abril 13, 2021

La estabilidad económica, social y política versus las consignas opositoras


Por W. Abraham Pérez Alandia *-.


El informe del presidente del Estado Plurinacional de Bolivia, el 22 del presente, estuvo claro y contundente. Apoyado con datos económicos y sociales irrebatibles mostró la situación actual de nuestra economía, los logros sociales y políticos. Estos logros se pueden resumir en haber conseguido una situación de estabilidad: económica, social y política. Resultados que son dignos de ser considerados como un paradigma para ser investigado y explicados por investigadores de centros académicos de la región y del mundo; este último comentario no es invento de nuestra imaginación, son el resultados de comentarios que envían nuestros colegas desde diferentes universidades e instituciones de investigación del exterior.

Los gráficos y números que se mostraron en el informe departen por sí solos, nuestro país fue transformado en los 13 años del gobierno liderado por Evo Morales, pasó de ser un país mendigo a ser un país con dignidad y soberanía, frases que fueron expresadas por el mandatario, como conclusión e interpretación de esos datos.

Se mostró y destacó varios logros en materia económica, política y social, como:

El crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) de $us 9.568 millones en 2005 a más de $us 40.821 millones hasta el año pasado. Este dato nos muestra el despegue al desarrollo y la continuación de un proceso que no puede ser rifado ni abandonado por el conjunto de la población. Es necesario tomar en cuenta los móviles que lograron este despegue y estabilidad en el crecimiento: Primero, la nacionalización de los recurso naturales, es la medida más importante de este proceso y de las posibilidades de cambiar de un modelo entreguista a un modelo soberano. Segundo, la toma de decisiones en materia de política económica y social, no fue productos de “pilotos automáticos”, como ciertas fundaciones, de militancia emenerrista e ideas neoliberales, lo afirmaban. Tercero, el tránsito hacia la industrialización de nuestros recursos naturales, para superar al exactivismo. Cuarto, el compromiso de continuar y profundizar el modelo económico y el proceso de liberación nacional.

En suma, el crecimiento económico del Estado Plurinacional es una de los mayores logros del modelo económico, del nuevo patrón de desarrollo implementado desde el 2006.

Importante y certera la frase inicial que mostró el informe:
“Nuestro modelo privilegia la participación del sector público con el pueblo como protagonista del crecimiento económico, en otros países el crecimiento está ligado al sector privado”.

Esta alianza entre sector público y organizaciones del pueblo es clave para entender el modelo y paradigma boliviano, es el “el poder popular” en funcionamiento.

El pilar del modelo económico social comunitario fue, y sigue siendo, la inversión pública. El uso del excedente o renta petrolera fue utilizado de manera que hubo un salto cuantitativo de un promedio de $us 556 Millones, promedio en los últimos años del modelo neoliberal se pasó a un promedio de $us 3.630 Millones; 6,5 veces más alto de inversión pública. Inversión que resulta ser la más alta, sobre el PIB, entre todos los países de Sud América.

No solo la inversión pública está destacada o en la punta entre todos los países de la región, también el crecimiento, la deuda pública, las reservas internacionales, la tasa de desempleo, la inflación, el salario mínimo nacional, la disminución de la extrema pobreza, la leyes de protección a los sectores sociales vulnerables, etc.

Frente a los datos económicos, sociales y políticos que pudimos ver en el informe anual de presidente, contundentes, certeros, imposibles de negarlos. ¿Qué argumentos tienen los opositores? ¿Qué análisis hacen y vociferan? Puras consignas y mentiras, como:

• Dicen que el crecimiento es gracias al boom, cuando el dicho boom ya dejó su influencia el 2014.
• Afirman que los incrementos salariales no son redistribución del ingreso, pero no dicen lo que es, solo lloriquean por compartir sus buenas ganancias con sus trabajadores.
• Opinan de la deuda pública externa solo desde el punto de vista del monto absoluto y no con indicadores de mayor consistencia, como la solvencia y la liquidez.
• Dicen que la inflación baja es peligrosa y la puerta de la crisis. No saben las causas de esa baja inflación, no consideran el buen abastecimiento de productos nacionales que hubo en los mercados y la política cambiaria y monetaria que coadyuvo a ese resultado de tener una de las inflaciones más bajas de la región, 1,5%.
• No conocen el indicador relativo de las reservas internacionales en relación al PIB. Solo manejan la consigna de que las RIN están disminuyendo, pero no saben por qué y para qué.

Además de las consignas, lo peor son las mentiras, por ejemplo: hace 13 años que van anunciando la crisis de la economía boliviana, dilapidación de recursos, incremento del narcotráfico, etc. Ese comportamiento de mentirosos es el peor daño que se le hace a una sociedad que tiene las ganas de continuar con su proceso de transformación y aspira estar en la punta entre los países de la región, no para crecer en soberbia e irrespeto, como están haciendo algunos malos vecinos. Este país es de cultura de paz, solidaridad y honestidad.

Qué los indicadores de estabilidad continúen y que las mentiras y consignas malignas emitidas por los kenchas caigan por su propio peso.


* Economista subversivo, miembro de la Red de Economía Crítica; docente investigador titular de la UMSA.


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