agosto 11, 2020

Cuarentena se flexibiliza en epicentro boliviano de pandemia de COVID-19

LA PAZ (Sputnik) — El departamento de Santa Cruz (este), el más golpeado por la pandemia de COVID-19 en Bolivia, asumió el riesgo de reabrir parcialmente los servicios de transporte urbano y los comercios minoristas, luego de más de tres meses de paralización.

«Son tiempos en los que la principal expresión de solidaridad tiene que ser la disciplina de todos los ciudadanos, porque ya no podíamos estar más tiempo paralizados», dijo a reporteros el gobernador de ese distrito, Rubén Costas, al justificar la flexibilización de la cuarentena.

Con 11.272 contagios confirmados hasta el domingo, el departamento cruceño concentraba el 56% de los 38.071 casos de todo el país, en tanto que los decesos en la región sumaban 551, o el 40% de las 1.378 muertes atribuidas a la pandemia en el territorio nacional, según el informe epidemiológico oficial.

La reaparición de buses, taxis y otros vehículos de transporte público era la novedad más destacada del levantamiento parcial de las restricciones a la circulación, especialmente en la ciudad de Santa Cruz, como se llama también la capital regional de casi dos millones de habitantes.

Siguiendo el modelo aplicado en otros departamentos, las autoridades cruceñas autorizaron la salida diaria de solo la mitad del parque automotor de transporte público, disponiendo que en cada vehículo no se ocupe más del 50% de su capacidad.

Similar restricción regía para la circulación de personas en las calles, aunque, como ocurrió casi invariablemente en los tres meses previos de cuarentena, medios cruceños reportaban masivas concentraciones en torno a mercados y otros centros comerciales.

El gobernador Costas dijo que la reapertura parcial de la economía respondía a la demanda de muchos sectores sociales, en particular de trabajadores independientes que basan sus economías en sus ingresos diarios.
El gobierno municipal de Santa Cruz, por su parte, advirtió que si se produce un nuevo aumento acelerado de contagios se repondrían las restricciones totales al comercio y el transporte.

Las autoridades cruceñas hicieron las declaraciones tras inaugurar un centro de internación de pacientes con COVID-19 en el campo ferial de la ciudad.

En Cochabamba (centro), la segunda ciudad más afectada por la pandemia, las autoridades habilitaban también un centro de aislamiento de pacientes no sintomáticos de COVID-19 en el campo ferial de esa región.

Aunque los números de la pandemia son todavía relativamente bajos en comparación con los de algunos países vecinos, resultan ya catastróficos para el precario sistema nacional de salud de Bolivia.

Medios locales reportaron que en Santa Cruz y Cochabamba ya no había vacancias en las salas de cuidados intensivos, mientras el Gobierno transitorio parecía con pocas posibilidades de acelerar la provisión de equipos, en especial respiradores artificiales.

El más reciente pronóstico oficial señala que Bolivia tendría entre 130.000 y 140.000 casos de COVID-19 a principios de septiembre, cuando deben realizarse elecciones generales.

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