septiembre 24, 2021

Agroecología y sustentabilidad, ¿legados y características del socialismo?

Por Rafaela M. Molina Vargas *-.


Uno de los vínculos más fuertes que evidencian la indisoluble relación e interdependencia humano/naturaleza es la agricultura y la alimentación. Es decir, el modo de producción y consumo es uno de los rasgos y relaciones cotidianas y fundamentales de la Madre Tierra [1] que nos incluye como especie. Por otro lado, también es un sector fundamental para avanzar y construir nuevos horizontes como el Vivir Bien y una posibilidad de resistencia soberana, anticapitalista y antiimperialista.

Actualmente existe cierto nivel de consenso científico, y basado en experiencias, sobre la importancia de los sistemas agroecológicos, que además de ofrecer alimentos sanos, diversos y orgánicos, aseguran la conservación de la biodiversidad asociada e incluso permiten la “restauración de ecosistemas, prevención de pandemias y el enfriamiento del planeta” [2]. Por ello, la agroecología es reiteradamente una propuesta y una demanda para fortalecer sistemas más equitativos y con mayor justicia socio-ecológica y para alcanzar seguridad alimentaria con soberanía.

Sin embargo, algo que se suele omitir es que las bases de la agroecología como la conocemos tienen su origen en la exUnión Soviética, y que el país que más exitosamente ha logrado desarrollar una producción agroecológica, libre de pesticidas y con agroecosistemas que son un refugio para las abejas es Cuba [3]. Lamentablemente la propaganda hegemónica sataniza el socialismo también en la dimensión ambiental, ignorando descaradamente la historia y los datos sobre los avances ecológicos, en cuestión de sustentabilidad y en agroecología. En consecuencia, estamos ignorando y negando parte de la realidad, lo que nos impide analizarla críticamente, y aprender de las experiencias que podrían ser útiles para nuestros países de América Latina.

Para entender los inicios de la agroecología, debemos empezar constatando que la Unión Soviética tenía una gran diversidad de suelos, no obstante, menos de un tercio de su superficie era fértil y cultivable [4]. Probablemente esa es la razón por la que la pedología o ciencia del suelo nace ahí, con Vasili Dokuchaev. Por años, el interés y las políticas nacionales se centraron en comprender la estructura de los suelos y las posibilidades de incrementar su fertilidad en base a procesos naturales. Williams, otro pedólogo, propuso policultivos evitando los pesticidas químicos, y en cambio utilizando hojarasca para mantener la humedad, los nutrientes y la vida del suelo con el llamado “cultivo bajo cubierta vegetal” [5]. Entonces el gran plan de transformación de la naturaleza de la URSS estuvo dirigido a evitar la erosión de suelos, asegurar la irrigación y alternar cultivos. Estas son, de hecho, algunas de las recomendaciones base de la agroecología actual [6]. Durante la misma época Estados Unidos desarrollaba y aplicaba sus “modernos” métodos de agricultura intensiva que se basaban en monocultivos y uso masivo de agroquímicos.

En 1990, incluso tras las políticas de Khrushchev, que al intentar acercarse al modelo estadounidense introdujeron agroquímicos y aplicaron una agricultura intensiva, el uso de pesticidas era cinco veces menor en los países socialistas (Rusia: 0,5 Kg de pesticidas/Ha cultivada) en comparación a los capitalistas (Estados Unidos: 2,6 Kg pesticidas/Ha cultivada) [7]. Así no es de extrañar que Rusia tenga los suelos más ricos y fértiles del mundo y esté perfilándose como productor de alimentos orgánicos [8].

Por otro lado, Cuba es un ejemplo vigente. El contexto hostil y el bloqueo económico que sufre la isla hasta ahora la forzaron a asegurar la independencia y soberanía alimentaria para depender menos de las importaciones. Fue así que desarrolló las políticas agroecológicas. El Estado declaró la alimentación una cuestión de seguridad nacional e impulsó policultivos, agricultura urbana y periurbana, la producción de variedades de semillas para aumentar la biodiversidad [9]. Otro elemento fundamental fue la prohibición de pesticidas y agroquímicos en el territorio, lo que volvió al país un paraíso para las abejas y un gran productor de miel orgánica [10].

En definitiva, Cuba logró un modelo agroecológico y sustentable reconocido por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), por eso es el único país que cubre aproximadamente 70% de las necesidades alimentarias de frutas y verduras de su población [11]. También es de los únicos cuya cobertura forestal es mayor que hace 50 años. Todo esto explica porqué el informe bianual de la World Wildlife Fund (WWF) llamado “Planeta Vivo”, señaló dos veces a Cuba como el único país en el mundo con “desarrollo sostenible” (el 2006 y el 2016) [12].

Lo expuesto demuestra el lamentable rol de la propaganda hegemónica que invisibiliza no solo el desarrollo de las ciencias, sino las experiencias de países que podrían acercarnos a un sistema más ecológicamente sustentable y socialmente justo. Hace falta reconocer, con toda honestidad intelectual, que actualmente Cuba es una referencia y un ejemplo que debería ser replicado. En este sentido, para países como Bolivia la agroecología constituye una oportunidad y la vía para promover un sistema agrícola más sustentable y equitativo, así como una manera de resistencia anticapitalista y antiimperialista.


  • Bióloga, con una maestría en Ecología, Biodiversidad y Evolución en la Universidad La Sorbona, ecosocialista, feminista.

1       Ver Georgina Catacora Vargas. “Los alimentos y la Madre Tierra en nuestro cotidiano”. La Época, edición impresa No. 923, del domingo 8 al sábado 14 de agosto de 2021.

2       Ibídem.

3       Suing, Guillaume (2018). L’écologie réelle, une histoire soviétique et cubaine. Editions Delga.

4       Ibídem.

5       Ibídem.

6       Ibídem.

7       Ibídem.

8       Engdahl, William. F. (21 de abril de 2016). “Now Russia Makes an Organic Revolution. New Eastern Outlook”. En https://journal-neo.org/2016/04/21/now-russia-makes-an-organic-revolution/

9       Suing, Guillaume. Op. cit.

10     Leclercq, Axel (15 de junio de 2018). “Comment Cuba est devenu le paradis des abeilles”, PositivR. En https://positivr.fr/cuba-paradis-abeilles/

11     Suing, Guillaume. Op. cit.

12     WWF (2017). Planeta Vivo. En http://awsassets.panda.org/downloads/informe_planeta_vivo_2016.pdf

 

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