septiembre 30, 2022

¿Justicia climática o “cuestiones de género”?

Por Cynthia Silva Maturana *-.


Hace unas pocas semanas la atención de medios y de la sociedad interesada se volcó en la realización de la Conferencia de Países Parte de la Convención de Naciones Unidas sobre Cambio Climático, más conocida como la COP26. Los resultados de la reunión han sido nuevamente insuficientes y parecen llevarnos a superar ampliamente el aumento de 1,5° de temperatura para el 2030; lo que parece que seguirá hasta que no se encaren los debates desde una perspectiva socio-ecológica como un síntoma y crisis de la ecología-mundo capitalista, como lo plantea Rafaela Molina [1].

La débil atención que se da a las causas estructurales del cambio climático dejan en los debates y en las propuestas de acción grandes vacíos, débiles declaraciones o planes que no llevan a las transformaciones de fondos necesarias.

Unos de aquellos vacíos, que no son objeto ni de grandes declaraciones ni de la preocupación de organizaciones de la sociedad civil a nivel nacional, es la igualdad de género y el empoderamiento de la mujer, como se plantea en las consideraciones del Acuerdo de París, y que posteriormente en el mismo documento se trata únicamente como la “cuestión de género” en el ámbito de adaptación y de capacidades [2].

La “cuestión de género” se ha planteado en un Plan de Acción sobre Género [3], que avanza lentamente y que no es ni siquiera objeto de la presentación de informes de las delegaciones nacionales, y busca “promover el conocimiento y la comprensión de la acción climática con perspectiva de género y su incorporación coherente en la implementación de la Cmnucc”, entre otros, mientras los datos a nivel global sobre el impacto del cambio climático en las mujeres avanzan inexorablemente.

Los datos de la inequidad

Las mujeres y niños y niñas tienen 14 veces más probabilidades de morir en un evento extremo o desastre. Asimismo, las mujeres sufren el impacto de manera desproporcional por los roles que cumplen en relación al cuidado de la familia, al aprovisionamiento de agua y alimentos, que además las exponen junto a las niñas a mayores riesgos de violencia, según informes de Naciones Unidas.

Las mujeres constituyen el 80% de las personas desplazadas a causa del cambio climático, que ocurre particularmente en eventos extremos y desastres. Por ejemplo, el 83% de las madres solteras no pudieron regresar a casa tras el huracán Katrina, durante dos años después de la tormenta. Se estima que dos tercios de los trabajos perdidos después de dicho huracán fueron perdidos por mujeres.

Antes de la pandemia las mujeres ya se hallaban por encima de los hombres en situaciones de pobreza, de cada 100 hombres viviendo en hogares pobres hay 112,7 mujeres en igual situación [4]. La crisis sanitaria global ha profundizado la situación de pobreza y desigualdad de género con el cierre de las actividades económicas, particularmente las que son clave para la ocupación laboral o económica de las mujeres, como son el comercio, la manufactura, el trabajo doméstico remunerado, los negocios de alimentos preparados y otros similares.

La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) indica que se ha determinado una contundente salida de las mujeres de la fuerza laboral, retrocediendo a la situación de al menos hace 10 años, y por tanto se proyecta un mayor incremento en el número de mujeres que vivirán en situación de pobreza en América Latina [5], ellas y sus hijos e hijas.

En este contexto, los efectos del cambio climático profundizan las desigualdades de género, por tanto este fenómeno se convierte en una carga adicional que puede llevar a un gran número de mujeres a la pobreza crónica.

Según Oxfam, en América Latina 58 millones de mujeres viven en el campo. Sin embargo, solamente el 30% de ellas posee tierras agrícolas y apenas el 5% tiene acceso a asistencia técnica en el mundo, lo que compromete su capacidad de adaptación al cambio climático.

“Cuestión de género” o sistema patriarcal

El sistema hegemónico, el sistema-mundo capitalista, se basa en la desigualdad socioeconómica y la persistencia de la pobreza, la división sexual del trabajo y la injusta organización social del cuidado, el predominio de la cultural del privilegio y los patrones culturales patriarcales, discriminatorios y violentos, y la desigual concentración del poder.

Justicia climática es un concepto que indica que los efectos del cambio climático impactan de manera distinta a las poblaciones, regiones y países más vulnerables, y por tanto las respuestas deben formularse con equidad. Pero los debates globales no parecen darle la importancia a la necesidad de incorporar el efecto del cambio climático en el 50% de la población global, las mujeres. Y particularmente en las mujeres más expuestas a la violencia del sistema patriarcal.

Mientras el mundo se reúne anualmente para realizar una contabilidad de gases de efecto invernadero, las mujeres y sus hijos e hijas enfrentan la profundización de la pobreza, el aumento de la violencia y la pérdida de sus sistemas productivos o actividades económicas, en muchos casos debido a los efectos del cambio climático. Esta situación solo cambiará cuando se enfrente la visión del sistema hegemónico y se encare la situación de las mujeres no como “una cuestión de género”, sino como una necesidad de justicia social y climática.


  • Bióloga, militante del Proceso de Cambio, miembro del Comando Madre Tierra y exviceministra de Medio Ambiente.

1       Ver: Molina Vargas, Rafaela. 2021. “Cambio climático en la ecología-mundo; la COP26, una condena para el sur global”. Edición impresa 937 de La Época, del domingo 21 al sábado 27 de noviembre 2021.

2       Ver: Acuerdo de Paris, Artículo 7, inc. 5 y Artículo 11, inc. 2.

3       Ver: Plan de acción sobre Género, https://unfccc.int/sites/default/files/resource/cp2019_13a01S.pdf

4       Ver: Datos al 2019 del Observatorio de Igualdad de Género de América Latina y el Caribe (OIG). https://oig.cepal.org/es

5       Ver: Lorena Aguilar Revelo. (2021). “La igualdad de género ante el cambio climático: ¿qué pueden hacer los mecanismos para el adelanto de las mujeres de América Latina y el Caribe?”. Serie Asuntos de Género, N° 159 (LC/TS. 2021/79), Comisión Económica Para América Latina y El Caribe (Cepal).

 

 

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