Se realizaron las elecciones por fin en Costa Rica. Y sucedió lo que muchas personas sabíamos iba a pasar, pero nadie deseaba: la modernidad, lo poquito que aún quedaba, fue golpeada sin misericordia en plena cara por el puño del reaccionarismo y el fanatismo.
El país, o por lo menos una buena parte de este, hoy está entre el miedo al que vendrá y la estupefacción de lo que pasó. Pero mal haríamos si consideramos que esto fue un paréntesis histórico. Por el contrario, ha sido el desenlace de un proceso que se debió iniciar hace ya muchos años. Efectivamente, se resuelve de manera abrupta y súbita, como lo son siempre estas resoluciones. Es la relación dialéctica entre la acumulación paulatina – a veces imperceptible- y el desenlace súbito y hasta violento. Violento porque si bien no hubo sangre en las calles, sí ha trastocado de base mucho.
Por ahora lo que queda es hacer balance, tratar de entender lo que pasó. Y, sobre todo, para los que deberemos irnos preparando para la resistencia. Lo que hoy vivimos debemos conjugarlo no sólo en pretérito, también en futuro.
Ni siquiera el árbol pudimos ver, menos el bosque
Evidentemente, el actor que más habrá ganado ha sido el neo pentecostalismo costarricense. Ese fenómeno de los partidos confesionales tal vez nunca fue ponderado como un actor de importancia. No era una “amenaza” para los partidos que, al margen de lo ideológico, de una u otra manera forman parte del “establishment”.
Si bien han existido desde hace ya sus buenos 25-30 años, con un primer intento que se llamó Alianza Cristiana, siendo sucedido por Renovación Costarricense, lo cierto es que existía una dispersión entre ellos. Yo personalmente creo que, más que impulsar un proyecto propio de inspiración fundamentalista, lo que existían eran estructuras diseñadas a la medida de ciertos pastores neo pentecostales, una suerte de extensión de sus púlpitos y templos (desconozco como les llaman ellos), para mantener una relación de poder, basada sobre todo en elementos de orden tradicional. Son los ungidos divinos.
Justo Orozco como líder de Renovación Costarricense nunca logró captar el apoyo de las personas vinculadas a estas expresiones del cristianismo. De hecho, como escisión de su partido surge Restauración Nacional cuando Carlos Avendaño, experto escalador de monumentos, probó las mieles de ser diputado y consideró necesario tener su propia franquicia político-religiosa. Y vinieron muchos más: el Partido Accesibilidad Sin Exclusión de Oscar López, que hace una mescolanza entre una visión muy particular de los derechos humanos de las personas con discapacidad y un discurso fundamentalista. Igual con Mario Redondo, antiguo militante del PUSC, que abre su partido-congregación en Cartago e infructuosamente trató de proyectarlo a nivel nacional.
Esa misma incapacidad de poderse nuclear hizo que se les obviara e incluso despreciara. Se cometió el mayor pecado que puede cometerse: no se analizó en retrospectiva las señales que se iban dando, viéndolas en su justa y adecuada evolución. Ojo y dígame si no deberíamos haber pensado mejor las cosas:
1998: Por primera vez ingresa Justo Orozco a la Asamblea Legislativa, un diputado electo por un partido abiertamente confesional, Renovación Costarricense (PRC).
2002: Nuevamente, el PRC elige un diputado, Carlos Avendaño, pastor como Orozco. Hacia el año 2004 renuncia al PRC al tener contradicciones con Orozco. Lo denomina Restauración Nacional (PRN).
2006: Si bien el PRC no elige diputado, el PRN, presentándose a escala provincial por San José, elige al pastor Guyón Massey como diputado.
2010: La cuota de diputados-pastores aumenta a 2, retornando Justo Orozco y Carlos Avendaño a la Asamblea Legislativa. El PRN se convierte en un partido a escala nacional.
2014: Nuevamente se da un aumento de los diputados-pastores, eligiendo 3. El PRC elige a Gonzalo Ramírez, por San José y Abelino Esquivel por Limón. Fabricio Alvarado es electo por el PRN. Se conforma el llamado “Bloque Pro Vida” con ellos 3 y los diputados Oscar López y Mario Redondo. Asimismo, para el período legislativo 2017-2018, con el apoyo del PLN, el PUSC y el ML, obtiene Ramírez la presidencia legislativa.
2018: Fabricio Alvarado, que inicia su candidatura presidencial sin mayores aspiraciones que la de elegir a Carlos Avendaño como diputado, gana la primera ronda electoral con poco más del 24% de los votos válidos y disputará el balotaje con Carlos Alvarado del Partido Acción Ciudadana. Según las proyecciones tendrán una bancada legislativa de 14 diputados (as), la segunda mayor y que junto con el PLN, que elegirá no menos de 17, tendrán mayoría simple y a sólo 7 votos de la mayoría calificada.
