por: Carlos Samaniego Delgado
El seis de agosto de 2016 vinieron a Tarija: el presidente Evo, el Vicepresidente Álvaro García Linera, ministros, embajadores, diputados, senadores, organizaciones sociales de todo el país, para brindar homenaje a la Patria, por su dignidad y soberanía, porque creció su producto interno bruto en un 4.9% de enero a febrero de este año, porque está en el primer lugar de expansión económica de Sudamérica, porque su crecimiento es sostenido, a pesar del contexto internacional adverso: el precio de las materias primas, sequía. Quedaron como rastro las ofrendas florales al pié del monumento a Simón Bolívar.
Pero así como al campo vienen las plagas para destruir el alimento de los humanos, por ese altar de la patria pasó el comité cívico de Tarija. Hay fotografías de las ofrendas por los suelos y sus zapatos pisando las ofrendas florales. Es tan evidente que tenían en sus manos cacerolas vacías. Y tienen la cobardía de decir: “¡Nosotros no hemos sido!”.
Fue a Radio Fides María Nélida Acuña, mujer, joven y presidenta del MAS IPSP. Reclamó por ese acto antipatria, el de las ofrendas. Julio César Fernández, el comunicador que sabe que los medios de comunicación son los responsables de promover el respeto a las personas, al verla tan joven, tan mujer y tan dirigente de un movimiento político, le acusó frente a los micrófonos de ir a la radio a confundir a la audiencia y la despachó.
¿Recuerdan lo que le pasó al periodista que ultrajó por la TV a la Ministra de Comunicación? La violencia ejercida por Julio César fue una violencia masiva, afectó públicamente a la víctima. Están en la misma línea del ultrajar los símbolos patrios, el maltrato verbal a través de unos micrófonos es un maltrato sicológico porque sabe que así hace daño a la víctima. Fue una violencia mediática, contra el ejercicio político, contra el liderazgo de una mujer y mujer joven. Están en la misma línea el presidente del SEDES, silbando al mejor presidente que ha tenido Bolivia en su historia, cuando el hermano Evo Morales, a pesar de su reciente operación de su rodilla se hizo presente para rendir homenaje a la Patria en el desfile, en los 191 años de su independencia.
Dejamos constancia de estos hechos para la historia de la Patria siempre ultrajada por parte de los poderosos. ¡Condenamos esas acciones de violencia!
Los reaccionarios al proceso de cambio quisieron intimidarnos. La presencia de las masas el seis de agosto en Tarija demostró quien tiene la razón.
“Intelligenti pauca” dijeron los romanos (al inteligente pocas palabras).
* Colaborador tarijeño.

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