mayo 16, 2022

Bolivia se perfila otra vez como referente regional

FOTO La Razón

Por Jaime Salvatierra *-.


En su mensaje a propósito del décimo tercer año de la fundación del Estado Plurinacional, el presidente Luis Arce lanzó algunas ideas fuerzas de lo que será la economía nacional en 2022 y de su proyección. Y el punto de partida fue que ni un piloto automático y precios de las materias primas explican el proceso de reconstrucción económica, luego que el gobierno de facto nos condujera a una contracción económica de menos 9%.

El ministro de Economía, Marcelo Montenegro, en conversación con La Época, hace una explicación en detalle del crecimiento y la inversión pública desde que se recuperó la democracia en 2020 y de los desafíos que se avecinan.

La Época (LE).- El Presidente ha sostenido que ni un piloto automático ni precios internacionales de las materias primas, que es el argumento recurrente de la oposición para quitarle méritos al modelo boliviano desde 2006, explican el buen comportamiento de la economía en 2021. ¿Puede desarrollar brevemente los factores que determinaron ese crecimiento?

Marcelo Montenegro (MM).- Hasta el tercer trimestre de 2021 la economía boliviana registró un crecimiento de 8,9%, después de la contracción de 12,6% observada en el mismo período de 2020. Este desempeño se asoció al conjunto de medidas, en el marco del restablecimiento del Modelo Económico Social Comunitario Productivo (Mescp), para la reconstrucción de la economía nacional aplicadas por el gobierno nacional tanto en materia económica como en el ámbito sanitario.

En efecto, una de las medidas fundamentales para asegurar la reconstrucción de la economía fue la lucha contra el Covid-19, diseñándose un plan estratégico que permitió la adquisición de vacunas, pruebas, insumos, la contratación de personal, entre otros. Actualmente el país dispone de una cantidad suficiente de vacunas para inmunizar a la totalidad de la población vacunable boliviana. Asimismo, en materia económica, destacan medidas como el Bono contra el Hambre, el reintegro al IVA, el Impuesto a las Grandes Fortunas, el restablecimiento de la inversión pública en su rol dinamizador de la economía, entre otros, que impulsaron la demanda. Igualmente, entre las medidas que permitieron fortalecer el aparato productivo nacional resaltan los créditos SIBOLIVIA a una tasa preferencial del 0,5%; el IVA de 0% para la importación y comercialización de bienes de capital, maquinaria pesada y plantas industriales; y el restablecimiento de los límites de cartera para fomentar los créditos productivos y de Vivienda de Interés Social.

LE.- Aunque seguramente hay que esperar se consoliden los datos, se dice que el crecimiento entre enero y diciembre de 2021 superó hasta los pronósticos del Gobierno y de organismos internacionales. ¿A cuánto llegó y qué significa?

MM.- Se espera un crecimiento de la economía boliviana cercano al 6% para el cierre de la gestión 2021, mostrando una importante recuperación después de la caída de 8,8% registrada en 2020, y con un fuerte dinamismo de las actividades de transporte, construcción, minería e industria manufacturera, entre otros. Este positivo desempeño significa que la producción de bienes y servicios de la economía se incrementó en 2021, lo cual se traduce a la vez en mayor generación de empleos e ingresos para los hogares bolivianos.

LE.- ¿A cuánto alcanzó la inversión pública en 2021? De los cinco mil millones de dólares anunciados por el Presidente para 2022, ¿a qué sectores de la economía se destinarán principalmente y por qué?

MM.- Desde noviembre de 2020 el gobierno nacional restableció la inversión pública, uno de los principales instrumentos de política económica para impulsar el crecimiento de la economía, que había sido seriamente afectada en 2020 por parte del gobierno anterior. Así, a octubre de 2021, la inversión pública alcanzó a mil 910 millones de dólares, mayor en 72% en relación a similar período del año previo, y sumó dos mil 587 millones de dólares desde noviembre de 2020.

Respecto al nivel de inversión pública presupuestado para la gestión 2022, esta alcanzará a cinco mil 15 millones de dólares. De este total el 42,5% se destinará al sector productivo, a fin de continuar promoviendo la reconstrucción de la economía y fomentar la capacidad productiva del país, con énfasis en la sustitución de importaciones; el 29,9% se orientará al rubro de infraestructura, es decir, para la construcción de carreteras, puentes, dobles vías, entre otros; el 17,2% se dirigirá al sector social, donde destacan proyectos de construcción y equipamiento de hospitales; y, finalmente, el 10,5% corresponderá a proyectos multisectoriales.

LE.- ¿Cuáles son los factores externos a la economía boliviana que explican que el crecimiento económico de 2022 todavía no sea lo suficientemente percibido por la población?

MM.- En 2021 se registró una significativa recuperación de la economía, reflejada no solo en los diferentes indicadores macroeconómicos, sino principalmente en el avance de variables sociales como la reducción de la pobreza y la desigualdad, y la disminución del desempleo desde una tasa cercana al 12% a mediados de 2020 a 5,2% en noviembre de 2021, con 1,1 millones de puestos laborales adicionales, que implicaron la posibilidad de generación de ingresos para la población.

La gestión 2022 se inicia, y se prevé la consolidación del proceso de recuperación económica, estimándose un crecimiento de 5,1%, el cual también será reflejado en variables de impacto a la población. Por lo mismo, si bien existen factores del contexto externo que continúan generando incertidumbre, como la amenaza de nuevas variantes del Covid-19 y la escalada de la inflación que ya vienen experimentando algunas economías, desde el gobierno nacional se implementarán las medidas necesarias para contener el posible impacto de estas amenazas y consolidar la reconstrucción de la economía del país y el restablecimiento de las condiciones de vida de la población boliviana.

