
BUENOS AIRES (Sputnik) — El expresidente boliviano Evo Morales (2006-2019) calificó de «ilegal» la orden de detención emitida en su contra por el Ministerio Público de su país.
«La orden de aprehensión es ilegal», sentenció el exmandatario durante una rueda de prensa en Buenos Aires, donde se encuentra desde hace ocho días en condición de asilado mientras el Gobierno argentino tramita su estatus de refugiado.
El 18 de diciembre la Fiscalía de la ciudad boliviana de La Paz ordenó detener al expresidente boliviano, quien se encuentra exiliado en Argentina, para que responda por acusaciones de sedición, terrorismo y financiamiento al terrorismo, informaron medios locales.
La orden de los fiscales, que investigan la presunta responsabilidad de Morales en bloqueos de carreteras que siguieron al golpe de Estado de noviembre, implica que el líder indígena sería detenido si intenta ingresar a Bolivia.
Morales dijo el 16 de diciembre en una declaración a la prensa en Buenos Aires, que entre sus planes estaba participar activamente en la campaña para las elecciones bolivianas de 2020 y que no tenía miedo a ser detenido, como le ocurrió varias veces en su pasado sindical.

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