
En la fase de testimonios del caso Golpe de Estado II, la expresidenta de facto Jeanine Añez dijo que la determinación de que ella tome el poder se resolvió en una reunión de políticos y la jerarquía católica en la Universidad Católica Boliviana (UCB), en la ciudad de La Paz. Dicho encuentro se celebró el 10 de noviembre de 2019.
“Son de conocimiento público esas reuniones en la UCB. En ese momento, ahí también salió mi nombre. No era porque era Jeanine Añez, sino por la segunda vicepresidenta de la Cámara de Senadores. En ese momento fue que dijeron, respetando la sucesión constitucional: ‘¿Usted, asumiría el poder?’, se me preguntó. Yo dije si tengo el apoyo, por qué no me voy a imponer”, manifestó ante el Tribunal 1 de Sentencia Anticorrupción.
En la mencionada reunión asistieron delegados de Carlos Mesa, de Luis Fernando Camacho y de Waldo Albarracín.
También estuvieron presentes el secretario general de la Conferencia Episcopal Boliviana (CEB), Aurelio Pesoa; el obispo de El Alto, Eugenio Scarpellini; el obispo auxiliar de El Alto, Giovani Arana; y el embajador de la UE León de la Torre.
No fueron convocados dirigentes del MAS o del gobierno de entonces.
Añez asumió ayer la responsabilidad por las acciones que realizó para llegar a la presidencia del Estado Plurinacional. “Yo no eludo mis responsabilidades. Yo no he pedido nunca impunidad”, sostuvo.
Pese a las consecuencias de su determinación, Añez mencionó que tomó la decisión de asumir el poder de buena fe y reconoció que su gobierno debió ser de transición y que su mandato debió durar sólo tres meses.
En el final de su testimonio, no se arrepintió por lo sucedido y dijo por el contrario que se siente “orgullosa” por las resoluciones que adoptó para tomar la titularidad de la Cámara de Senadores y luego la presidencia del Estado.
“Como mi declaración creo que ha sido contundente, me voy a abstener de hacer otras declaraciones”, sostuvo.
La exmandataria de facto recurrió luego a su derecho al silencio y eludió la fase de preguntas y solicitud de aclaraciones que debía desarrollarse, pese a los reclamos de los fiscales del Ministerio Público y de los abogados de la Procuraduría General del Estado, del Ministerio de Gobierno y del presidente de la Cámara de Senadores, Andrónico Rodríguez.
Más tarde, se tomaron las declaraciones del exjefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas Flavio Arce y del excomandante del Ejército Pastor Mendieta, quienes manifestaron que nunca participaron u ordenaron que la exgobernante de facto tenga transporte aéreo ni custodia para dignatarios.
Los dos mencionaron además que no tuvieron responsabilidad alguna en el caso de la solicitud de la Medalla y la Banda Presidencial del Banco Central de Bolivia para que le sean colocadas a Añez.
Las declaraciones de ambos responsabilizaron al excomandante en jefe de las Fuerzas Armadas Williams Kaliman por la orden para que la exgobernante de facto sea beneficiada con el descenso de un helicóptero el 11 de noviembre de 2019 en el Colegio Militar.
También se le sindicó a la exmáxima autoridad de la entidad castrense como responsable de la instrucción para que las Fuerzas Armadas hagan acciones conjuntas con la Policía Boliviana durante el régimen de facto.
En el caso de la Medalla y la Banda Presidencial, el ex Comandante del Ejército dijo que el manejo de ambos símbolos estaba bajo administración de los efectivos a cargo de la Casa Militar.
Los abogados de Añez y los exjefes militares y policiales acusados efectuaron luego sus alegatos iniciales y aseveraron que demostrarán la inocencia de sus clientes.
El Tribunal 1 de Sentencia Anticorrupción determinó que el juicio oral ingrese en un receso hasta el martes 12 de abril. El acto procesal se desarrollará para la presentación de las pruebas documentales acumuladas por las partes.
El proceso penal se hará de manera semipresencial, puesto que los abogados de los acusadores y los procesados podrán asistir a la sala de audiencias del Tribunal 1. Los juristas que decidan no presentarse en el lugar podrán participar por vía virtual.

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