noviembre 26, 2020

FMI advierte que la deuda argentina no es sostenible

BUENOS AIRES (Sputnik) — El Fondo Monetario Internacional (FMI) considera que la deuda externa de Argentina se ha deteriorado desde julio de 2019 y que en la actualidad ya no es sostenible.

«La deuda de Argentina no es sostenible», sentenció el FMI en un comunicado tras concluir la visita de una misión del organismo que estuvo en Buenos Aires desde el pasado 12 de febrero hasta el miércoles.

Durante su estadía en Buenos Aires, el equipo del FMI «notó que la capacidad de enfrentar el nivel y el servicio de la deuda pública de Argentina se deterioró significativamente en comparación con el último análisis de sostenibilidad de la deuda, publicado en julio de 2019».

A juicio del organismo, el superávit fiscal primario, que no cuenta los intereses de deuda, que se requiere para reducir el volumen de la deuda pública, sumado «a las necesidades de financiamiento bruto a niveles consistentes con un riesgo de refinanciamiento manejable y un crecimiento del producto potencial satisfactorio, no es económicamente ni políticamente factible».

Desde julio del año pasado la moneda local se depreció más de 40%, el riesgo país creció casi 1.100 puntos básicos y las reservas internacionales disminuyeron en 20.000 millones de dólares, mientras que el producto interno bruto (PIB) «se ha contraído más de lo que había sido proyectado».

A raíz de estos resultados, «la deuda pública bruta aumentó a cerca de 90% del PIB a fines de 2019, 13 puntos porcentuales más que la proyección en el momento de la cuarta revisión» publicada en julio de 2019, puntualizó la entidad multilateral.

Debido a la crisis, las autoridades argentinas tuvieron que adoptar medidas desde agosto para mitigar la fuga de capitales y extender el vencimiento de ciertas deudas, recordó el Fondo.

«Al mismo tiempo, se ha tenido que recurrir al Banco Central para financiar parte del déficit fiscal», observó.

El FMI consideró que en consecuencia «se requiere de una operación de deuda definitiva que genere una contribución apreciable de los acreedores privados para ayudar a restaurar la sostenibilidad de la deuda».

Éstas fueron las conclusiones del Fondo tras la estadía de la delegación del organismo, dirigida por la subdirectora del Departamento del Hemisferio Occidental, Julie Kozack, y el jefe de misión para Argentina, Luis Cubeddu.

En base a ese acuerdo stand-by (de contingencia) firmado con el anterior Gobierno de Mauricio Macri (2015-2019), el FMI desembolsó a Argentina unos 44.000 millones de dólares de los 56.300 millones previstos en un comienzo.

En contrapartida, el organismo multilateral exigió un ajuste en las partidas presupuestarias para llegar a un equilibrio, lo que conllevaba un programa estricto en lo fiscal y en lo monetario.

El Gobierno de Alberto Fernández, que espera reestructurar la deuda pública externa que se encuentra en manos de acreedores extranjeros, entre ellos el FMI y el Club de París, advirtió que el país debe crecer antes de cumplir con sus compromisos financieros.

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