agosto 19, 2026

El mundo al revés: análisis de la coyuntura internacional desde Bolivia

por: Gabriel Villalba Pérez 

Bolivia sin lugar a dudas se ha convertido en estos 10 años a nivel internacional en un referente de políticas públicas efectivas y de nuevos paradigmas civilizatorios. Este año por ejemplo Bolivia seguirá siendo el país de mayor crecimiento económico en la región, con un 4%. La voz y el posicionamiento boliviano gozan de gran relevancia en el escenario internacional.

Venezuela

Bolivia no se puede entender disasociada de los procesos progresistas de la región, que en 10 años le devolvieron la dignidad a Latinoamérica. Uno es esos procesos, el venezolano, es hoy amenazado en su orden democrático por la extrema violencia promovida por sectores opositores, que ya cobró 36 muertos. Ya la Canciller venezolana Delcy Rodríguez expuso en reiteradas ocasiones la situación de violencia que vive el hermano país, que debe ser soportada, además, junto con una guerra económica de dos frentes (interno por parte de los especuladores nacionales que importan alimentos y medicamentos, y externa por parte del sistema financiero internacional).

Pero es en este último tiempo que se están activando los mecanismos supraestatales para viabilizar una solución democrática. Tanto desde la CELAC, que se reunió en El Salvador para abordar soluciones posibles para la inquietante situación venezolana, como también el MERCOSUR, que a través de la mesa directiva del parlamento (PARLASUR) conformará un equipo de alto nivel para propiciar el dialogo en Venezuela.

Ante estas formas supraestatales de resolución de conflictos por la vía de la diplomacia y el acercamiento de los pueblos de la región, la OEA amenaza aún con llevar a cabo una reunión de su consejo permanente para tratar lo que pasa en Venezuela sin el aval del país en cuestión, incumpliendo el propio reglamento de la Organización.

Claramente la batalla diplomática se está disputando a través de los organismos supraestatales de la región. Están en disputa nuestros propios organismos y su legitimidad frente a un organismo foráneo impuesto para Latinoamérica por Estados Unidos como es la OEA. La injerencia norteamericana no se admite más en la región, pero sin duda su brazo diplomático operativo de intervención para la sigue vigente a través de la OEA.

Una vez más se deja en evidencia que nuestros organismos supraestatales como la CELAC deben ser potenciados por los estados miembros para terminar con el ciclo de imposiciones injerencistas a nuestros países y proclamar la autodeterminación de nuestro continente a través del fortalecimiento e impulso real de los distintos organismos de integración regional.

Chile

La relación tensa con el estado chileno obliga a nuestro país, y es esta la vía más acertada, a buscar en los órganos de resolución pacífica de controversias fallos judiciales favorables a Bolivia que sirvan de precedentes para afrontar los atropellos chilenos que demuestran un estado y una diplomacia anquilosados en el siglo XIX. El desarrollo internacional de protección a los derechos humanos y sus instituciones amparan a Bolivia ante las violaciones de libertades fundamentales realizadas por el estado chileno en contra de nuestros compatriotas.

El rechazo consecutivo a tres autoridades de Estado de alta jerarquía debe ser entendida como una raya más al tigre, en un contexto donde la política parece haberse vulgarizado en todos los rincones del planeta o, tal vez, se ha hecho más descarada, sin los ropajes típicos de la diplomacia.

EE.UU., Rusia, Siria y Corea del Norte

Entender y plantearnos políticas internacionales, estrategias geopolíticas de liberación de nuestros pueblos y mecanismos de integración regional nos llevan inevitablemente a pensar en las estrategias y la geopolítica de dominación del enemigo continental, EE.UU.

Trump convulsiona la península de Corea con el envío un submarino nuclear para que se sume a las próximas maniobras con su portaaviones Carl Vinson. La llegada del submarino nuclear USS Michigan coincide con la celebración del 85 aniversario del ejército norcoreano, una efeméride que Pyongyang ha festejado con el que podría ser su mayor ejercicio de artillería hasta la fecha, desplegando entre 300 a 400 piezas cerca de su costa oriental.

Pero a la par de sus maniobras bélicas, Trump se acerca al Consejo de Seguridad de la ONU, lo que podría considerarse una medida distractiva o simplemente una contradicción más de las muchas a las que nos acostumbra. Lo cierto es que desde que asumió la presidencia de Estado Unidos se propuso recuperar la hegemonía norteamericana perdida en el mundo multipolar actual, solo equiparado en su poderío armamentístico por Rusia y condicionado en una posible guerra económica financiera por China. EE.UU. debe ganarse al mundo, o al menos intentar legitimar posibles intervenciones militares como desearía hacerlo en Siria. Es por esta razón el invento de la utilización de armas químicas, la invención y financiamiento del Estado Islámico y la publicidad mediática y sistemática del terrorismo global. Solo un estado de terror global legitimaria a EE.UU. como el llamado a resolver los problemas del mundo devolviéndole su papel perdido de gendarme global, recuperando así su hegemonía tan añorada por Trump.

Es por esta misma razón, teniendo una lectura cabal de la estrategia geopolítica Norteamérica que Rusia a través de el Director del Departamento de no Proliferación y Desarme en su cancillería, Mijaíl Ulianov, aclaró que Occidente impide investigación imparcial sobre el ataque químico en Siria.

De forma absolutamente diplomática el Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia manifestó su temor de que se repita el uso de armas químicas en Siria en los próximos días con el pretexto de culpar al gobierno del presidente Bashar al Assad, respaldando notoriamente a su aliado en Oriente y frenando una posible intervención norteamericana. El ministro de defensa ruso Serguei Shoigu también respaldo a las fuerzas rusas instaladas en Siria, reforzándolas y expresando que las acciones de Washington constituyen una amenaza para las fuerzas rusas en territorio Sirio. Es por eso que EE.UU. vira su atención a la península de Corea tratando de provocar a Pyongyang cuya reacción justificaría y legitimaria ante la comunidad internacional un conflicto bélico tan ansiado por Trump para reimpulsar su economía basada en gran medida por la industria de la guerra.

Este mundo al revés debe reconfigurarse pero a partir de nuevos paradigmas civilizatorios, la visión progresista global se enfrenta a una visión catastrofista global de las elites conservadoras que buscan como construcción política el retorno a lo mismo, parafraseando con Así habló Zaratustra de Nietzsche.


*     Escritor, militante, abogado y conductor de radio y televisión.

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