septiembre 27, 2021

Las mujeres y el Buen Vivir


Por Soledad Buendía Herdoíza * -.


El Buen Vivir puede ser abordado desde diferentes miradas, les propondré realizar algunas reflexiones desde la experiencia ecuatoriana.

Las primeras civilizaciones humanas eran matriarcados. La cultura de los Andes prehispánicos basaba su calendario en la Luna, deidad femenina, puntual en su cita con la vida. Sin ella, nada en la Pacha Mama era posible.

La mujer era la depositaria de la sabiduría, una que va más allá del simple conocimiento: ella la curandera, ella la partera, ella la sacerdotisa y la Diosa. La América prehispánica colocó, en muchos casos, a la mujer en un rol protagónico.

A lo largo del devenir histórico la incidencia de la mujer ha sido intencionalmente ocultada, invisibilizada por el poder y la sociedad patriarcal. Sin embargo, las luchas de las mujeres permiten poco a poco dar cuenta de su participación y sus impactos en el ejercicio de derechos en muchos ámbitos.

Para profundizar este abordaje partiremos del concepto de Buen Vivir o Sumak Kawsay, una palabra quechua referida a la cosmovisión ancestral de la vida, un paradigma epistémico y una propuesta política, cultural y social desarrollada principalmente en Ecuador y Bolivia.

Esta propuesta política busca el “bien común” y la responsabilidad social a partir de su relación con la Madre Naturaleza o Pacha Mama y el freno a la acumulación sin fin, que surge como alternativa al desarrollo tradicional. El Buen Vivir plantea la realización del ser humano de manera colectiva con una vida armónica, equilibrada, sustentada en valores éticos, poniendo al ser humano sobre el capital.

La constitución ecuatoriana incorpora los principios del Buen Vivir o Sumak Kawsay en sus artículos 275 a 278 (Título VI: Régimen de Desarrollo), donde especifica que “el Buen Vivir requerirá que las personas, comunidades, pueblos y nacionalidades gocen efectivamente de sus derechos, y ejerzan responsabilidades en el marco de la interculturalidad, del respeto a sus diversidades, y de la convivencia armónica con la naturaleza”.

Este avance constitucional es un paso importante, pero falta mucho para alcanzar el Buen Vivir, para ello es indispensable incorporar la mirada desde las mujeres.

Hoy que en el Ecuador gobierna la derecha vemos cada vez más distante la aplicación del principio constitucional, por tanto las luchas deben continuar y las resistencias articularse para plantear verdaderas rupturas al sistema capitalista neoliberal imperante.


* Miembro de la Asamblea Nacional del Ecuador.

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