octubre 29, 2020

Aldabonazo por la educación en Colombia

Bogotá-. La educación en Colombia atraviesa por una grave crisis como consecuencia de medidas neoliberales, coinciden analistas al reflexionar sobre las masivas movilizaciones lideradas por estudiantes en todo el país.

El pasado 10 de octubre se convocó a una primera jornada nacional de protesta en demanda de una educación de calidad financiada por el Estado, seguida de otra manifestación similar una semana después.

La convocatoria, surgida del movimiento estudiantil de las 32 universidades públicas del país, fue respaldada por la Federación de Educadores de Colombia, la Coordinadora de Organizaciones Sociales (COS), la Central Unitaria de Trabajadores (CUT) y las organizaciones indígenas.

Legisladores de los partidos de oposición, colectivos de pensionados, y agrupaciones campesinas, comunales y de estudiantes de universidades privadas también expresaron su apoyo a la protesta en rechazo a la precariedad financiera del sector de la enseñanza pública.

La ausencia de la gratuidad reclamada por los 600 mil estudiantes de las universidades públicas, y a la vez los acentuados procesos de privatización de la educación superior, han impactado de forma profunda en Colombia.

Sobre el sentido de las movilizaciones expresó la COS: tiene un alto contenido reivindicativo y político en la defensa de la educación como derecho de los colombianos.

En tanto la CUT indicó que en los últimos 25 años se ha profundizado la crisis presupuestaria de las universidades públicas y que resulta millonario el déficit monetario para el funcionamiento de las mismas.

Lo cierto es que desde hace casi una década no se desarrollaban movilizaciones en Colombia en defensa de la educación de tal envergadura.

Convocadas por las universidades públicas, donde el 85 por ciento de su alumnado pertenece a las familias de menos ingresos en el país, las protestas lograron concitar un amplio apoyo popular en ciudades como Medellín, Cali, Barranquilla, Pereira, Tunja, Cartagena y Bogotá.

En Colombia hay un gran margen de instituciones de educación superior. No solo están las 32 universidades públicas y las 53 privadas, sino también otros 28 centros de formación técnica y tecnológica.

Lamenta el periodista y diplomático colombiano Germán Manga que la educación gratuita y de alta calidad sea un derecho universal en Colombia únicamente reflejado en la letra de la Constitución.

Ilustró al respecto en un reciente artículo titulado ‘Colombia no quiere educar a los pobres’, cómo solo el 33 por ciento de los niños menores de seis años reciben educación inicial.

De cada 100 que ingresan a primaria, apenas 39 terminan el bachillerato, añadió antes de concluir que la dura realidad es que el único camino asegurado para recibir educación -sobre todo de calidad- es ser rico, poderoso y tener influencias.

Las masivas protestas de este octubre condujeron al gobierno a proponer un billón de pesos colombianos (unos 333 mil dólares) adicionales para las universidades públicas.

En relación con el proyecto inicial del presupuesto para 2019, el rubro de educación quedó con un total de 41 billones de pesos (equivalentes a 14 millones de dólares).

Sin embargo, docentes y estudiantes consideraron que tal monto no responde a las necesidades del sistema educativo y anunciaron que continuarán movilizados.

Para el economista de la Universidad del Rosario de Bogotá, Giovanni Efraín Reyes, el gobierno está dando solamente calmantes, cuando el déficit en educación es gigantesco.

El planteamiento no es que la universidad quiera más recursos, sino que lo que se pide es saldar la deuda de tantos años, explica el académico colombiano.

En Colombia es habitual el abandono escolar desde edades muy tempranas ante la enorme desigualdad social que se percibe en la sociedad.

En uno de los países de mayor inequidad social en Latinoamérica, solo el 10 por ciento de los jóvenes de los sectores más vulnerables logra ingresar a una universidad pública.

Sobre las impresionantes manifestaciones, el presidente de la Cámara de Representantes, Alejandro Carlos Chacón, afirmó que complace ver que la lucha por una educación de calidad es de todo un país y no de unos pocos.

Colombia, subraya el senador opositor Gustavo Bolívar, de la llamada Lista de la Decencia, tiene una deuda histórica con los estudiantes.

Es increíble que el Estado no le dé mayores recursos a la educación y aumente paradójicamente el presupuesto de Defensa, luego de haberse firmado un Acuerdo de Paz, remarca Bolívar.

Las universidades públicas en los países que pertenecen al mal llamado tercer mundo han venido recibiendo múltiples ataques del sistema económico neoliberal, que busca privatizar lo público bajo el argumento de que ‘lo público no genera ganancia’, refiere Jhon Sebastian Gómez, profesor de la Universidad Nacional de Colombia.

Colombia no es la excepción, por eso Gómez aplaude la movilización social para defender a las universidades públicas.

Argumenta que es el escenario donde la sociedad en general visibiliza su inconformidad y demuestra estar dispuesta a parar en sus actividades cotidianas por algo de vital importancia para el bienestar social.

En reciente Foro por la Dignidad de la Educación Pública en la Cámara de Representantes, reconocidos académicos colombianos se solidarizaron con el estudiantado e instaron a la ciudadanía a permanecer en las calles por el derecho a una enseñanza digna.

Este país produce mucha riqueza, acotaron ilustres figuras del mundo universitario. Que se redistribuya para que alcance a todos, aseveraron.

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