por: Gonzalo Vargas Rivas
Queda para adelante apuntalar el proceso de implementación de acuerdos arribados en cada una de las etapas, así como a realizar el seguimiento a las agendas productiva, normativa y acuerdos para la identificación de recursos, que permitirán la consolidación del Estado Plurinacional de Bolivia, con las características establecidas en el Artículo 1ro de nuestra Constitución Política del Estado.
Siendo el Pacto Fiscal un proceso que como metodología de avance estableció escenarios de concertación e implementación de acuerdos a través del cual se trataron los aspectos relacionados a la generación, distribución, destino y buen uso de los recursos públicos con el fin de hacer efectivo el “vivir bien”, ha sido necesario que este proceso tenga como referente una visión de modelo de país que queremos construir en el futuro, y como parte de esto la construcción del Estado Plurinacional, cuyo horizonte está marcado por la importante presencia de los pueblos indígenas y sus Autonomías Indígena Originario Campesinas.
La visión de modelo de país nos lleva a reflexionar sobre el carácter del Estado Plurinacional de Bolivia y su sociedad tan diversa en términos étnicos, culturales y demás dimensiones, fundado en la pluralidad y el pluralismo político, económico, jurídico, cultural y lingüístico, dentro del proceso integrador del país que ahora incorpora a la totalidad de su población en sus estructuras políticas.
Por tanto, lo Plurinacional implica la construcción de una nueva institucionalidad, una nueva territorialidad, nuevas formas de ejercicio del gobierno, pero también otro modelo de desarrollo desde la concepción de los pueblos indígena originario campesinos, cuyas aspiraciones y visión de país no volverán a ser soslayadas.
En este contexto, probablemente la palabra “desarrollo” no sea la más adecuada, sino la del “vivir bien”, que sigue siendo un término que debe ser reflexionado, que tiene una connotación mucho más profunda y que da cuenta de una relación diferente con la madre naturaleza o Pachamama, porque implica armonía y cosmovisión, es decir una relación más armónica y de respeto con el medio ambiente.
En consecuencia el desarrollo del Pacto Fiscal, y las fuentes de recursos económicos que de ésta discusión vendrán emergiendo, tendrán que atender ese carácter diverso y tan complejo de nuestro país. Por tanto el pacto fiscal no es un proceso concluido y cerrado, sino que marcará un ritmo constante cuyo desarrollo dependerá de una gran multiplicidad de factores.
Un tercer elemento en este proceso ha sido la definición de mecanismos claros orientados a dotar al proceso del diálogo autonómico de una intensa participación de los diferentes sectores y actores de la sociedad boliviana en plataformas de intercambio, discusión y toma de decisiones entre Estado y sociedad civil; y, obviamente, entre los diferentes niveles del Estado. Desde el nivel central con las instituciones de gobierno, como el Órgano Ejecutivo. A nivel departamental, los gobernadores. A nivel Municipal los alcaldes, y por las Autonomías Indígena Originario Campesinas (AIOC) y la Coordinadora Nacional de Autonomías Indígena Originario Campesinas (CONAIOC), como instancia de coordinación de las AIOC que se vienen constituyendo en ritmos disímiles a lo largo de Bolivia y de las cuales tres: Charagua en Santa Cruz, Raqaypampa en Cochabamba y UruChipaya en Oruro, ya tienen constituido sus gobiernos y avanzan con su gestión pública propia, después de un intenso debate interno, una rigurosa gestión administrativa y una eficiente colaboración entre niveles de gobierno.
A fines del 2017 los miembros de esta instancia de Coordinación de las AIOC saludaron la culminación del proceso de diálogo del pacto fiscal, como el ejercicio de concertación nacional y participativo que permitió el encuentro entre el Nivel Central del Estado y las Autonomías Departamental, Regional, Municipal e Indígena Originario Campesinas, y la generación de acuerdos que permitan viabilizar el uso de recursos públicos para garantizar los derechos de las ciudadanas y ciudadanos que habitan el territorio boliviano.
El resultado del diálogo que se desarrolló durante el segundo semestre de 2016 y el 2017, se expresa en el “Documento Final del Proceso de Diálogo del Pacto Fiscal”, que recoge las conclusiones logradas en el transcurso del dialogo del Pacto Fiscal, en cada una de las etapas desarrolladas; preparación, socialización, priorización de agendas productivas, agenda normativa y análisis de fuentes de recursos.
Queda para adelante apuntalar el proceso de implementación de acuerdos arribados en cada una de las etapas, así como a realizar el seguimiento a las agendas productiva, normativa y acuerdos para la identificación de recursos, que permitirán la consolidación del Estado Plurinacional de Bolivia, con las características establecidas en el Artículo 1ro de nuestra Constitución Política del Estado, aquel que dice: “Bolivia se constituye en un Estado Unitario Social de Derecho Plurinacional Comunitario, libre, independiente, soberano, democrático, intercultural, descentralizado y con autonomías. Bolivia se funda en la pluralidad y el pluralismo político, económico, jurídico, cultural y lingüístico, dentro del proceso integrador del país”.
Es importante resaltar la gran participación de todos los niveles autonómicos en el logro de los acuerdos para el análisis de la asignación de los recursos, así como, el acuerdo entre el nivel central y las autonomías para fortalecer la generación de ingresos propios por parte de los niveles autonómicos, trabajo que se desarrollará a través de acciones futuras orientadas estratégicamente en la implementación de mesas de trabajo y consejos sectoriales. Todo esto en el marco de la implementación de los acuerdos del Pacto fiscal, respaldados por actas y documentos conclusivos de cada una de las reuniones de la comisión técnica del Pacto Fiscal, así como el Consejo Nacional de Autonomías.
* Director General de Organización Territorial.

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