junio 12, 2021

Suecia gana desde el VAR y complica el futuro de Alemania

El árbitro salvadoreño Joel Aguilar tuvo que rectificar en el 62’ y señalar penalti. Lo transformó Granqvist. Hwan, de cabeza, tuvo el empate en el 91′.


Penalti de libro. Penalti de VAR. La patada casi grotesca de Kim Min-Woo a Claessen no fue apreciada por el árbitro salvadoreño Joel Aguilar, que dejó seguir el juego montando una contra Corea. Pero el colegiado fue avisado, requerido para ver las imágenes e instruido: había existido penalti. Aguilar lo pitó y Granqvist lo marcó.

La escena, en su totalidad, nos deja una lectura: para los árbitros es más cómodo no pitar penalti en caso de duda. Si lo pita y no lo es, queda mal, pero si no lo señala y resulta que sí lo es, no pasa nada porque le va a avisar el VAR en un rato.

Suecia sabía que si ganaba a Corea, a priori inferior, sembraría de dudas y miedos el futuro de Alemania, pues cogería con México una ventaja de tres puntos. Así que de inicio se lanzó a por la causa. Suecia se agarró al argumento simplista de la diferencia de estatura con los coreanos para hacer de ello su única cuestión estratégica. Que los suecos explotarían la vía aérea contra los coreanos era una estrategia tan predecible como que los coreanos iban a rasear el balón para medirse en carrera.

La primera ocasión fue en el 18’, una conducción vertical de Granqvist con pared de tacón de Berg al borde del área. Insistía Suecia y la mejor ocasión se le apareció en el 20’, cuando Berga remató a bocajarro pero, sorpresa del guión, Cho Hyun-Woo hizo la hasta ahora parada del Mundial. Precisamente Cho fue la gran novedad del once de Corea, pues en principio llegó al Munidal como tercer portero. No sólo fue titular, sino que fue el mejor futbolista de Corea.

A lo suyo seguía Suecia, colgando balones y forzando córners. Debido a la diferencia de estatura, un córner tenía casi tanto peligro que un penalti. Desde el 21 y hasta el descanso, remataron Granqvist y Berg por dos veces. Y siguió parando Cho.

Suecia que eliminó a Italia en la repesca, estaba sufriendo. Llegando pero no marcando. Y pasaba el tiempo. Con eso jugaba Corea, que basaba toda esperanza en cazar un biuen contragolpe. Las veces que Granqvist y compañía tuvieron que medirse en velocidad con Son y compañía, salieron sonrojados

Forsberg y Larsson se unieron la lista de rematadores, hasta que llegó la jugada del VAR. El penalti. El gol. Y Suecia se puso a cuidar su viña, a preservar como fuese ese 1-0 que igualaba a tres puntos con México y que deja a Alemania con el agua al cuello.

De ahí al final dio tiempo para ver un rato a Lee Seung-Woo, el coreano cuyo fichaje por el Barcelona le costó al club catalán la sanción de FIFA. Incluso pudo empatar Corea en el 91’, en remate de cabeza de Hwan, sólo en el punto de penalti, que incomprensiblemente envió fuera. Ahí estaba el empate. Ahí se le fue ya a Corea medio Mundial.

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