noviembre 29, 2021

Deszaire (primera parte)

Por Sergio Salazar Aliaga *-.


El año 2001 conocí a Deszaire. Con un par de amigos frecuentábamos el bar pub Equinoccio, éramos más hippies, usábamos lluchus de colores y nos gustaba ir a escuchar los tributos de Los Fabulosos Cadillacs por Deszaire. También éramos muy jóvenes, entre ellos estaban Edwin Soria y Jorge Lea Plaza, teníamos alrededor de 15 años, pero ya bolicheábamos… poco a poco Deszaire comenzó a lanzar sus propias canciones hasta convertirse en una de las bandas más importantes de Bolivia. Le entrevistamos, y en esta edición compartimos la primera parte de su historia.

La música

“Llego a la música por mis papas, mi mamá escuchaba valses peruanos, que es un género musical emparentado con el fandango español y que se escribe en compases de 3/4 y tiene una característica que le diferencia de otros valses. La guitarra me llamaba mucho la atención, después gracias a mis primos me acerco al rock, a escuchar Jon Bon Jovi o Ángeles del Infierno, abrí ese gusto y esa curiosidad por querer tocar instrumentos.

En el colegio aprendí a tocar charango, guitarra, quena, zampoña, me metí a todo, en cualquier acto cívico que teníamos participaba tocando, la música nacional me encantaba, pero también crecí con grupos de rock como Loukass, DcDay, Coda 3 –lo que después sería Octavia–… eran referentes para mí, escucharlos y querer tocar como ellos.”

Deszaire

“A Omar Ríos lo conocí en la fila de la Facultad de Derecho de la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA), yo andaba con mi guitarra y un amigo me lo presentó, él siempre fue muy bueno para imitar, siempre tuvo una vos increíble, cantaba Alejandro Sanz, Luis Miguel, era muy variado su gusto, me comenzó a pedir algunas canciones para cantar, no era como ahora que las partituras las bajas de Internet, de Google, sino que uno tenía que sacar las canciones a simple oído, eso le gustó; ahí me invita, me dice que va conformar un grupo con dos de sus amigos de colegio, Dave Cuba y Juan José Claros, nos pusimos a ensayar duro.

Nos conocimos con ellos en la casa de Omar, comenzamos a frecuentar, tocábamos canciones de grupos como Enanitos Verdes, Los Prisioneros, La Ley, La Unión, que nos encantaba. Después conseguimos un bajista, Guillermo Canela, que también era un compañero de la Universidad, y así se armó Deszaire el año 1999.”

El nombre

“Esto lo puso un compañero de Omar y Dave del colegio, ellos son exalumnos del American School, no tiene un significado como tal, éramos changos así que queríamos que se llame desmadre, despute, entonces Marcelo López, que hoy vive en Santa Cruz, agarró una chamarra de jean que estaba de moda y puso con un marcador Deszaire, incluyendo la ‘sz’, nos pareció genial. Después siempre nos preguntaban eso, pero era la ocurrencia de un amigo.”

El arranque

“Empezamos tocando en un bolichito llamado Pizza Pub, en la Plaza del Estudiante, lo que después se convirtió en Doña Chela. Tocábamos donde podíamos, oficialmente nos lanzamos un 17 de marzo de 1999, en el taller cultural de la Facultad de Derecho.

En ese tiempo no había redes sociales, o había poco, entonces hacíamos nuestros afiches, una vez en el Bar La Prensa, en la calle Campero, pusieron mal el nombre, ‘The Zahire’, eso como anécdota. Nos dividíamos entre los cuatro para ir a empapelar por todo Sopocachi, terminábamos tres de la mañana, así hacían todas las bandas, era divertido, era un trabajo de hormiga, de hacerlo paso a paso, de ir creciendo.

Ensayábamos en un living del hermano de Omar Ríos, que se llama Yerco, el gato cósmico de la radio Stereo 97. Al principio nos corríamos de participar en concursos, tal vez por miedo a la técnica de otras bandas, éramos chiquillos que no habíamos estudiado música, pero componíamos.”

Marathon Rock

“El año 2001 nos metimos al concurso del Marathon Rock, fue la mejor decisión que tomamos, me acuerdo que nosotros no teníamos plata, un amigo nos prestó para la inscripción, Andrés Herbas ‘el Chicho’, nos inscribimos el último día. Ya habíamos ido a ver otras bandas como Ragga Ki, Buscando a Gozalvez, Quirquiña, Lilith, Supay, Kúkara Macabra –que cantaba en inglés–, al igual que Unit. Había más de quinientas bandas, había una selección, como en el Mundial, es así que nosotros fuimos avanzando hasta llegar a estar entre las mejores 10 bandas; la final fue en el Teatro al Aire Libre, el premio era grabar un disco, y le metimos con todo.

La presentación fue con las 10 mejores bandas, la que ganó fue Son Fusión, a la cabeza de Alejandro Delius. También estaba Moxa Aru con Steve Bravo, Benjo Chambi, Alvin Mcnani y Alex Iturralde, que se volvió nuestro bajista fijo de la banda. Quirquiña igual estaba entre las 10 primeras bandas. Equinoccio vio algo en nosotros y nos invitó a grabar un disco, debió ser porque tocábamos puras composiciones.

El día de la final del concurso nos pusieron como requisito tocar un cover, en ese momento no sabíamos cuál tocar, Dave, el tecladista, puso ‘Demasiada presión’ de los Fabulosos Cadillacs, ese rato al dueño del Equi se le abrieron los ojos y nos invitó a tocar tributos de Los Fabulosos… Marcelo Bellot era el encargado de sonido y coordinamos con él. Tocábamos los miércoles por muchos meses y siempre llenábamos el ambiente, ahí nace nuestro apodo de ‘banda de los mil amigos’.”

Los Fabulosos Cadillacs

“Tomamos decisiones muy duras, tuvimos que sacar a dos miembros de nuestra banda, a nuestro baterista y bajista, es ahí que entra Alex Iturralde como bajista oficial, nos encerramos cuatro meses practicando sin salir, para poder sacar Cadillacs. El primer día que presentamos reventó, Omar sacaba la voz igualita de Vicentico, estuvimos así un año.

Esos tributos nos abrieron muchas puertas, nos llevaron a Santa Cruz, Cochabamba, nos comenzaron a invitar a diferentes boliches, llegamos a lugares de moda como Dragón Fly, en la calle Guachalla en Sopocachi. Nos afianzamos como banda, en el repertorio metíamos nuestras canciones, el primer corte que teníamos era el ‘El negro Camacho’, las personas creían que era una nueva canción de los Fabulosos; también ‘Reggae Alone’, que pasó a ser número uno en las radios; cuando grabamos invitamos a Martín Fox de Octavia en la batería y Freddy Mendizábal en el saxo. ‘El fuera de todo’ fue nuestro tercer corte, que también fue exitoso.

Logramos sacar nuestro primer disco con 10 canciones, allí tuvimos la suerte de conocer a Gonzalo Gómez de Pateando al Perro, quien fue nuestro productor musical y arreglista, ahí comenzó el camino con nuestras propias canciones.”


  • Cientista Político.

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