septiembre 30, 2022

Lo bueno, lo malo y lo feo del gobierno ecuatoriano


Por Soledad Buendía Herdoíza * -.


Se acerca el fin de año, momento adecuado para analizar y quizás hacer un balance político en Ecuador. Reflexionar de manera objetiva sobre el gobierno del presidente Guillermo Lasso resulta una tarea complicada. Buscaremos hacerlo sin sesgos, pero desde una mirada: la de los ciudadanos, pues no creo en la imparcialidad. Todas, todos y todes tenemos una posición que define dónde estamos. Yo estoy con la gente, con sus intereses y sus preocupaciones.

Con estos antecedentes inicio pensado en qué sería lo bueno de un gobierno dirigido por un banquero que ganó democráticamente en las urnas, es decir, donde fue el pueblo quien lo eligió. A pocos días de comenzar su mandato partió una campaña de vacunación universal que arrancó con más 300 puntos de vacunación y más de 900 brigadas en el territorio nacional, se realizaron proceso de licitación para la compra de vacunas e insumos.

Frente al pésimo manejo de la crisis sanitaria que tuvo el gobierno anterior, de Lenín Moreno, estas acciones fueron esperanzadoras y respondieron al clamor ciudadano, y las señalamos como un aspecto positivo.

Vamos ahora a lo malo: sin lugar a dudas la crisis carcelaria. En lo que va del año 2021 se han registrado 265 muertes violentas en las cárceles ecuatorianas, sin autoridad que pueda controlar y poner fin a la violencia, la crueldad y la muerte. A este problema, que enluta a muchas familias, se suma la inseguridad en las calles de las principales ciudades. Asaltos a domicilios y a personas son el pan de todos los días. El robo es un delito en aumento en todo el país, entre enero y septiembre de 2021 el número de denuncias presentadas subió en todas sus modalidades en comparación con el mismo período de 2020, según cifras de la Fiscalía General del Estado.

Finalmente, me detengo a tratar de escoger lo feo, pues hay tanto que no sé cómo decidirme. Y debo señalar que lo feo es la destrucción de los derechos ciudadanos, la reducción del presupuesto para la educación, que cortará los sueños de niños y niñas y que impedirá que miles de jóvenes puedan formarse y construirse un futuro digno.

Objetivamente mi balance es desesperanzador, pues existe la certeza de que el Gobierno impulsará más políticas antipopulares que favorecerán solo al capital y sus intereses.


*       Miembro de la Asamblea Nacional del Ecuador.

Sea el primero en opinar

Deja un comentario