septiembre 20, 2021

Crecimiento económico y opinadores


Por Miguel Ángel Marañón Urquidi * -.


Durante 15 años los eternos opinadores económicos criticaron el desempeño de la economía nacional, haciendo predicciones de crisis económicas que nunca llegaron, a excepción de 2019, con el régimen de Áñez, y que se vio incrementada con la pandemia. La política económica nacional tiene como pilar fundamental el potenciamiento del mercado interno, sobre todo de la demanda interna, que pretende poner “platita” en los bolsillos de los ciudadanos para convertirlos en agentes económicos con poder adquisitivo “aceptable”; no otra cosa significa que el salario mínimo en 2005 fuera de Bs 483 y ahora llegue a Bs dos mil 164, incremento acompañado de una inflación baja que hace que la moneda nacional se fortalezca frente a las divisas internacionales, especialmente respecto al dólar.

En esta nueva gestión se mantiene la premisa de fortalecer la demanda interna, pero lo novedoso es el impulso sin precedentes que se está dando a la inversión productiva, mediante bancos de segundo piso, como el Banco de Desarrollo Productivo (BDP), fideicomisos para emprendimientos que reemplacen las importaciones, créditos destinados a la pequeñas y medianas empresas que empiezan a dar buenos resultados y que a futuro serán mucho más notorios ya que, como todo negocio, las etapas de implementación y producción suelen demorar.

Algunos opinadores durante 15 años basaron sus críticas, por ejemplo, en el déficit comercial (importaciones mayores a exportaciones), sin considerar que este se debió principalmente a la importación de bienes de capital, vale decir maquinaria, equipos y activos que son requeridos para la producción y que no se producen en el país y, en algunos casos, ni siquiera en el continente.

Quizás en esta gestión, pero con más énfasis en la próxima, el déficit comercial de Bolivia vuelva a dar números negativos (las importaciones serán mayores a las exportaciones), ya que los incentivos financieros e impositivos lograrán que el empresariado privado y los jóvenes emprendedores importen maquinarias, equipos e insumos productivos que generarán un mayor dinamismo económico.

La población nuevamente está confiada con el desempeño de la política económica, lo cual se expresa por ejemplo en el incremento de la recaudación tributaria del primer semestre, que superó las proyecciones en 3.5%, esto debido a que las empresas, negocios y toda actividad económica, que prácticamente se paralizó por la pandemia, se van reactivando, confiando en el fortalecimiento de la moneda nacional, y cuentan con “clientes” que poco a poco van aumentando su poder adquisitivo.

Los ciudadanos debemos estar atentos a los afanes de la crítica negativa de los eternos opinadores que sueñan con una “gran” crisis económica que, según ellos, llegará si es que no se cambia a una economía de libre mercado. Ignoran los datos macroeconómicos y sociales conseguidos y que fueron ratificados por organismos internacionales.
No nos debe sorprender que en las próximas semanas inicien sus ataques con análisis de ciertas variables económicas sueltas, ignorando que la economía debe ser analizada de forma global y no a partir de variables aisladas que tienen como objetivo el crear desconfianza en la política económica.


* Economista.

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