A lo largo y ancho del territorio nacional, se extiende una amplia infraestructura bibliotecaria sostenida por los gobiernos municipales. La más antigua y completa es, sin duda, la Biblioteca Municipal “Andrés de Santa Cruz”,[1] de la ciudad de La Paz, sede de gobierno, que en su tiempo fue una biblioteca de depósito y ello explica su alto prestigio y la notable cantidad de volúmenes que atesoró. Al margen de la fascinante y accidentada experiencia de la Biblioteca Municipal de La Paz, la creación de bibliotecas públicas fue asumida como un desafío de los municipios, en los 9 departamentos del país, sorteando muchas dificultades, (como es el caso de Sucre que tiene una Biblioteca Municipal y una filial). Se podría afirmar que es un sistema bibliotecario natural, aunque no esté articulado por la carencia de una política nacional de bibliotecas. [2] Su importancia es crucial pues muchas son el único resquicio de acceso libre a la cultura; se caracterizan por un esfuerzo notable de llevar el producto libresco hasta los confines de sus municipios, estructurando redes de bibliotecas zonales (La Paz, El Alto, Cochabamba y Santa Cruz de la Sierra). También existen bibliotecas municipales públicas muy bien desarrolladas (Tarija, Potosí y Oruro) y otras en desarrollo (Trinidad). Algunas se crearon en el siglo XIX, otras en el siglo XX, y continúan surgiendo en el siglo XXI, como el proyecto de creación de la Biblioteca Municipal de Cobija (cuya primigenia colección fue albergada en la Casa de la Cultura “Hnos. Torrico” desde el 2000) que impulsa César Tamayo. Compartimos, como ejemplo, referencias de algunas de esas sorprendentes Bibliotecas Municipales.
Biblioteca Municipal de Cochabamba
Una de las más antiguas. Fue fundada en 1844 por Melchor Urquidi (1807-1864), con 2.000 ejemplares, convirtiéndose en el más importante centro de consulta estudiantil. El ilustre escritor comunista Jesús Lara (1898-1980) desempeñó como director (1923-1949) y lleva su nombre desde 1981. En 1967 se trasladó a la Casa de la Cultura. Cuenta con aproximadamente 40.000 ejemplares, una importante Hemeroteca y conformó una red de 10 bibliotecas zonales ubicadas en diferentes distritos municipales. Actualmente moderniza sus servicios y planea digitalizar sus colecciones. El 2013 estuvo a cargo la bibliotecaria María Paredes Morrilla.
Biblioteca Municipal de Oruro
Fue fundada en 1889, por iniciativa de Rosendo Villalobos (1859-1940), quien donó los primeros libros. Lleva el nombre del ilustre polígrafo orureño Marcos Beltrán Ávila (1881-1977). Ante la falta de recursos, hizo aprobar la Resolución Administrativa Nº 16, del 15 de marzo de 2001, para organizar ferias de libro el 10 de febrero, 6 de agosto y 1 de noviembre, en las que sus benefactores aportan con sumas de dinero destinadas a nuevas adquisiciones. Su colección alcanza a 23.000 ejemplares. Su director es Juan Terceros Zambrana.
Biblioteca Municipal de Tarija
Lleva el nombre del insigne escritor Tomás O’Connor d’Arlach (1853–1932). Uno de sus impulsores fue el Dr. Octavio O’Connor. Creada en 1936 por iniciativa del alcalde Isaac Attié (1894-1968), que autorizó la compra de la Biblioteca del Club Social de 5.897 ejemplares; obras de valor histórico donadas por particulares y las del Convento Franciscano. La construcción, dotación de libros y adquisición de muebles, costó Bs. 523.000. En 1942, atendió a 32.150 lectores. Tiene 26 mil obras, está organizada en Biblioteca Antigua y Biblioteca Moderna; Hemeroteca (periódicos desde 1882) y una Galería de 169 pinturas y fotografías. Su primer director fue Jesús Ávila, a quien le sucedieron Luís Benítez (1942); Federico Ávila la catalogó con el sistema Dewey e impulsó, en su sala de lectura, la creación de la Universidad de Tarija (21 de mayo de 1946); Julio Bello y José Fernández y Mostajo. Bello gestionó el mural “lucha del gran caudillo Eustaquio Méndez, contra la opresión española y la interpretación actualizada de esa lucha ante los sucesos revolucionarios del 9 de abril de 1952”, realizado por Oscar Alandia Pantoja (1925-2009) y Edgar Ávila Echazú (1930). Trabajaron a favor de la Biblioteca, Enoé de Pacheco, Marina Suárez, Mercedes Galarza y Cristina Acosta. Está bajo la dirección de Eva Flores.
