Por Cyndi Casanovas * -.
Hace unas semanas atrás, converse con algunos representantes de micro y pequeñas empresas del sector industrial con domicilios en la ciudad de El Alto, y hablando sobre su situación económica, les consulte si habían cumplido con el pago del aumento salarial y si este aspecto había afectado el flujo económico con el que sostenían sus empresas; ellos muy firmemente me respondieron que si habían realizado el aumento salarial, y que si bien, les significo una carga que debían sobrellevar, sin embargo, con las actuales políticas gubernamentales de fomento a las micro y pequeñas empresas en la participación de las contrataciones estatales, estaban siendo adjudicados en más procesos de contratación con el Estado, lo que les permitía generar más fuentes de trabajo y así mantener equilibrada su economía.
Este aspecto me sorprendió, por lo que consulte que era específicamente lo que les estaba permitiendo ser adjudicados, a lo que respondieron, que se incrementaron los márgenes de preferencia para los bienes que tienen mayor porcentaje de componentes de origen nacional y sumado al margen de preferencia que se obtiene por ser Mypes, es que habían logrado calificar con la mejor nota y por tanto, lograban ser adjudicados.
Sorprendida con este dato, revisando la normativa, pude evidenciar que a partir de la emisión de los Decretos Supremos Nros. 2753 del 1 de mayo de 2016; 3189 de 17 de mayo de 2017 y 3548 de 2 de mayo de 2018, que modifican el Artículo 30 del Decreto Supremo N° 0181 Normas Básicas del Sistema de Administración de Bienes y Servicios, se ha ido incrementado el porcentaje de los márgenes de preferencia con los que pueden beneficiarse las empresas que oferten bienes que sean producidos en el país, asimismo, cuando los componentes de dicho bien de origen nacional (materia prima y mano de obra) se encuentren entre el 30% y 50%, adicionando al margen de preferencia establecido en el Artículo 31 de la norma señalada, que se les otorga a las unidades productivas por presentar su certificación de su condición de Mypes, entonces comprendí el equilibrio al cual se referían aquellos empresarios.
Desde mi humilde punto de vista, este aspecto es muy valorable de la actual administración gubernamental, pues no se puede dejar de comparar que en anteriores gobiernos muy pocas empresas podían optar al acceso de las contrataciones con el Estado, ya que la normativa estaba más acorde a las grandes empresas, sin embargo, el Decreto Supremo N° 0181, actual norma que contrataciones estatales, ha pasado por varias modificaciones, lo cual le ha permitido estar actualizada a las necesidades de las entidades públicas y de las unidades productivas (empresas) que ofertan sus bienes y servicios al Estado.
En conclusión, si bien es libre el cuestionar personalmente las acciones del gobierno, sin embargo, no debemos dejar de valorar que las políticas del gobierno actual han permitido desarrollar normas de apoyo para las Mypes, que les permiten vender sus bienes y servicios, fortaleciendo así la economía y el desarrollo de sus actividades empresariales.
* Abogada.

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