febrero 1, 2023

CIDH bajo ataque


Por Soledad Buendía Herdoíza-.


He sido activista por los Derechos Humanos desde 1988. Nuestras luchas por verdad y justicia, apoyando el comité de familiares de desaparecidos y presos políticos, siempre estuvieron acompañados del convencimiento que era necesario fortalecer el sistema interamericano de Derechos Humanos de manera integral. No puedo dejar de levantar mi voz y alertar a la comunidad internacional sobre los ataques a la autonomía e independencia de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).

Las medidas financieras, administrativas y políticas adoptadas por el Secretario General de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, desde hace un año, han afectado progresivamente a la Comisión, estas han tenido el objetivo de controlarla al mismo tiempo frenar su accionar.

Los resultados del trabajo realizado por la CIDH han avanzado en resolver un histórico retraso procesal; como parte del sistema interamericano ha asumido un rol más activo en el hemisferio, un monitoreo integrado y la creación de equipos de apoyo y acompañamiento con expertos independientes para graves situaciones en la Región.

La CIDH y la Corte IDH son los organismos del sistema de justicia internacional al que los defensores de derechos acudimos para denunciar violaciones graves, pedir medidas cautelares o urgentes para salvaguardar la vida o integridad de los ciudadanos. Estos ataques se dan en momentos muy delicados, donde la crisis sanitaria del Covid-19 ha llevado a que varios gobiernos tomen medidas autoritarias que conllevan violaciones de Derechos Humanos.

La normativa y prácticas interamericanas han evolucionado reforzando la autonomía de la gestión de la CIDH, especialmente en la selección de su personal, con especial énfasis en la selección de su Secretario Ejecutivo.

Desde hace 20 años existe una práctica consistente por la cual, si bien el Secretario General es quien designa administrativamente al Secretario Ejecutivo de acuerdo con lo establecido en las normas, lo hace respetando la elección de la propia Comisión. En ejercicio de sus atribuciones, la CIDH ha reglamentado el proceso de selección de su Secretario Ejecutivo para dotarlo de los más altos niveles de transparencia, y ha establecido las bases para un concurso público de selección, pensando en la independencia y en los principios básicos de alternancia en el poder, estableció un periodo de cuatro años, renovable por cuatro años más. La renovación del mandato es un acto público de reiteración de confianza de un órgano autónomo e independiente.

Actualmente el Secretario General se niega a realizar el procedimiento administrativo contractual para extender el contrato del Secretario Ejecutivo de la CIDH, luego de la renovación de su mandato por cuatro años por parte de la Comisión el 9 de enero, asestando un grave ataque a la autonomía e independencia de la Comisión, acto de intervención que denunciamos.


* Asambleísta por la Provincia de Pichincha de la Asamblea Nacional del Ecuador

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