En pasados días el presidente del Estado Plurinacional Evo Morales posesionó a la Comisión de la Verdad para investigar las dictaduras militares en Bolivia de los años 1970-80. En esto, el país tiene la típica situación de haber sido el primero en tener esta instancia de investigación en 1982 y, al mismo tiempo, de ser el último. Según declaraciones de la Asociación de Familiares de Detenidos, Desaparecidos y Mártires por la Liberación Nacional y Social (Asofamd), en su larga lucha de esclarecer sobre las detenciones políticas, tiene un listado de 150 desaparecidos en la dictadura de Hugo Banzer (1971-1978) y varios de ellos como parte del Plan Cóndor, en coordinación con las dictaduras de Argentina y de Chile. También se encontraron los restos de 14 personas desaparecidas, como la de René Sánchez, desaparecido en julio de 1980, en la dictadura de Luis García Meza y Luis Arce Gómez.
La conformación de la Comisión es un gran paso en la búsqueda de esclarecer las desapariciones forzadas de ciudadanos en coyunturas políticas de factos. Esperamos la Comisión de la Verdad conformada y conformado por distinguidas y distinguidos personalidades pueden hacernos conocernos su trabajo muy pronto. El ícono de nuestros desaparecidos contemporáneos es Marcelo Quiroga Santa Cruz, político socialista, muerto en el golpe de Estado de Luis García Meza del 17 de julio de 1980 en la oficina de la Central Obrera boliviana (COB). Oír la voluntad del comandante de las Fuerzas Armadas de colaborar en la investigación es altamente plausible.
Esta Comisión se ocupará de las desapariciones políticas de las dictaduras militares. Pero nuestra historia está plagada de este tipo de arbitrariedades humanas y por eso puse el título de esta columna de las verdades, porque otro hecho atroz y poco conocida en nuestra historia se da en la década del año 1930, más propiamente entre 1932-35 con la incursión de la una logia militar denominada Legión Cívica, comandada por el castrense Justiniano Zegarrundo, que según algunas fuentes de investigación, fue uno de los encargados de reprimir y aniquilar a los indios de esta época. Es decir, Legión Cívica se había especializado en masacrar a indios en plena guerra del chaco.
Aquí cabe pedir a las Fuerzas Armadas que pongan a la disposición de los investigadores la documentación existente, en este caso del periodo de la guerra del chaco (1932-1935). Hay que recordar que el intelectual aymara Eduardo Nina Quispe, fue capturado por esta Legión Cívica y encarcelado, acusado de instigar indios e incluso de ser comunista. Cuando lo único que hacía Nina Quispe en ese entonces es pensar en Renovar Bolivia o refundarla y crear escuelas clandestinas indias. Sabemos que esta década de los años treinta del siglo XX es un periodo de incursión de las logias en varios países de América Latina, pues existe la Legión Cívica Argentina, la Legión Cívica Paraguayo. Sabemos que las acciones específicas en Argentina y Paraguay fueron variadas. Al parecer en la Argentina se convirtió en los primeros movimientos nacionalistas y del lado paraguayo se sabe muy poco.
* Es aymara-boliviano. Dr. en Estudios Culturales Latinoamericanos y es Docente en la UMSA.

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