octubre 3, 2026

Análisis del sector hidrocarburos y proyecciones para el 2018

por: Pedro Blanco

A pesar de la caída de las cotizaciones en el mercado internacional, el ingreso de Bolivia a la petroquímica es un paso importante en la ampliación de sus fuentes de generación de ingresos.

Uno de los sectores más azotados por las bajas cotizaciones del barril de petróleo que llegó a cotizar hasta $us 26 en febrero de 2016, es el sector de los hidrocarburos y Bolivia no pudo estar al margen de ello.

Sin embargo en Bolivia, pese a que disminuyeron los ingresos por renta petrolera, se apostó por su industrialización e inicio de la era de la industria petroquímica.

El inicio de operaciones de la Planta de Amoniaco y Urea –al margen de su haberse interrumpido por algunas semanas por un tema electrónico absolutamente controlable- marca un punto aparte en la historia del país porque con este complejo petroquímico arranca la industrialización del gas natural, anhelo largamente esperado que ahora es una realidad, desde 2017, el mismo que tiene una capacidad de producción de 2100 toneladas métricas día (TMD) de urea, de las cuales el 59% estará destinada para consumo del mercado interno. Bolivia era el único país latinoamericano que no empleaba de manera significativa sustancias a los fertilizantes por sus altos costos que su uso implicaba.

Inicialmente se prevé que beneficiará por el valor agregado que se dará al gas, porque permitirá recuperar áreas de cultivo agotadas y especialmente porque permitirá precautelar la seguridad alimentaria en nuestro país. Además la restante producción prevé su exportación a mercados del Brasil, Argentina, Uruguay, Paraguay y Perú.

En cuanto a la exploración y explotación de hidrocarburos conforme a la infografía de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos, en la cual advierte que se dará prioridad entre 2018 y 2019 a once proyectos de exploración que tienen un potencial de 12,16 trillones de pies cúbicos (TCF) de gas, en la perspectiva de aumentar y reponer las reservas de hidrocarburos. Considerando que las reservas probadas al 2013 alcanzaban a 10.450.000 MMPC.

Estos 11 proyectos, se inscriben en la carpeta de 35 proyectos de exploración que cuenta la estatal petrolera con un potencial de 31,5 trillones de pies cúbicos (TCF). Están distribuidos en los departamentos de Tarija, Chuquisaca, Santa Cruz, Cochabamba, Beni y La Paz. Son el resultado de la Ley de incentivos implementados a partir de esta gestión.

Respecto al Gas Licuado de Petróleo (GLP) a partir del año 2013, Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) ingresa al mercado, exportando este combustible y facturando hasta el 2016 $us 87,28 millones a los países de Paraguay, Perú y Uruguay.

El combustible fue producido en las plantas de separación de líquidos Río Grande de Santa Cruz y Carlos Villegas Quiroga, ubicada en el municipio de Yacuiba, provincia Gran Chaco del departamento de Tarija. Ambas plantas aportan el 55% de la producción total de GLP.

Las exportaciones comienzan a partir de la producción de excedentes de GLP gracias al funcionamiento de las plantas de separación de líquidos.

La Planta ubicada en la provincia Gran Chaco es seis veces de mayor capacidad que el complejo de Río Grande y es una de las tres más grandes de la región en cuanto a capacidad de procesamiento, junto a las de Bahía Blanca en Argentina y Camisea en Perú.

El inicio de operaciones comerciales de la planta ubicada en Yacuiba este año marcó un hito importante en la historia de los hidrocarburos en el país, tomando en cuenta que consolida a Bolivia como un país exportador de Gas Licuado de Petróleo (GLP) con trascendencia en la región.

Sin embargo, para los próximos años se tiene como futuros mercados de exportación de Gas Licuado de Petróleo (GLP) a la Argentina y Brasil, adicionalmente de los mencionados anteriormente y que incrementarán su demanda.

Respecto del uso doméstico del gas, 93 poblaciones intermedias y ciudades capitales de ocho departamentos del país se beneficiaron con instalaciones de gas a domicilio, proyecto de gran impacto social que ejecuta YPFB.

En La Paz, ya tienen el servicio Coroico, Caranavi, El Alto, Patacamaya, Sica Sica, Viacha, Calamarca, Achocalla, Laja, Desaguadero, Achacachi y Copacabana. En Oruro Challapata, Caracollo, Eucaliptus, Huanuni y Huari.

En Potosí, además de la capital, ya gozan del gas a domicilio Uncía, Llallagua, Betanzos, Tupiza, Uyuni y Villazón. En Chuquisaca están Tarabuco, Monteagudo, Muyupampa, Camargo, Presto, Las Carreras, Villa Abecia, Yamparáez, Yotala, El Villar y Macharetí.

Mientras que en Cochabamba cuentan con el servicio de gas a domicilio Cercado, Quillacollo, Punata, Sacaba, Tiquipaya, Cliza, Colcapirhua, Tolata, Ivirgarzama, Villa Tunari, Entre Ríos, Tarata, Shinaota, Vinto, Chimoré, Arbieto, Capinota, Puerto Villarroel, Arani, Sipesipe, Santibañez y San Benito.

En Santa Cruz se beneficiaron Saipina, Camiri, Warnes, Montero, Cotoca, La Guardia, Choreti, Charagua, El Torno, Mairana, Okinawa, Samaipata, Yapacaní, Boyuibe, Buena Vista, San Matías, Abapó, Cabezas, San José de Chiquitos, Roboré, Ascensión de Guarayos, Mora, San Ignacio de Velasco y San Julián.

En los departamentos de Beni y Pando cuentan con el servicio Rurrenabaque, Riberalta, San Borja, Trinidad, Guayaramerín, San Ignacio de Moxos, Santa Ana de Yacuma y Cobija.

En estas ciudades en las cuales anteriormente debían peregrinar con sus garrafas o utilizar otros combustibles poniendo en riesgo sus vidas al usarlos, hoy tienen condiciones distintas, diferente comodidad y especialmente seguridad que anteriormente no lo tenían.

De los mencionado anteriormente podemos advertir que en el marco de aplicación de la Constitución Política que establece que se debe garantizar el mercado interno con la implantación de proyectos se impulsa la universalización del uso de los recursos hidrocarburiferos en el uso doméstico. La manera de corroborar ello es que subió de 4,75 a 12,21 MMmcd en esta última década.

Sin embargo no solo debemos enfocarnos en el consumo, producción e industrialización de hidrocarburos, también debemos preocuparnos en aumentar y reponer las reservas consumidas. Por ello es necesario contar una información actualizada respecto de las reservas hidrocarburiferas con las que cuenta nuestro país, de las cuales la más importante es la certificación de las reservas probadas, lo que a su vez permitirá firmar nuevos contratos a futuro ya que en las próximas gestiones finalizaría el contrato de venta de gas con la República Federativa de Brasil. Así también esto permitirá bajar la subvención en gasolina.

¿Qué se viene para el 2018?, además de aumentar la inversión en exploración y explotación que permitan incrementar las reservas, garantizar la seguridad jurídica, los mercados para la producción de los derivados y fertilizantes, a la vez se debe continuar con los estudios necesarios para la implementación de la Planta de Propileno.


*    Analista.

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