diciembre 4, 2021

La derecha y el PDES como nuevo factor de desestabilización


La Época -.


El Plan de Desarrollo Económico Social 2021-2025, “reconstruyendo la economía para Vivir Bien, hacia la industrialización con sustitución de importaciones” está plasmado en la ley 1407 y apunta a retomar lo que el gobierno de facto dejó de hacer por concentrarse en la pura represión del pueblo y a consolidar crecimiento económico con justicia social, a la ampliación de la base material generadora de ingresos, la innovación científico tecnológica de apoyo a la producción, el aumento de las exportaciones y la disminución de nuestra dependencia de bienes de capital.

Metas como las contenidas en la ley 1407, plenamente justificadas por su interrelación con otros planes formulados en el gobierno de Evo Morales, de los que la Agenda Patriótica 2025 es una de las más importantes, deberían ser plenamente respaldadas por todos los actores del país y las observaciones que se tengan, como es lógico existan, ser correctamente planteadas. Pero eso no está sucediendo. Tras la abrogación de la ley 1368, que le permitió al gobierno de Arce desmontar los planes de desestabilización y la amenaza de nuevo golpe de Estado, los actores de la oposición se están ubicando de manera distinta ante una la ley que contiene el PDES 2021-2025.

De un lado están algunos alcaldes y rectores universitarios que están dispuestos a llevar sus observaciones a un diálogo con el gobierno y no están de acuerdo, al menos en un primer momento, de ingresar al campo de la confrontación. Ya el gobernador de Tarija ha sido claro en plantear el diálogo y no la confrontación para resolver los problemas. Esta es una buena señal que no se debe desaprovechar y el gobierno tiene la gran responsabilidad de presentar a estos actores un escenario adecuado en el que se les de las explicaciones oportunas y adecuadas para despejar las susceptibilidades que existen.

De otro lado están otros alcaldes, rectores universitarios y gobernadores a quienes no les interesa el diálogo y tampoco las ventajas que el plan de desarrollo representa para sus departamentos, municipios y universidades. Apuestan por apoyarse en sus observaciones a la ley 1407 para retomar la estrategia de desestabilización permanente del gobierno popular elegido en octubre de 2020. En este bloque los más activos son el gobernador de Santa Cruz y el alcalde de la ciudad de La Paz, quienes, empero, se mueven en terrenos distintos y con peligros diferentes.

Por tanto, no hay que ser brujos para saber que en breve, lo más probable después de las fiestas de fin de año, estemos en un escenario de nueva e intensa disputa política en el país, cuya causa mas importante es la imposibilidad de la derecha, sobre todo extrema, a resignarse a aceptar que la inmensa mayoría de la población volvió a elegir como gobierno a un proyecto político que fue desalojado del poder a través de métodos no democráticos en noviembre de 2019.

La estrategia de la desestabilización permanente va a continuar. La derecha no tiene otra opción. Lo fundamental aquí es que el gobierno y los movimientos sociales hayan aprendido las lecciones que arrojó la coyuntura pasada.

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