noviembre 2, 2026

A propósito de la economía popular y solidaria

En las últimas décadas hay una iniciativa teórica, por parte de muy pocos economistas, por entender la denominada “Economía Popular” está forma de organización está conformada por actores que han dinamizado espacios deprimidos y marginados de las economías nacionales. La economía popular se viene potenciando, especialmente en aquellos países donde las clases dominantes y su incapacidad no lograron constituir el Estado Nacional Capitalista. Las clases dominantes se estancaron en su práctica oligárquica y no pudieron trascender a convertirse en burguesía nacional independiente. Las dificultades que no pudieron ser vencidas por las elites en la región, lograron que, desde el pensamiento latinoamericano, se interpretaran esa realidad desde las teorías de la dependencia y su tesis del “capitalismo tardío”.

La economía popular fue una respuesta práctica a la dependencia y la estructura centro-periferia, construidos por el pensamiento latinoamericano, en respuesta a las teorías de crecimiento y desarrollo importadas desde los centros hegemónicos.

La reflexión económica en relación a los orígenes y el desempeño de la economía popular, hoy conocida como “economía popular y solidaria”, es insuficiente. La gran mayoría de los economistas tienen el cerebro petrificado en el pensamiento neoclásico y sus ramas anexas.

¿Qué es la economía popular y solidaria? Lo de popular lo dicen el mismo término, se trata de iniciativas económicas que surgen desde pueblo. Lo popular y sus iniciativas no es que aparecen cuando se impone el capitalismo tardío o dependiente. Desde el punto de vista institucional, estas formas de funcionamiento de la economía popular responden a formas de organización ancestrales, no son meras formas de subsistencia, aunque también sirven para ese objetivo. De ahí que, en América Latina, en reconocimiento a las prácticas de los pueblos originarios, se añade el término solidario. Los pocos economistas que trabajan en la construcción teórica de esta forma de organizaciones, la rebautizaron como “Economía Popular y Solidaria”

La economía popular y solidaria, en la práctica y en nuestros tiempos, se caracteriza por combinar recursos y capacidades laborales, tecnológicas, comerciales y organizativas de carácter tradicional, en combinación con las necesidades actuales de la población mayoritaria de una localidad o de un país.

Según Razeto Luis (1997) [1], en la economía popular se identifican, al menos las siguientes formas principales manifestaciones:

a.   El trabajo por cuenta propia.- cientos de oficios y habilidades que es aprovechados por la población de recursos bajos.

b.   La microempresas familiares.- unipersonales o de pocos socios.

c.   Organizaciones económicas populares.- grupos o familias que juntas sus recursos escasos. Lo de escaso es el término convencional. En realidad lo que juntan son sus potencialidades y energías que son el trabajo, mostrando una relación que las diferencia del capitalismo, “la relación trabajo-trabajo” en vez de la “capital-trabajo”.

 Desde las investigaciones antropológicas y/o sociológicas se plantea que: los actores de la economía popular tienen “estrategias económicas a largo plazo y capaces de negociar las dinámicas del capitalismo tardío en términos propios” (Tassi Nico, 2015) [2]. La estrategia no puede ser solamente económica, una articulación a una estrategia política y proyecto de una construcción económica distinta a la capitalista. Como afirma el economista Coraggio: “Un mundo distinto es posible con una economía distinta”.

En términos de instituciones lo que hay que evaluar y comprender es: “qué y cómo se puede recuperar las prácticas y principios ancestrales en materia de economía”, “como lograr una producción y distribución de equilibrios sociales” “¿qué es la reproducción ampliada de la vida, propuesta por el economista Coraggio?”

La economía popular en Bolivia se ha desplazado por territorios aislados e impenetrables desde la fundación de la República, primero con el comercio y después con desplazamientos de la mano de obra, esta última inicialmente se ocupa en labores que las oligarquías demandaba: el algodón, la zafra cañera, la soya. Posteriormente las iniciativas de los migrantes permitieron convertirlos en productores directos, en formas de organización de cooperativas y/o asociaciones.

La economía popular tiene su propia identidad. Cierto es que es golpeado o favorecido por los distintos momentos históricos y dominios que se ejercen en las estructuras económicas no desarrolladas. En estos distintos momentos históricos las organizaciones de la economía popular, también adquieren distintas denominaciones oficiales: son improductivos, son informales, son PYMES, son etc. En ninguna de estas denominaciones se hace una profunda explicación de su vigencia histórica y menos de sus orígenes.

El economista Coraggio [3] se refiere al respecto en los siguientes términos:

“Esta caracterización negativa equivalía a un no reconocimiento de un sector fundamental en el proceso nacional de producción y reproducción material con su propia racionalidad.

Predominó la prejuiciosa visión de un supuesto estado vegetativo y pasividad estructural de la EP y sus actores, en comparación con el modelo de unos actores empresariales supuestamente innovadores shumpeterianos, dispuestos a correr riesgos con sus inversiones”

Varios economistas que se empeñan en construir estructuras teóricas sobre la economía popular y solidaria, plantean que, esta forma de organización y el desarrollo de sus prácticas, junto a la profundización de sus principios, responderían a la necesidad de construir y fortalecer la “otra economía”, construyendo una visión crítica a la economía oficial, la economía capitalista, actualmente en crisis.

En el caso de Bolivia, queda por indagar y construir la “Economía Comunitaria”, la misma que es popular, es solidaria y responde a los principios de los pueblos indígena-originarios. Esta tarea es una interpelación a los que se atreven a construir alternativas al capitalismo senil.


*       Docente investigador titular del IIE-UMSA, economista subversivo, miembro de la

“Red Boliviana de Economía Crítica”.

1       RAZETO Luis; “Los caminos de la economía solidaria”; 1997; Edit: Lumen-Hvmanita, Argentina.

2       TASSI Nico; “La economía Popular en Bolivia, tres miradas”,

3       CORAGGIO José Luis; “LA ECONOMÍA SOCIAL Y SOLIDARIA Y EL PAPEL DE

LA ECONOMIA POPULAR EN LA ESTRUCTURA ECONÓMICA”

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