noviembre 28, 2020

Dinero ocioso


Por Karina Moreno Sainz * -.


En el portal web del Ministerio de Economía y Finanzas Públicas periódicamente se publica el Boletín Estadístico de Saldos de Cuentas Fiscales del Sector Público No Financiero, mismo que contiene información detallada del dinero acumulado por las entidades públicas a una fecha determinada; estos recursos no gastados, corresponden al presupuesto no ejecutado en la gestión y no generan ninguna ganancia o rentabilidad por su acumulación.

Al 31 de diciembre de 2018, las entidades públicas acumularon recursos por Bs20.098 millones, monto cercano a los $us 3.000 millones, que comparado con el observado el 2005 había crecido en 963%. Si estos recursos fueran convertidos en depósitos a plazo fijo con la tasa del 6% que paga el Banco Central de Bolivia proporcionarían una ganancia de Bs1.206 millones al año; sin embargo, al encontrarse en cuentas corrientes no generan ningún interés, es más se deben pagar gastos por comisiones bancarias por su uso.

Al observar el comportamiento de estos saldos en el periodo 2005 – 2018 tenemos que el 2014 (año en el que se presentaron los mayores ingresos por la renta petrolera) se alcanzó la mayor acumulación (Bs25.000 millones).
Si vemos la composición de estos saldos por nivel institucional sorprende que las Instituciones de Seguridad Social (Cajas de Salud) concentren el 40% de estos recursos (Bs8.138,8 millones a diciembre de 2018), siendo la Caja Nacional de Salud la que acumula el 80% de los mismos (Bs6.409 millones), lo que lleva a cuestionar su eficiencia administrativa, toda vez que es de conocimiento general sus grandes carencias.

El segundo nivel institucional en acumular recursos en sus cuentas fiscales corresponde a las Entidades Territoriales Autónomas con el 35% del total, es decir Bs7.121 millones, monto cercano al 50% de las transferencias de la gestión 2018, haciendo presumir que solo tienen la capacidad de ejecutar la mitad de los recursos que reciben. Sin duda, los datos a nivel entidad, muestran comportamientos distintos, encontrándose entidades que acumulan más como la Gobernación de Potosí (Bs777 millones) y los Gobiernos Autónomos Municipales de Santa Cruz (Bs479 millones) y El Alto (Bs382 millones) que presentaron los mayores niveles de saldos a diciembre de 2018.

Dentro las Entidades Territoriales Autónomas, los datos muestran que los Gobiernos Autónomos Municipales (incluye a las autonomías indígenas) cerraron la gestión 2018 con Bs5.129 millones en sus cuentas fiscales y las gobernaciones con Bs2.214 millones; recursos que no pueden ser revertidos al amparo del artículo 17 de la Ley Financial de 2010, vigente para la gestión en curso.

Desde la óptica privada, los saldos acumulados (o dinero guardado) son un símbolo de mayor rentabilidad por los intereses que generan o las posibilidades de su inversión, empero para el sector público pueden ser un signo de ineficiencia administrativa, ya que reflejan el retraso en la ejecución de la inversión pública, recursos necesarios para dar mayor movimiento al engranaje económico.


* Economista.

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