por: Humberto Claros Zeballos
El Conflicto suscitado en Achacachi que se ha visibilizado desde hace meses atrás, se ha tornado ciertamente en un centro de la atención política, ya que a medida que fue evolucionando, en el camino se sumaron elementos que desvirtúan esta protesta y hacen relucir al mismo tiempo la hipocresía de politiqueros de la derecha que les gusta agarrar cuanta piedra haya en el camino para arrojársela al gobierno, o dicho mejor, al Proceso de Cambio. Son unos “supermanes” que hacen de todo. Un día son defensores del medio ambiente, de los pueblos indígenas, otro día se ponen al frente de las protestas sociales, otro día se visten con camisetas de demócratas, ah, pero también son buenos actores de cine y teatro, porque por ejemplo ellos ahora ya tienen un nuevo léxico, un nuevo glosario, un libreto que les llegó desde “Hollywood” el cual se lo aprendieron como buenos estudiantes.
Ahora por ejemplo ellos ya no dicen gobierno, sino “régimen” (al gobierno del presidente Morales) o en el tema de Venezuela que también le llaman régimen y dictadura. Pero no solo repiten esto los políticos de la derecha, sino medios como página 7 se toman la libertad para llamar a Venezuela “Dictadura y régimen”.
En el tema del TIPNIS, relucen su hipocresía como defensores del medio ambiente y los pueblos indígenas pero no tienen ni idea de que quiere decir Madre Tierra ni de Derechos Indígenas porque nunca les interesó. Pero vamos por Achacachi.
El conflicto de la ciudad de Achacachi, donde evidentemente la protesta viene desde la parte urbana de las juntas vecinales de la ciudad y no del conjunto de la región como se pretende hacer creer y confundir -indicando que Achacachi se está revelando al Proceso de Cambio y que existiría una ruptura con el gobierno-. Hay que decir que la derecha al menos algo entiende sobre lo que significa Achacachi como una fuerza importantísima en el Proceso de Cambio y que seguramente por esta razón es que intentan posicionar en la opinión pública de que Achacachi está rompiendo con el gobierno.
Sin embargo, esa derecha heredera de antepasados que sometieron a los pueblos, olvida que Achacachi efectivamente tuvo y tiene un rol importantísimo en la historia de nuestro país debido a su rebeldía ante el sometimiento proveniente del blanco, ante la discriminación y marginación sistemática. De hecho, por ejemplo, su participación fue fundamental en el proceso de la Reforma Agraria de 1952 ya que expulsaron de esta región a los hacendados de aquella época, posteriormente en la resistencia a las dictaduras, fueron fundadores de milicias armadas en el siglo pasado y durante la época neoliberal su papel fue decisivo, sobre todo con los denominados “Ponchos Rojos”.
¿Qué moral tiene la derecha para hablar de Achacachi y este valeroso pueblo?, cuando la lucha de esta región históricamente fue contra la opresión sistemática de los que actuaron contra los intereses del país, como contra el dictador Banzer, en el bloqueo de abril del año 2000, cuando este ejercía la Presidencia y Tuto Quiroga era el vicepresidente. Fue una movilización contra la privatización del agua que pretendía el gobierno de Banzer junto a su vicepresidente que hoy se ha vuelto defensor de Achacachi.
Es bueno aclarar que en el conflicto de Achacachi tiene que ver con las organizaciones urbanas de la ciudad como las juntas vecinales, el comité cívico y otros, que se han movilizado contra el alcalde y representa como una tercera parte de la población, pero otra cosa distinta son las organizaciones territoriales aglutinadas en sindicatos, centrales, y federación que fueron efectivamente afectadas por este conflicto ya que sufrieron por ejemplo la quema de su sede sindical. Es decir, su federación por parte de la movilización urbana. Hablar de Achacachi es también hablar de Warisata, la tierra donde el indio tomo el lápiz y el papel para liberarse de la opresión.
Sale a relucir entonces unos planes anunciados por el propio Felipe Quispe, el “Plan Evo Morales”, “Plan García Linera” y “Plan Zapata”. Aspectos que están claramente trazados para generar desestabilización del gobierno y por ende la protesta social se torna con fines absolutamente políticos. Así ingresa esta movilización, quizá legitima de los pobladores de la ciudad de Achacachi, en un proceso de desvirtuación y manipulación por parte de la derecha y de algunos “felipillos” vendidos como como Roberto de la Cruz y el propio Felipe Quispe, quien mantuvo raros vínculos con el mirista (MIR) Wigberto Rivero, ministro de Banzer, conocido popularmente como el “Duchazo”
Como parte de este plan, se constituyen “mujeres de Achacachi” en las afueras de la cárcel de San Pedro para exigir la liberación de su dirigente, generando en el lugar un clima de muchísima tensión por el tono de la protesta y la presión. Allí por ejemplo piden diálogo con la esposa del vicepresidente, al día siguiente también piden dialogo con Gabriela Zapata. Es decir, se ha desvirtuado totalmente su protesta; piden una y otra cosa ¿en qué medida Zapata podrá resolver su problema? A esto Felipe Quispe le ha llamado como el “Plan Zapata”.
Unidad de sectores sociales contra Evo
Se ha anunciado desde Felipe Quispe, voceros y personeros de la derecha una articulación de otros sectores con Achacachi para hacerle frente al gobierno; entre ellos los denominados “Defensores del TIPNIS” y ADEPCOCA”. Pero no existe coincidencia en sus demandas y en lo único que coinciden es en desgastar al gobierno de Evo Morales.
Pero además desde varios dirigentes de las juntas vecinales de Achacachi también se ha anunciado su articulación con Challapata, haciendo referencia a los contrabandistas, es decir a un grupo delincuencial. Primero que ADEPCOCA ya fue desvirtuada y deslegitimada por la COFECA y las federaciones cocaleras del norte paceño y luego esta supuesta representación del TIPNIS, que está conformada por efectivamente indígenas que no viven en su región ni representan a nadie, sin mencionar a ecologistas.
El legítimo y verdadero Indio
De manera racista, discriminatoria e hipócrita desde la oposición se está generando una corriente de opinión de que Felipe Quispe es el Indio verdadero, el que lucha por sus bases, que Evo Morales no es indio porque no habla quechua ni aymara y es cocalero y una serie de definiciones y calificativos por el cual según la oposición el presidente Evo Morales no sería indígena. Además, de que Felipe Quispe es un Indio Intelectual y Evo Morales no lo es, sino un dirigente cocalero. Es una absoluta hipocresía. A ellos jamás le interesaron los indios como sujetos activos y presentes en el estado boliviano, sino como simples masas votantes para que ellos sigan en el poder.
Sin ir más lejos, ellos tienen ahí su propio indio, el señor Rafael Quispe a quien le dieron amplia cobertura mediática en la denominada marcha del TIPNIS de 2011 y con quien intentaron construir una figura paralela a Evo Morales. Luego, a la hora de poner candidatos, el señor Doria Medina decide que el “hermano” Quispe ni siquiera figuraba como suplente, hasta que el propio Rafael Quispe protestó y lo pusieron como suplente para diputado. Ese es el trato de la derecha a los indios.
* Comunicador quechua del Trópico de Cochabamba.

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