora se ha dicho y hecho, por lo que tomará tiempo acortar las distancias que se han abierto; lo positivo de todo ello es el debate generado entre las distintas organizaciones que son parte de la organización sindical más grande del país, debate que ha dado como resultado no dar vuelta atrás en la resolución del congreso de la COB realizado en enero de este año, en el cual el reencuentro de los trabajadores con el gobierno es una de las líneas políticas de acción.
Es importante ver que ninguno de los sectores afiliados a la COB ha dejado de lado el apoyo a la demanda de solucionar el conflicto y pedir al gobierno alternativas para que en SENATEX puedan ser reincorporados al menos 180 ex trabajadores de ENATEX, cuidando el derecho al trabajo.
Otro aspecto que resalta es la discusión sobre el reencuentro, cuando por parte del secretario ejecutivo y dirigentes de algunas organizaciones sociales se tenía la intención de desconocerlo con el argumento de “independencia sindical”; fue llamativo que la mayor parte de las organizaciones en el último ampliado nacional no hayan dado paso a que sea desconocido por los trabajadores. Esto muestra que es importante lo que se aprueba en un ampliado, en un congreso, porque fue el hecho de haberlo aprobado en el último congreso nacional la mayor barrera para que la dirigencia que buscaba el alejamiento con el gobierno lograra la ruptura.
También es para resaltar que la mirada de los distintos sectores sea el mantener la estabilidad laboral, por ejemplo, en el sector minero se observa que los precios de los minerales han comenzado a recuperarse, por lo que lo no fue aceptada entre los distintos sindicatos mineros la posibilidad de ir al paro nacional indefinido, que no está demás señalar que es una medida que se utiliza para derrocar gobiernos, motivos por los cuales los trabajadores de la mayor parte de sectores sindicales no acepto llevarlo a cabo.
Sin embargo, no se constituye ese apoyo en algo cegado, porque en los ampliados sectoriales que se están realizando en distintas Federaciones y Confederaciones van discutiendo lo que la central obrera no pudo sumar en el conflicto de ENATEX, problemas estructurales que afectan a todos los trabajadores, como la Ley General de Trabajo; también se discute darle vida al reencuentro, es decir, que se definan con los movimientos sociales las acciones políticas a seguir para avanzar en el proceso de cambio revolucionario, como ha sido llamado en la Tesis Política del último congreso de la COB, con esto los trabajadores están indicando que no asumen una defensa del proceso sin visión de proyecto político, y entre ellos salen voces que señalan que es tarea pendiente ejercer el reencuentro, y una agenda que permita avanzar son las resoluciones de la última cumbre realizada en Cochabamba, a las cuales se debe dar cumplimiento porque de no hacerlo vendrá el reclamo de las compañeras y compañeros de base que militantemente creen en la posibilidad de profundización del proceso y nos dicen que los movimientos sociales no son del gobierno sino que el gobierno es de los movimientos sociales.
Aún no está todo dicho sobre el reencuentro, sin duda los ampliados de los sectores afiliados a la COB continuarán discutiendo las distintas posiciones sobre el qué hacer.
* Abogado e integrante de la Escuela Nacional de Formación Política.

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