diciembre 5, 2021

Política internacional del comandante Hugo Chávez

por: Edwing Catacora D. 

Solidaridad e integración de los pueblos en un mundo pluripolar y multicéntrico es uno de los legados del líder venezolano.

Al pensamiento revolucionario de Hugo Chávez se lo estudia y se lo seguirá estudiando en sus distintas dimensiones y etapas por varias generaciones más. Si bien en Bolivia, Venezuela y otras partes del continente se analiza su legado. Todavía nadie se atreve a dar conclusiones definitorias sobre su praxis revolucionaria (teoría y práctica). Se requerirá de muchos años más para conceptualizar con claridad y precisión su contribución a la teoría política.

La subida al poder de Hugo Chávez en la escena política trajo consigo una ruptura, no sólo en los asuntos internos, sino también en el ámbito del quehacer internacional. Por esta razón entró en la historia del mundo como un líder político completo, con la estatura del líder más humano y multifacético de nuestra época. En esa línea, al conmemorarse los 62 años de su natalicio, el presente artículo es un breve aporte sobre la dimensión internacionalista que planteó al mundo entero.

IV Plan de la Patria

Para entender la política internacional de Chávez es necesario revisar el objetivo IV del Plan de la Patria (2012-2019) que sintetiza su ideario. En el documento plantea contribuir una nueva geopolítica internacional pluripolar y multicéntrica para lograr el equilibrio del universo y garantizar la paz del planeta. Obviamente era una propuesta contrahegemónica y antiimperialista, que apuntaba a crear nuevos bloques de poder. En la región concretamente apuntó a reconstituir la Patria Grande.

Desde un primer momento, con ventajas limitadas, traza el titánico objetivo de superar la globalización. Estaba consciente de la existencia de las desigualdades sociales no sólo en Venezuela, sino en el mundo entero. Tenía por demás claro que el planeta estaba gobernado por el gran capital industrial, militar y financiero, quienes serán sus principales enemigos. Ante esta realidad crea vocabularios, imágenes y visiones anti-occidentales del mundo, en función de las cuales establecerá estrechos vínculos con aliados no tradicionales (miembros de la OPEP, países progresistas e incómodos como Irak, Rusia, China, Cuba, Vietnam, Corea del Norte, Bielorrusia, Irán, etc.). También se acercará a los movimientos, partidos y agrupaciones ligadas al radicalismo mundial, con especial énfasis en los circuitos latinoamericanos de izquierda – incluyendo a la insurrección guerrillera en tierras fronterizas. Justamente aquí radicará la fuerza de su política internacional. Tenía claro que no bastaba relacionarse con gobiernos o jefes de estado de otros países, sino con su pueblo.

Materialización del sueño

La estrategia diseñada por el Chávez acercó las relaciones con todos los países de América Latina y el Caribe. Los resultados concretos se encuentran en el despliegue de los mecanismos de integración como PETROCARIBE, la Alianza-ALBA, la Unasur y la Celac. De carácter estratégico, en el interés de lograr una nueva arquitectura financiera regional y mundial, impulsó la creación del Banco del ALBA, el Banco del Sur y el Sistema Unitario de Compensación Regional (Sucre) para romper con el monopolio del Banco Mundial (BM), el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el dólar.

Su política exterior también ha impactado a África. Ha construido una red de cooperación Sur-Sur en la cual destacan una serie de instrumentos petroleros e ideológicos a fin de asegurar un papel importante, no sólo en la región latinoamericana y caribeña, sino también en el Asia y en África, desplegándose también en Estados Unidos y en varios países de Europa.

Logrará un reacomodo geopolítico, procurado un nuevo tipo de alianzas bilaterales que en forma general se pueden definir como el resultado de una política antiimperialista. Por ello, la diplomacia venezolana no se agotó con los compromisos de Estado a Estado en el marco de la diplomacia tradicional, sino que trascendió hacia una dimensión política-ideológica expresada en la solidaridad revolucionaria. Justamente esta solidaridad internacional es la que hoy sustenta a la Revolución Bolivariana. Contribuye a frenar cualquier intento de intervención del imperio estadounidense. Solidaridad e integración de los pueblos en un mundo pluripolar y multicéntrico es el legado que nos dejó Hugo Chávez. Ahora queda en manos nuestras el integrarnos y construir un bloque contrahegemónico para frenar la arremetida imperialista.


* Periodista.

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