febrero 3, 2023

Jorge Glas: perseguido político


Por Soledad Buendía Herdoíza * -.


Hace pocos días una delegación de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), con la participación del Relator de Derechos de Personas Privadas de Libertad del Sistema Interamericano, realizó una visita técnica de seguimientos en el marco de la grave crisis carcelaria que enfrenta Ecuador desde hace tres años, con más de 300 muertes violentas, convirtiéndose en un hecho sin precedentes de vulneraciones a los Derechos Humanos y de deshumanización frente a la sociedad.

Uno de los temas de preocupación fue el cumplimiento de las medidas cautelares otorgadas al exvicepresidente Jorge Glas, el 31 de diciembre de 2019, las cuales han sido quebrantadas sistemáticamente. Este organismo internacional solicitó al Estado ecuatoriano adoptar medidas para proteger los derechos a la vida e integridad personal del exvicepresidente.

Jorge Glas, preso político en Ecuador, es víctima de intimidaciones, hostigamientos y amenazas dentro del centro de detención, situación que se agrava por las precarias condiciones que enfrenta y su delicada condición de salud.
A pesar del tiempo transcurrido, no se han cumplido con las medidas otorgadas por la justicia y adicionalmente se le impide acceder a los beneficios penitenciarios que le corresponden por haber cumplido el 40% de su condena, realizada con un Código Penal derogado.

Adicionalmente varios diputados, legisladores y destacadas figuras políticas a nivel regional y mundial, incluido los miembros del Grupo de Puebla, hicieron pronunciamientos cuestionando el accionar del Estado, definiendo a Glas como un rehén político del Gobierno para presionar a sus coidearios en la Asamblea Nacional.

El escenario político ha cambiado pero la persecución, el acoso judicial, la utilización de la justicia para amedrentar y el linchamiento mediático se han profundizado contra los miembros de la Revolución Ciudadana, como escarnio público para acallar las voces que cuestionan el sistema.

Este es el panorama de un país con un gobierno desinstitucionalizado que trabaja para las élites, no protege los Derechos Humanos y cada vez más reduce las asignaciones de recursos públicos a la educación, salud, vivienda y prevención de violencia. La crisis carcelaria, la persecución política, el desempleo y el alarmante incremento de violencia es una radiografía de la realidad social en Ecuador.


* Miembro de la Asamblea Nacional del Ecuador.

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