octubre 21, 2021

Nace una fundación: el Instituto Quincy

La noticia no ha tenido mucha repercusión. Dos multimillonarios estadounidenses, George Soros y Charles Koch, se unieron para lanzar un nuevo laboratorio de ideas para terminar con las «guerras sin fin» de EE.UU y cambiar su política exterior.

Se trata del Instituto Quincy, nombrado así por el sexto presidente de EE.UU., uno de los autores de la Doctrina Monroe.

Fue él quien declaró en 1821 que: “EEUU no sale al extranjero en busca de monstruos que destruir…”

Según The Boston Globe, el Instituto Quincy abrirá sus puertas en septiembre, después de haber recibido dos donaciones de 500.000 dólares de la Open Society Foundations de Soros y de la Fundación Charles Koch.

Está previsto que el Instituto Quincy produzca material para su uso en el Congreso y debates públicos.

Charles y David Koch son una de las 5 mayores fortunas de Estados Unidos.

A partir del emporio petrolero que su padre les dejó en Kansas, y por medio de su Fundación Americans for Prosperity, han invertido no menos de 200 millones de dólares en el apoyo a causas y dirigentes conservadores.

Se les considera los padrinos del Tea Party, sus aportes por vías indirectas contribuyeron a moldear la nueva escena política de su país.

Se opusieron, entre otras, a las leyes contra el cambio climático, la seguridad social y el salario mínimo.

George Soros es un inversor financiero nacido en Hungría.

La suya es una de las primeras cien fortunas del mundo y su fundación Open Society, apoya en todo el mundo causas llamadas progresistas, como la despenalización del consumo de estupefacientes, la inmigración y la interrupción voluntaria del embarazo.

También ha apoyado proyectos u operaciones de desestabilización de gobiernos en diferentes países.

En 2006, Soros dijo que:

“Una guerra sin fin, contra un enemigo invisible, está haciendo gran daño a nuestro prestigio y nuestro poder en el mundo y a nuestra sociedad abierta en el país.

Ha llevado a una peligrosa expansión de los poderes del Ejecutivo, empañado nuestra adhesión a los derechos humanos universales, inhibido el proceso crítico que es el corazón de una sociedad abierta y costado muchísimo dinero”

En 2015, Koch expresó en una entrevista por televisión que:

“Para mi la política exterior es una forma de locura… Nos la pasamos derrocando dictadores pero no logramos nada mejor y entretanto le arruinamos la vida a demasiada gente, gastamos fortunas y tenemos estadounidenses muertos y lisiados”.

Uno de los cofundadores del Instituto es Trita Parsi, ex presidente del National Iranian American Council, quien explicó al Boston Globe:

“Abogarán por la diplomacia y el autocontrol en vez de la intervención militar.

Andrew Bacevich de la Universidad de Boston, otro de los fundadores del Instituto afirmó:

“El Instituto Quincy invitará a los conservadores, progresistas y antintervencionistas a considerar un nuevo enfoque de la política, menos militarizado.

“Nos oponemos a la guerra interminable y contraproducente.

“Queremos restablecer la búsqueda de la paz en la agenda de política exterior de la nación”.

Stephen Wertheim, cofundador del Instituto Quincy:

“Estados Unidos ejerce un enorme poder sobre las personas en todo el mundo.

“Sin embargo, seguimos infligiendo violencia a otros que nadie, ni siquiera nosotros, podemos controlar.

“El mundo no se beneficia de esta destrucción.

“El pueblo estadounidense no se beneficia de esta destrucción.

“Un puñado de empresas de ‘defensa’ se benefician”.

El historiador Stephen Kinzer, quien habló con los fundadores del think-tank, escribió en una editorial para The Boston Globe:

“La Fundación probablemente promoverá el retorno al acuerdo nuclear con Irán de 2015, el retiro de las tropas estadounidenses de Siria y Afganistán, y un enfoque menos agresivo con países percibidos como enemigos tales como Rusia y China”.

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