noviembre 29, 2020

FMLN emplazado en 2018 a convertir un revés en victoria

San Salvador.- El Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN) de El Salvador cierra con optimismo un 2018 duro, marcado por un revés electoral que le hizo mirarse por dentro y ponerse nuevamente en pie de lucha.

La formación salvadoreña de izquierda supo reponerse de la pérdida de votos habituales en las elecciones legislativas y municipales de marzo, que le costó la valiosa llave del voto calificado en el Parlamento.

El Frente escuchó el llamado de atención hecho en las urnas, tanto por su militancia como por la ciudadanía, y tras replantearse sus estrategias realizó un proceso interno del cual salió su fórmula presidencial.

Así, el excanciller Hugo Martínez superó en las primarias partidistas al exministro de Obras Públicas Gerson Martínez, y salió como candidato presidencial del FMLN a los comicios del 3 de febrero de 2019.

La Comisión Especial Electoral del Frente informó que el 70 por ciento del padrón efemelenista participó en las primarias, en las cuales Hugo recibió 19 mil 793 votos y Gerson logró siete mil 429.

Poco después, la diputada Karina Sosa era ratificada como candidata a la vicepresidencia, y junto a Hugo emprendieron una gira nacional para preparar un programa de gobierno que respondiera a necesidades reales.

El partido rojiblanco presentó a la fórmula en un multitudinario acto en el estadio Cuscatlán, que demostró la capacidad de movilización del partido nacido del frente guerrillero fundado en octubre de 1980.

Los diálogos con la sociedad civil, las alianzas y los recorridos por recónditos cantones, moldearon una plataforma de cuya coordinación se encargó, por cierto, el rival de Hugo en las primarias, Gerson Martínez.

El capitalino Centro Internacional de Ferias y Convenciones de El Salvador (Cifco) acogió en noviembre la presentación del plan de gobierno, a cargo de un Hugo más desenvuelto, que defendió sus propuestas con criterio y sin caer en el estilo sucio de partidos rivales.

En resumen, el programa del Frente propone más inversión y trabajo para aumentar el prestigio de la nación y elevar el nivel de ingresos de las familias, la seguridad y las oportunidades para el desarrollo.

Lejos de ser un punto final, el plan ‘Por un país mejor’ constituye una guía para emprender un camino cuesta arriba, a juzgar por diversas encuestas de intención de voto, que favorecen a los partidos Gran Alianza por la Unidad Nacional (GANA) y Alianza Republicana Nacionalista (Arena).

Eso sí, muchos reconocen que el Frente se presenta con la fórmula más preparada, pero el natural desgaste de dos administraciones seguidas y las políticas de ‘golpe suave’ fomentan el recelo ante el sistema de partidos.

Si ganar los próximos comicios en primera o segunda vuelta es difícil, implementar los planes de gobierno será otra odisea, más con una Asamblea Legislativa en poder de una derecha que juega según sus propias leyes.

Como sea, el FMLN quiere dinamizar la inversión pública e incentivar la inversión privada, para que el 40 por ciento de las compras de su eventual tercer gobierno sean a las micro, pequeñas y medianas empresas.

El programa fomenta la investigación y desarrollo científico, así como la creación de puestos de trabajo para quienes ahora viven de las remesas de su familia en el exterior, emigrantes que tendrán su propio ministerio.

También intentarán elevar la productividad del sector público y privado para mejorar el rendimiento y los beneficios, así como convocar al capital extranjero para crear empleos y estimular el desarrollo local.

Por otro lado, el Frente concibe al turismo como un resorte estratégico para el desarrollo, tanto para ampliar las alternativas recreativas como para favorecer a emprendedores locales, y mejorar la imagen del país.

Si bien muchas propuestas se enfocan en el crecimiento económico y la generación de empleos mediante los polos de desarrollo, el Frente también prioriza áreas como educación, salud y lucha contra la corrupción.

Hugo propone además la creación de sistema público de pensiones, la protección de los recursos naturales, el fortalecimiento del agro y una mayor participación ciudadana en el control de los servicios públicos.

Respecto a la seguridad ciudadana, el FMLN quiere desplegar toda la institucionalidad en los territorios, y no solo de fuerzas policiales y militares, para crear cultura y alternativas para la convivencia.

Así, la presencia de promotores de salud, cultura, deportes, docentes y la policía impedirán que las pandillas controlen las comunidades, donde además surgirán variantes para alejar a la juventud de la delincuencia.

Asimismo propone una reforma educativa que incluye la enseñanza del inglés, la descentralización de la educación superior, capacitación y formación permanente de los docentes e incentivos para el magisterio.

‘Queremos seguir siendo el referente social de este país: el FMLN y sus aliados representan un cambio que capitalizará los logros de los gobiernos anteriores y profundizará lo que hay que hacer en este país’, afirmó Hugo.

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