noviembre 26, 2021

Bolivia deplora que Washington observe injustamente políticas en las que precisamente falla

La Paz.- El gobierno boliviano volvió a lamentar el lunes la advertencia de Estados Unidos de influir para que Bolivia no acceda a fuentes de financiamiento internacional, por la ausencia presunta de políticas contra la trata y el trabajo infantil, más aún viniendo del país menos aplicado en ambas materias en Norteamérica.

La Paz volvió a calificar de «injusta» la advertencia después de que fuentes estadounidenses certificaran que EEUU incurre en explotación laboral, en alto nivel, y es el país con mayor índice de trata y tráfico.

«En Norte América, el nivel de la explotación laboral es muy alto, representa el 40% de las 6.800 víctimas detectadas entre 2012 y 2014, reza un informe de Global de Trata y Tráfico de Personas, 2016, UNODC, extraído de la WEB.

Las autoridades bolivianas salieron a defender las políticas en ambos sentidos de La Paz y llegaron a enarcar las cejas cuando se enteraron que EEUU es el país con mayor índice de casos de trata y tráfico que llegan a recibir sentencia.

«El número de sentencias en Norte América es alto comparado con el resto del mundo. Estados Unidos reporta entre 150 a 200 sentencias condenatorias por año, mientras México reporta entre 60 y 100. En Canadá, hay entre 10 a 15 sentencias por trata y tráfico al año», señala el informe.

Esta realidad, que viene a contrapelo y parece reñir con la moral de la reciente advertencia de la administración del presidente Donald Trump se hace patente en el «Informe sobre Trata y Tráfico de Personas 2018», firmado por el Departamento de Estado de EEUU.

«El gobierno de Estados Unidos incrementó el número de procesos y sentencias, pero demostró una disminución en las investigaciones (..) Las poblaciones en Estados Unidos que son vulnerables a la trata y tráfico incluyen: niños y jóvenes en programas de asistencia, jóvenes que abandonan el hogar, niños abandonados, indígenas norteamericanos y nativos de Alaska; trabajadores migrantes, incluso trabajadores indocumentados y participantes de programas de visa para trabajos temporales, empleados domésticos provenientes de países extranjeros en delegaciones diplomáticas, personas con conocimiento limitado de inglés y analfabetas», señala el informe.

Bolivia volvió a rechazar por tercer día consecutivo que Washington critique la supuesta ausencia de medidas para enfrentar la trata de personas y el trabajo infantil.

«No consideramos que sea justa la valoración que hace el Gobierno de EEUU sobre el tratamiento de la trata y tráfico de personas, porque los crímenes de orden transnacional, merecen el esfuerzo y la movilización de los países de manera conjunta», dijo en una conferencia de prensa el ministro de Gobierno, Carlos Romero, junto a representantes de los ministerios de Trabajo y de Justicia.

Las autoridades bolivianas también rechazaron la advertencia de la administración estadounidense de emitir sanciones contra los países como Bolivia, que presuntamente incumplen con la protección de las víctimas de la trata y tráfico de personas.

«Hemos sustentado la estrategia de regionalizar la lucha para enfrentar delitos de orden transnacional, pero hemos echado de menos que en algunos tipos delictivos no tengamos el mismo nivel de involucramiento y compromiso por parte del país del norte, a través de sus autoridades, por razones de orden político e ideológico», agregó Romero.

Esa autoridad aclaró que EEUU dejó de cooperar hace años a Bolivia en la lucha contra el crimen organizado y los delitos conexos.

Pero aseguró que Bolivia tiene elementos sustentables para demostrar objetivamente los esfuerzos que hace en el combate contra la trata y tráfico, por lo que remitirá -dijo- al Gobierno estadounidense un dossier con los resultados y acciones asumidas en los últimos años en ese rubro.

El Gobierno boliviano espera que esos esfuerzos en lugar de ser rechazados y criticados, sean más bien complementados con una responsabilidad compartida en materia de la lucha contra la criminalidad transnacional, complementó Romero.

En la víspera el presidente Evo Morales había entendido en la advertencia de Trump una señal de «amedrentamiento» y «chantaje» la advertencia de Estados Unidos de bloquear el financiamiento internacional a Bolivia, a un año de las elecciones bolivianas de octubre que viene.

«Anteayer escuchamos en los medios de comunicación: Estados Unidos dice, por algunos temas, que no son abandonados (tales) temas, dice que ahora organismos internacionales no van a financiar al Gobierno boliviano. Otro amedrentamiento, otro chantaje», dijo Morales.

En la misma línea de casi indignación, el sábado, el vicepresidente Alvaro García Linera, calificó de «injusto» que Estados Unidos diga que en Bolivia nada se hace contra la trata y tráfico de personas.

«Es un informe injusto que no reconoce los esfuerzos de Bolivia en la lucha contra la trata y tráfico de personas, y la reducción del trabajo infantil», precisó al tiempo de asegurar que sobre el trabajo infantil «hay una reducción del 50%, tomando en cuenta que la actual legislación considera trabajo infantil desde los 10 hasta los 14 años».

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