Por tener la nariz pegada al tronco, nunca vimos el árbol y menos el bosque.
¿Pierde realmente liberación nacional?
Mucho me temo que, nuevamente, estamos ante un desajuste de la visión. Hay que enfocar mejor la lente. Efectivamente a lo interno del PLN los ajustes de cuentas serán brutales. De hecho, ya el portavoz y escudero –Francisco Antonio Pacheco- de los Arias Sánchez (Oscar y Rodrigo), ha salido a decir que:
“El partido tiene que hacer una revisión enorme y, como ocurre en todos los partidos políticos del mundo, después de un fracaso, debería de haber una renuncia de todas las autoridades del partido, elegir a otras autoridades que se dediquen a analizar profundamente lo que está ocurriendo”. [1]
Y pedir esa renuncia no es una simple pose. Es pasarle la factura a lo que se conoce como figuerismo que ha controlado la estructura de dirección del PLN en detrimento del arismo. Es volver a tomar el control de la estructura. Como terminarán esta vendetta, ya lo veremos.
En cuanto a Antonio Álvarez Desanti, y los intereses económicos que él representa y participa, la estrategia fue otra completamente. Para él el PLN ya no es el instrumento político que necesitan para el control del aparato estatal que permita mantener y profundizar su capacidad de acumulación. Así mismo. Sobre la supervivencia de un partido político se impone el interés de clase siempre. Si es necesario sacrificar al PLN en el ara del capitalismo neoliberal, buen cordero pascual será.
No han pasado ni 48 horas y se anuncia una reunión entre Fabricio Alvarado y Álvarez Desanti [2]; 24 horas después de que la UCCAEP, que reúne a las cámaras empresariales nacionales, en un alarde de su función de tutelar de los intereses de la oligarquía nacional, llama a los 2 candidatos a un debate para que expongan su plan económico y sus equipos [3].
Y aquí está el detalle. Es obvio que entre el PRN y el PAC, el segundo sí cuenta con propuestas concretas para lo económico. Que de antemano sabemos no son del agrado total de los empresarios. Mientras tanto, el PRN lo que tiene es una colección admirable de sitios comunes, de enunciados que son más un batiburrillo de sentidos comunes que propuestas coherentes y organizadas. Con el agravante de que podrían estar más cerca de ver con simpatía una profundización del capitalismo siempre que los dejen quemar (simbólicamente por supuesto… espero) a los gais, las lesbianas, las personas transgénero, las mujeres que abortan, que se someten a la fecundación in vitro, a los ateos y agnósticos, a los que manejan con una copa de vino, etc. La famosa teología de la abundancia los inspira. Y de éticas protestantes y capitalismo ya nos había dicho algo el bueno de Weber. Que se podría mandar una segunda parte buenísima con la ética neo pentecostal.
En la concreta, de esa reunión entre Álvarez Desanti lo que muy probablemente saldrá es que Fabricio Alvarado anunciará que incorporará a su equipo de gobierno al equipo económico del excandidato liberacionista, y adoptará muchas de las propuestas de este, sobre todo para salvar el trance de plantar cara y no decir nada. Hay un tufo a compadre hablado realmente apestoso.
¿Qué hacer ante este panorama?
Resistir entendiendo que lo que se plantea es el permitir que el neo liberalismo por un lado y el fundamentalismo por el otro, se entiendan para impulsar sus agendas en Costa Rica. No sólo serán las poblaciones LGBTI las que se verán arrinconadas, serán las capas medias y bajas de la sociedad que verán seriamente lesionadas sus condiciones de inclusión social.
Ese es el panorama. Juntos vienen por todo y a por todos. Y el primer acto de resistencia pasará por, a mi pesar y tragando grueso, votar por el PAC el próximo 1 de abril. Tragando grueso porque tampoco es que crea que su “progresismo” sea sinónimo de un horizonte de superación del capitalismo en Costa Rica, a lo sumo llegará a un perfeccionamiento ético del mismo. Pero entre la opción timorata de estos socialdemócratas timoratos y la abiertamente cavernaria y ultramontana de los otros, no hay mucha opción de donde escoger.
* Miembro del Frente Amplio
1 https://www.nacion.com/el-pais/politica/francisco-a-pacheco-deberia-haber-una-
renuncia/QFDCAAH52NCMLB7EOQN4FXG25U/story/
2 https://www.nacion.com/el-pais/politica/fabricio-alvarado-y-antonio-alvarez-
abrieron-la/MNXFUEUBQVEU5EL5AL7KVKJ3VA/story/
3 https://www.nacion.com/economia/politica-economica/empresarios-llaman-al-
pac-y-a-restauracion-a/GNVV2FSAOFBH7N76TZLMGXN4IE/story/

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