LE.- Crecimiento no es automáticamente un indicador de redistribución social de la riqueza. ¿En qué consiste esa relación virtuosa entre crecimiento y justicia social que caracteriza al modelo económico boliviano?

MM.- La aplicación del Mescp en el país desde 2006 permitió que la economía boliviana experimentara un crecimiento sostenido con estabilidad macroeconómica, pero sobre todo con un importante avance social, como la reducción de la pobreza y la desigualdad. La estructura y funcionamiento del Modelo, con un sector generador de excedentes, la transferencia de recursos a sectores generadores de ingresos y empleo, la presencia activa del Estado en la economía, especialmente en su rol de redistribuidor de los excedentes, una política efectiva de redistribución de los ingresos y el impulso de la demanda interna como uno de los motores del crecimiento económico, explican el positivo resultado de crecimiento con redistribución de los ingresos, característico del Mescp.

LE.- ¿Tiene el sector privado en todos sus tamaños un papel pensado desde el Estado para que este año se alcancen los resultados previstos? ¿Podría desarrollarlo?

MM.- El gobierno nacional respeta, protege y fomenta la iniciativa privada, que tiene un rol fundamental en la economía, específicamente en la producción de bienes y servicios, en la generación de empleos, en la inversión, entre otros. En ese marco, durante la vigencia del Mescp el gobierno nacional ha aplicado varias medidas de fomento al sector, destacando, especialmente en el último año, los créditos SIBOLIVIA para el fortalecimiento de la política de sustitución de importaciones, los incentivos tributarios para la importación de bienes de capital, el fomento de los créditos productivos, entre otros.

Por su parte, corresponde al sector privado mejorar su productividad, generando mayores inversiones en el desarrollo de su capital humano, la aplicación de nuevas tecnologías, la modernización de sus procesos productivos, entre otros, que le permitan un mayor aporte a la producción nacional.

LE.- El Presidente hace énfasis en la industrialización con sustitución de importaciones, incluso como camino efectivo de liberación nacional, como sostuvo en su mensaje del 22 de enero. ¿Cuáles son las metas para este año para avanzar en esa dirección?

MM.- Efectivamente, la sustitución de importaciones es uno de los pilares de la consolidación de la reconstrucción de la economía. Así, el Presupuesto General del Estado del año prevé la inversión en varios proyectos productivos que promueven la sustitución de importaciones, como la implementación del complejo industrial farmacéutico (Cochabamba), la industria de química básica, la planta de vidrio plano (Chuquisaca), la planta siderúrgica para la fabricación de laminados de acero en el Mutún (Santa Cruz), la continuidad de proyectos de industrialización del litio, la construcción de la planta de diésel renovable, el impulso de las operaciones de la planta de urea, entre otros; proyectos que son fundamentales y que permiten al país avanzar en este proceso. Igualmente se dispone de los créditos SIBOLIVIA, cuyo monto de fideicomiso se incrementó a mil 261 millones de bolivianos, recursos que benefician a pequeños, medianos y grandes productores que contribuyen a esta política.

LE.- Otro de los aspectos señalados por el Gobierno es que este año la inflación estará nuevamente controlada. ¿Qué pasa con la inflación de los países vecinos esta puede ser controlada en sus efectos en la economía nacional?

MM.- Diversos organismos internacionales prevén que la inflación de los países de la Región se mantenga en niveles elevados en 2022, lo cual evidentemente podría acarrear determinadas presiones inflacionarias para el país. No obstante, las perspectivas positivas de la producción de alimentos, que generalmente tienen una mayor incidencia en la inflación, posibilitarían que los precios se mantengan controlados; a la par, el gobierno nacional aplicará las medidas necesarias para su control y contención, como se ha realizado en el pasado ante presiones inflacionarias.

LE.- Se estima que Bolivia percibirá menos ingresos por la exportación de nuestro gas a Brasil y Argentina. ¿Cómo y desde dónde se espera compensar esa disminución de ingresos?

MM.- El Presupuesto General del Estado 2022 prevé un incremento de 14% de los ingresos para la gestión, lo cual responde principalmente a mayores ingresos de operación e ingresos tributarios. Respecto a los primeros, donde se encuentran los resultados de las operaciones de las empresas públicas, los mayores ingresos previstos se asocian a la continuidad de la recuperación de sus actividades. De igual manera, se estiman mayores ingresos tributarios, en línea al dinamismo esperado del conjunto de las actividades económicas del país en el año. Al respecto, también es preciso aclarar, como se hizo en su momento, que no se prevén impuestos adicionales o creación de los mismos.

LE.- Finalmente, Bolivia se ha ubicado en 2021 como la tercera economía en crecimiento en América Latina. ¿Cómo estima que vayamos a terminar en 2022 en ese contexto regional?

MM.- Efectivamente, hasta el primer semestre de 2021 la economía boliviana se ubicó como la tercera de mayor crecimiento en la región sudamericana. Para 2022, como se mencionó previamente, se espera un crecimiento de 5,1%, el cual también posicionará al país entre los de mayor crecimiento a nivel regional, como ya han venido mostrando las previsiones de organismos internacionales, que incluso con las tasas menores de crecimiento para Bolivia respecto a la estimación oficial –sobre lo cual es necesario aclarar que en el pasado generalmente estos organismos subestimaron el crecimiento del país– ya ubican a la economía boliviana entre los líderes en crecimiento en la Región en 2022.


  • Analista político.

 

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