Biblioteca Pública Municipal de Santa Cruz de la Sierra
Inaugurada en mayo de 1997 con aportes de los Reyes de España, la ex Corporación de Desarrollo de Santa Cruz y la Alcaldía Municipal de Santa Cruz, que concluyó la construcción del imponente edificio, levantado en ladrillo visto, ubicado en la Plazuela del Estudiante. Cuenta con una colección de 12.000 libros de interés general, una Biblioteca Infantil y una Hemeroteca con periódicos nacionales y locales a partir de los años 90’s. Dispone de salas en las que se realizan diversas actividades de extensión cultural. El 2001 adquirió la Biblioteca de Hernando Sanabria Fernández, especializada en historia del oriente boliviano (siglos XIX-XX) con 7.739 volúmenes, que se suman a las Bibliotecas de Luis Gutiérrez Dams y Roger de Barneville. Hernando Sanabria (1909-1986) fue director de la Biblioteca Municipal, que actualmente la dirige el bibliotecario vallegrandino William Rojas.
Biblioteca-Museo de la ciudad de El Alto
Creada el 29 de mayo de 2002, en base a la Biblioteca de Antonio Paredes Candia (1924-1994) con 11.393 libros y 503 obras de arte. Las 113 obras de su autoría se conservan en la sala que lleva su nombre, libros celosamente resguardados, pues “cada texto es considerado un tesoro”. Hoy cuenta con 15.900 libros clasificados, un área de Hemeroteca y 24 bibliotecas municipales zonales, que atiende entre 1000 y 2000 usuarios al mes, en dos salas de lectura (sector infantil y estudiantes de secundaria e investigadores sociales). El 2008 la biblioteca pública en la comunidad rural de Tacachira, que debido al crecimiento de la mancha urbana, forma parte del Distrito 11 de esta populosa urbe. [3] El 2012 recopilaron libros escritos en Sistema “Braille” para implementar una sección para personas no videntes, “obviamente con ingreso libre”. La sección del Museo cuenta con la Sala de Artes Gráficas “Walter Solón Romero”, Sala de Pintura “Antonio Llanque Huanca” y Sala de Arqueología “Carlos Ponce Sanjinés”. Su primer director fue Rubén Herrera designado por el propio A. Paredes Candia; le sucedieron Wenceslao Márquez, Fanny Barrón Huet (2017) y Virginia Acarapi (2018).
* Magister Scientiarum en Historias Andinas y Amazónicas. Docente de la UMSA. Presidente del Comité Regional de América Latina y el Caribe del Programa Memoria del Mundo de la UNESCO-MOWLAC. Jefe de la Biblioteca y Archivo Histórico de la Asamblea Legislativa Plurinacional.
1 Creada el 30 de junio de 1838 por Andrés de Santa Cruz. Funcionó como Biblioteca fiscal (1838-1890), sobre la que se erigió la Biblioteca Municipal que lleva su nombre.
2 Ley 366 del Libro y la Lectura “Oscar Alfaro” (29 de abril de 2013). Art. 2. 9: “Implementar el Sistema Plurinacional de Archivos y Bibliotecas”. Reglamentada por DS 1768 (16 de octubre de 2013). Cap. VI. Art. 17.b. Subsistema de Bibliotecas. Esta labor debe ser impulsada por el Archivo y Biblioteca Nacionales de Bolivia.
3 “El Alto inaugura Biblioteca escolar en poblado de Tacachira”, en La Prensa, 24.4.2009: 5B.

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