abril 2, 2020

El expresidente de Bolivia recibe en Argentina el título de doctor honoris causa

BUENOS AIRES (Sputnik) — El expresidente de Bolivia, Evo Morales (2006-2019), recibió el título de doctor honoris causa de la Universidad Nacional de Tierra del Fuego (UNTdF) en la ciudad austral argentina de Ushuaia (sur).

«¡Me siento honrado y agradecido!», celebró el exmandatario en las redes sociales tras recibir la distinción.

Desde su refugio en Argentina, adonde llegó como refugiado el pasado 12 de diciembre, Evo Morales atribuyó la concesión a un «reconocimiento al movimiento indígena originario y al pueblo boliviano que lucha cada día para recuperar la democracia».

Al acto asistieron dirigentes políticos locales e integrantes de la comunidad boliviana y de otros pueblos indígenas de la provincia de Tierra del Fuego.

«Este reconocimiento no es a mí, yo no hubiera sido presidente ni podría haber liderado un proceso de cambio sin los movimientos sociales y el pueblo unido de mi país», señaló el exmandatario desde la Casa de la Cultura de Ushuaia donde tuvo lugar el encuentro.

A lo largo de su disertación, el exmandatario también destacó los principales logros de su gestión, que se extendió por 13 años y nueve meses, y volvió a denunciar el golpe de Estado que precipitó su salida del poder en noviembre.

Morales volvió a señalar a EEUU como el responsable de que no pueda «no solo volver sino ni siquiera acercarse a la frontera con Bolivia», además de «no ser candidato ni a presidente ni a senador».

«El imperio norteamericano se dio cuenta que con mucho esfuerzo nos hemos unido, organizado y movilizado para cambiar a nuestro país y está actuando en consecuencia», sostuvo.

El Consejo Superior del centro educativo superior de Ushuaia decidió otorgar a Evo Morales el título doctor honoris causa por ser la distinción de «máxima jerarquía que otorga la universidad a personalidades que han sobresalido por su actuación en el ámbito político, social y cultural».


De acuerdo al documento, el expresidente contribuyó a «la integración latinoamericana, con una labor permanente en la defensa de la soberanía y la autodeterminación de los pueblos, y propuso una reforma constitucional con nuevo paradigma de inclusión plurinacional, donde los pueblos originarios tienen rango, jerarquía y representación de las comunidades».

Durante su Gobierno, Bolivia también consiguió ser «el segundo país de Latinoamérica en inversión educativa pública», al haber disminuido «la pobreza ampliando la cobertura y los servicios de salud» y al haber declarado «los servicios públicos de agua energía y gas, como derechos humanos, haciéndolos accesibles para toda la población del país», agregan los fundamentos.

La distinción fue propuesta por la organización de pueblos originarios Ushuaia Manta con el apoyo de una comisión integrada por la presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto, la asesora del Ejecutivo y socióloga Dora Barrancos y el premio Nobel de la Paz, Adolfo Pérez Esquivel.

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