enero 7, 2022

El secreto de la Industrialización con Sustitución de Importaciones

Por David Quiroz *-.


La política de Sustitución de Importaciones (SI) es una medida con la cual un país, en su etapa inicial, sustituye productos esenciales para la vida diaria, comprados a otros países con producción nacional, para dejar de depender de la importación. Es importante destacar que muchos de los productos de consumo diario son industriales, por ejemplo, el azúcar, que para ser producida es necesario contar con una industria. En ese entendido, la idea no es sustituir cualquier producto, hay que necesariamente pensar paralelamente en desarrollar su industria. En una etapa más avanzada ya no solamente se pretende sustituir productos esenciales, sino también algunos que provienen de otras industrias, como son los plásticos, motores, autos, entre otros. Por tanto, la SI resulta en una política adecuada hacia la industrialización de un país.

Un ejemplo a destacar del éxito de la implementación de una política SI es Corea del Sur. Este país tenía la necesidad de reconstruir su economía después de la Segunda Guerra Mundial y buscaba desarrollar una estrategia que le protegiera de la dependencia de otros países.

Corea del Sur realizó su política de SI en dos etapas: 1) La primera etapa tuvo como objetivo de sustitución a “industria de tres blancos”, que contemplaban dos productos esenciales diarios como son el azúcar y la harina, y un insumo para la industria textil que es el algodón. Bienes de consumo fáciles de producir y que no necesitaban ni de alta tecnología ni de gran cantidad de inversión. Irónicamente, la “industria de tres blancos” fue consolidada por Samsung. Es así que, a finales de la década de 1950, casi todos los bienes de consumo esenciales para la vida diaria e insumos para la industria se pudieron producir dentro ese país; 2) En la segunda etapa el enfoque principal fue producir industria pesada y química, centrándose en seis industrias: acero, metal, electrónica, química, maquinaria y construcción naval. En consecuencia, una a una las empresas coreanas comenzaron a generar industria. En 1956 una empresa coreana ya se encontraba produciendo cemento; en 1959 la primera radio fue producida por GoldStar (actual LG); en 1960 el primer ventilador eléctrico fue producido por una empresa coreana. De este modo, Corea del Sur logró reemplazar gradualmente las importaciones extranjeras con producción nacional.

No obstante, aunque Corea del Sur promovía la producción nacional, la dependencia a las importaciones extranjeras no se redujo en su totalidad. Esto se debe a que, por ejemplo, la industria azucarera tenía que importar materia prima como la caña de azúcar. Igualmente, para hacer funcionar la fábrica de azúcar necesitaban máquinas importadas. En efecto, mantuvieron un déficit comercial crónico que se explica porque intencionalmente sobrevaluaron su moneda –desmotivando la exportación y estimulando la producción nacional– para adquirir materias primas y maquinaria barata, misma que permitió contar con mayor oferta disminuyendo los precios. Finalmente, Corea del Sur impuso restricciones a las importaciones para proteger a su industria, lo cual duró hasta los años 60 y 70.

Asimismo, la economía coreana necesitaba vender al extranjero porque ya había saturado su mercado interno, así que mejoró su política de SI añadiendo la promoción de exportaciones, lo que produjo cambios significativos a partir de 1962, los que se destacaron por la depreciación del tipo de cambio e incentivos de distintas índoles. El Gobierno, que tenía en ese entonces el control de los bancos comerciales tras un golpe militar, bajó la tasa de interés a la industria exportadora. Además, si una empresa exportaba en gran cantidad podía disfrutar de recortes de impuestos, pólizas de crédito, reducciones arancelarias o exenciones para las importaciones de insumos intermedios teniendo tipo de cambio preferencial, entre otros.

Las políticas llevadas a cabo en Corea del Sur muestran que una estrategia de SI podría constituirse en el camino a seguir rumbo al desarrollo económico en Bolivia, haciendo un correcto diagnóstico de nuestra economía y planteando medidas de solución con racionalidad y fundamento fáctico. Por tanto, se evidencia que el Estado Plurinacional de Bolivia, con su Plan de Desarrollo Económico y Social 2021-2025 hacia la industrialización con SI, incorpora la producción de trigo, papa, hortalizas, entre otros productos esenciales para la vida diaria que buscan garantizar la seguridad alimentaria, y productos que son insumos para las industrias como es el diésel renovable, biodiésel, vidrio plano, fertilizantes, aglomerados, entre otros, además de una industria química básica para la producción de ácido sulfúrico y clorhídrico, carbonato de sodio, hidróxido de sodio e hidróxido de calcio, para sustituir las importaciones, evitando el riesgo, no descartable, de ser dependientes de otros países y garantizar el consumo esencial de estos productos e insumos para más adelante sustituir todas las importaciones industrializando el país.


  • Economista.

 

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