septiembre 27, 2021

Trabajo infantil: un reflejo de la pobreza


Por Soledad Buendía Herdoíza * -.


Es muy común ver en las principales ciudades de Ecuador a niños y niñas en situación de calle, obligados a la mendicidad. La Constitución de la República del Ecuador prohíbe la explotación económica de este grupo de atención prioritaria, pero este problema social es solo un reflejo de la pobreza que se ha profundizado en medio de una pandemia que no termina.

Esta problemática que afecta a Ecuador es regional, según World Visión 72 millones de niños y niñas en América Latina y el Caribe viven en condiciones de pobreza y 10,5 millones sufren directamente el trabajo infantil. Alrededor de 110 millones de niñas y niños están pasando hambre, mientras que ocho millones de ellos han sido obligados a trabajar y a mendigar.

Estas cifras nos dejan ver con claridad la gravedad y profundidad del problema, y ponen en el debate la necesaria atención por parte de los Estados.

La Convención sobre los Derechos del Niño destaca que los niños poseen los derechos que corresponden a todos los seres humanos –menores y adultos– y tienen además derechos especiales, derivados de su condición, a los que corresponden deberes específicos de la familia, la sociedad y el Estado. En el mismo sentido, para asegurar la prevalencia del interés superior del niño, el preámbulo de la mentada Convención establece que este requiere “cuidados especiales”, y el Artículo 19 de la Convención Americana señala que debe recibir “medidas especiales de protección”. En ambos casos, la necesidad de adoptar esas medidas o cuidados proviene de la situación específica en la que se encuentran los niños, tomando en cuenta su debilidad, inmadurez o inexperiencia.

Poco ha hecho el Estado ecuatoriano, en el marco de la pandemia, para garantizar los derechos de los niños y niñas y ofrecerles protección. Las leyes y normas aprobadas después del proceso constituyente son letra muerta, quedan escritas en un papel sin autoridad que exija su cumplimento, mientras la crisis económica y social profundiza la pobreza y precariedad de la población donde los niños y niñas son los más afectados.


* Miembro de la Asamblea Nacional del Ecuador.

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