agosto 20, 2026

La Reforma Agraria en el debate interamericano de 1955

“Tierras para el Indio”: la Reforma Agraria de 1953

Un entrañable amigo de la Biblioteca y Archivo Histórico de la Asamblea Legislativa Plurinacional, Enzo de Lucca, obsequió un documento invaluable: el número 5 de la Gaceta Campesina, del 2 de agosto de 1955, en homenaje al 2° aniversario de la Reforma Agraria, medida revolucionaria impuesta por las masas indígenas insurrectas que cumpliendo el mandato del Comité Indigenal Boliviano creado en 1938—tomaron haciendas y latifundios por asalto, afectando intereses de latifundistas y hacendados. La reforma se ejecutó mediante el decreto ley del 2 de agosto de 1952, promulgado en Ucureña, antigua hacienda expropiada en el valle de Cochabamba, que organizó el sector agrario con sindicatos campesinos en todo el territorio nacional, una poderosa Confederación Nacional, Federaciones Departamentales, Centrales provinciales y subcentrales cantonales, constituyeron la base campesina de sustentación del régimen nacionalista. Se levantó una estructura paralela conformada por los presidentes de Juntas Rurales, inspectores regionales y jefes de Defensa Campesina (milicianos), que respondían directamente al Ministro quien asumió la Secretaría Ejecutiva de la Confederación Nacional de Trabajadores Campesinos de Bolivia.

La Gaceta Campesina estaba dirigida por el Dr. Félix Eguino Zaballa, Roberto Jordán y Héctor Rodríguez, bajo la supervisión del ministro de Asuntos Campesino, Dr. Ñuflo Chávez Ortiz. Era un órgano político que reflejaba los avances en el proceso de Reforma Agraria. Se convierte en una impecable fuente de información sobre las acciones de los sindicatos, muy activos durante 1953 y 1955, señalando que “fue una garantía efectiva de la consagración de los derechos del hombre a la tierra”. En su subeditorial, se dice: “Si la nacionalización de las Minas ha sido un paso decisivo para quebrantar el poder económico de un superestado despótico que encadenó al país, la Reforma Agraria ha de significar la auténtica liberación social del campesino”.

Los Congresos Indigenistas Interamericanos

El Primer Congreso Indigenista Interamericano celebrado en Patzcuaro (México, 1940) aprobó la “Declaración solemne de principios” y 72 recomendaciones, que establecía que el problema de los pueblos indígenas de América es de interés público, de carácter continental y relacionado con los propósitos afirmados de solidaridad entre todos los pueblos y gobiernos del mundo. Reconocía que el principio básico era la igualdad de derechos y de oportunidades para todos los grupos de la población americana; y que todas las medidas o disposiciones que se dicten para garantizar los derechos y proteger a los grupos indígenas, debían ser sobre el respeto a los valores positivos de su personalidad histórica y cultural y con el fin de elevar su situación económica y la asimilación y el aprovechamiento de los recursos de la técnica moderna y de la cultura universal”. El segundo fue realizado en Cuzco (Perú, 1949).

Bolivia experimentaba una profunda Reforma Agraria, lo que determinó la participación activa de los indios en las discusiones concernientes a los problemas indígenas americanos. Un Festival de música y danzas nativas con participación de 84 conjuntos indígenas, anticipó al III Congreso Indigenista Interamericano. Se organizó una visita al Museo Nacional Tiahuanaco, una Exposición del Libro sobre Indigenismo y una adición especial en Radio Illimani. El 2 de agosto el Dr. Víctor Paz Estenssoro inauguró el III Congreso Indigenistas en el Estadio “La Paz”, ante la concentración de escuelas campesinas y de público que sobrepasaron las 30.000 personas. Acreditaron delegados 12 países y organismos internacionales. Tres investigadores de talla internacional participaron con ponencias: Profesor Paul Rivet, director del Musée de l’Homme de París (Francia), Dr. Fernando Ortiz, primera autoridad mundial en asuntos afrocubanos, el antropólogo español Dr. Juan Comas, presidente del Instituto Indigenista Interamericano, conferenciaron en el Paraninfo de la Universidad Mayor de San Andrés y en el Palacio Legislativo.

Análisis y debate sobre el indigenismo y la Reforma Agraria

El II Congreso Indigenista Interamericano fue el escenario para un amplio debate sobre el indigenismo y la Reforma Agraria. Las ocho sesiones plenarias se realizaron en el Hemiciclo de la Cámara de Diputados lo que permitió la asistencia del público que usaron tribunas y galerías para escuchar las intervenciones. Algunas conferencias se realizaron en el Paraninfo de la Universidad Mayor de San Andrés. Las ponencias tenían una extensión de 50 páginas y no había límite de tiempo para los oradores. Las ponencias son reveladoras, tanto por el tema que tratan como por su significación. Era la primera vez que la clase política y la intelectualidad debatían el problema del indio boliviano desde sus diversas facetas. No todo lo que se presentó fue publicado. Hemos organizado de manera aleatoria los temas en cinco grandes grupos: Aspectos históricos (América y su población aborigen), Aspectos Culturales (trajes y danzas, folklore, música autóctona, arquitectura, escultura y pintura indígena), Problemática lingüística (Lenguas indígenas americanas y bolivianas), Evaluación comparativa de la Reforma Agraria y el problema indígena (Experiencias internacionales y Balance de la Reforma Agraria 1953-1954), y la “Declaración de los Derechos del Indígena Americano”.

La “Declaración de los Derechos del Indígena Americano”, aprobada a propuesta de la Delegación Boliviana, puede considerarse como “uno de los documentos fundamentales en la Historia del Indigenismo Americano y como un conjunto de principios jurídicos que sintetizan las más avanzadas reivindicaciones en favor de las grandes masas aborígenes de nuestro hemisferio”. El texto de la Declaración, señala:1° El derecho vital a la tierra y a la libertad; 2° El derecho al voto universal, para participar directamente en la constitución del poderes del Estado; 3° El derecho al trato igualitario, condenándose todo concepto y práctica discriminación racial; 4° El derecho a la organización comunitaria, sindical y cooperativa; 5° El derecho al trabajo apropiadamente remunerado y al protección de las leyes sociales; 6° El derecho al beneficio de los servicios públicos, , en proporción a la densidad demográfica, las contribuciones económicas y las necesidades de las poblaciones indígenas; 7° El derecho al respeto de sus culturas tradicionales e incorporación de estas a la técnica moderna y 8° El derecho a la educación integral.

Bolivia mostró su solidez en la adopción de políticas de Estado sobre el indígena, que ya había sido incorporado en la Constitución Política del Estado de 1938, en aspectos esenciales que fueron considerados en la Declaración de Derechos del Indígena Americano y en las resoluciones del III Congreso Indigenista Interamericano.


*       Historiador. Jefe de la Biblioteca y Archivo Histórico de la Asamblea Legislativa Plurinacional. Docente titular de la Carrera de Historia de la UMSA.

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