abril 15, 2021

Edgar “Huracán” Ramírez: gran dirigente minero y defensor de los archivos mineros

Por Luis Oporto Ordóñez-.


En noviembre de 2019, Orlando Andrade, presidente de Corporación Minera de Bolivia (Comibol) del gobierno de facto de Jeanine Áñez, ordenó el despido de Edgar “Huracán” Ramírez, máximo líder de la Federación Sindical de Trabajadores Mineros de Bolivia (Fstmb). La combativa hueste del Archivo Histórico de la Minería Nacional, de Bolivia y del mundo, protagonizaron la Batalla por los Archivos, que sacudió los cimientos del régimen golpista obligando a la presidenta autoproclamada ordenar la reposición del líder minero como director del Sistema de Archivo de la Comibol.

Edgar Fidel Ramírez Santiesteban nació en Potosí el 28 de octubre de 1946 y falleció en La Paz, víctima por Covid-19, el 31 de enero de 2021. Cursó hasta quinto de primaria en la Escuela Alonso de Ibáñez (Potosí), pues tuvo que trabajar desde temprana edad para apoyar a su familia. En la Empresa Minera Unificada de Potosí trabajó como peón, carrero de interior mina y perforista en la Sección IV Kéller. Fue delegado de interior mina y secretario general del Sindicato de Unificada. En la Fstmb ocupó las secretarías de Prensa, Cultura, Organización, Relaciones y la Secretaría General (1995) y fue secretario ejecutivo de la Central Obrera Boliviana (COB) (1996).

Militó en la Juventud Comunista de Bolivia. Fue primer secretario del Comité Regional de Potosí, miembro del Comité Central y de la Comisión Política del PCB. Discrepó con la estrategia de la Unidad Democrática y Popular (UDP), que buscó el favor de un Parlamento adverso; y planteó gestionar el apoyo del pueblo, como sustento social del gobierno del Dr. Siles. El partido lo expulsó el 9 de noviembre de 1982.

El general Barrientos lo envió al exilio a Londres (1967). El dictador Banzer lo apresó (1971) y lo desterró a islas del sur de Chile (1976), siendo evacuado por la Cruz Roja Internacional y la Agencia de la ONU para los Refugiados (Acnur) a Ámsterdam, Holanda (1977). Era uno de los sobrevivientes del Plan Cóndor. Luego del golpe de Estado de García Meza, permaneció en la clandestinidad y lideró la Federación de Mineros junto a siete dirigentes.

Desde 1985 enfrentó al gobierno neoliberal de Paz Estenssoro, con su lucha intransigente en defensa de la minería nacionalizada. Un bono extralegal de $us 1.000 por año de trabajo y la liquidación de tres sueldos por año, ofertado por Paz, destruyó al movimiento minero. Lechín denunció que “un grupo de comunistas que se hacían a los honestos, recibieron sumas importantes”. Solo Edgar Ramírez y Víctor López rechazaron extralegales de $us 20.000 y 40.000, respectivamente. En otra ocasión, el Gobierno envió un emisario con la suma de $us 200.000, a cambio de su apoyo al régimen. El líder minero lo mandó a volar.

Integró la Comisión Codificadora del Código de Minería y organizó el equipo técnico de la Fstmb, para el Proyecto de Rehabilitación de la Comibol. Buscó con Víctor López financiamiento para rehabilitar la empresa, en Bélgica, Holanda, Francia, Italia, Suiza, Suecia, Noruega, Dinamarca, Alemania e Inglaterra; y entrevistó a Yasser Arafat y los ministros de Finanzas y del Trabajo de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP) en Túnez (1991).

En noviembre de 1996, fuerzas combinadas del Gobierno desataron la masacre de Amayapampa y Capasirca. Edgar Ramírez se dirigió al distrito y, con la participación de los trabajadores, demostró que era posible derrotar militarmente a las fuerzas represivas, logrando la salida de las tropas, hecho que el régimen neoliberal nunca le perdonó. Lo envió como “sereno” al yacimiento de hierro del Mutún (1998); como “barredor” y “secretario” a Tupiza (1999); como “estibador” (q’epiri) a los almacenes de Comibol-Oruro y Almacenes de Comibol-El Alto (2000). Pese a ello, no se doblegó. Honesto y consecuente afirmaba: “No fui víctima de violencia política porque siempre fui conspirador contra las dictaduras, por lo que no solicité el resarcimiento económico que fija la ley del 11 de marzo de 2004. Solo cumplía con mi deber, mi obligación con las bases que me eligieron”.

Notable intelectual con proverbial dominio de política minera, historia social y sindical de Bolivia y Latinoamérica, participó en congresos mineros en Suecia-Kiruna, Ginebra, Checoslovaquia, Egipto, Perú, Colombia, Ecuador, Venezuela y en la Asamblea de la Organización Internacional del Trabajo (OIT). Fue docente y conferencista en la Universidad Nacional Siglo XX (Unsxx), la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA), la Universidad Técnica de Oruro (UTO), Tomás Frías y San Francisco Xavier. Autor de Fundamentos teóricos y realidad histórica de la cogestión obrera en Comibol; Estrategia de dominación imperialista; Movimiento sindical y neoliberalismo; El decreto del despojo y la dependencia. Coautor de Archivos mineros. El rescate de la memoria minera de Bolivia y La Destrucción de la Riqueza Documental de Bolivia.

Los sindicatos de Catavi y Siglo XX le confirieron el Diploma por la Defensa de las Minas Nacionalizadas; la Alcaldía de Potosí lo declaró Hijo Grato; la Alcaldía de El Alto lo condecoró con la presea Bartolina Sisa; la Asamblea Legislativa Plurinacional le otorgó la medalla “Diputado Marcelo Quiroga Santa Cruz” y el Gobierno Municipal de La Paz le confirió la “Tea de la Libertad”, por su rescate de la documentación minera. El escultor Ramiro Luján lo inmortalizó, junto a Víctor López, Juan Lechín, Domitila de Chungara y César Lora, en la plaza del Minero de Villa Santiago II.

Cultivó una biblioteca especializada que sobrepasa los ocho mil ejemplares. Gestionó el salvamento de tres murales de Miguel Alandia Pantoja (1980); impulsó la creación del Sistema de Documentación e Información Sindical (SiDIS) de la Fstmb; rescató el Archivo de la Compañía Aramayo Franke en Tupiza. Protagonizó el salvamento de la documentación histórica de la Comibol, con la que se creó el Archivo Histórico de la Minería Nacional, con DS 27490 (2004), cambiando el curso de la historia de la archivística. Como vicepresidente de la Comisión de la Verdad (gobierno de Evo Morales), entregó el Archivo de la Comisión a la Biblioteca y Archivo Histórico de la Asamblea Legislativa Plurinacional, y junto a Nila Heredia presentó el Informe en el que se encuentra la historia de las dictaduras militares desde 1964 a 1982.


  • Bibliógrafo, presidente de la Fundación Cultural del Banco Central de Bolivia.

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