mayo 17, 2022

¿Fin de ciclo?

Por Edmundo Juan Nogales Arancibia * -.


El pasado 22 de febrero la Cámara de Industria, Comercio, Servicios y Turismo de Santa Cruz (Cainco) llevó adelante su Asamblea General Ordinaria, que ratificó al empresario de HP Medical, Fernando Hurtado, como su presidente.

En el evento Hurtado dio un mensaje respecto al modelo económico boliviano: “El modelo económico que propaga el Gobierno es del pasado… Tenemos que dejar atrás las añoranzas del pasado, ancladas en modelos económicos que no acompañan este ‘nuevo ciclo’”. Sin embargo, nos quedan dudas: ¿El mensaje de Hurtado es nuevo? ¿Qué modelo económico –según él– sería el adecuado para el ‘nuevo ciclo’? Veamos sus intenciones en respuestas tomadas de sus propias intervenciones públicas desde 2019.

El 7 de marzo de 2019, en una entrevista publicada en la página web de Cainco, le hicieron a Hurtado la siguiente pregunta: “¿Cómo recibe la responsabilidad de estar al frente de una institución centenaria y representativa del desarrollo cruceño como es Cainco?”. Su respuesta fue: “Es un gran reto porque estamos en un ‘cambio de ciclo’”. El resto de la entrevista hace referencia al cambio tecnológico y de paradigmas, pero marca el momento que posiciona la idea de un “nuevo ciclo”.

Meses después, el 16 de noviembre, luego de la renuncia de Evo y la posesión inconstitucional de Áñez –a través del mando militar–, Hurtado aparece en una entrevista en CNN, en la que señala: “Nosotros, como sector privado, venimos reuniéndonos ya desde el miércoles con más de 200 empresas de distintos rubros de distintos sectores y lo que vemos es que en Bolivia se está viviendo este ‘nuevo ciclo’ y hay mucha esperanza que con este nuevo Gobierno de transición se puedan implementar medidas cortas, muy equilibradas, pero que puedan darnos un respiro en el sector privado”.

El 16 de marzo de 2020 Hurtado fue convocado por Áñez, junto a varios grupos empresariales, quienes se reunieron en el Palacio de Gobierno para definir las medidas económicas ante la pandemia. Un mes después, el 15 de abril, en Gigavisión salió a defender las medidas económicas de Áñez, indicando que “…son medidas buenas, van en la dirección correcta, creemos que todavía se debería profundizar más, pero eso se trabajará dependiendo de los fondos de los cuales pueda disponer el Gobierno”.

Ese periodo, según señala Hurtado, habría sido correctamente administrado. Los fondos a los que se refiere son las deudas que contrajo el gobierno de facto, como el del Fondo Monetario Internacional (FMI). Sin embargo, para no pensar si solamente apoyó las medidas de emergencia sanitaria (sería bueno preguntarse si HP Medical recibía contratos en el periodo de Áñez), veamos cómo defendió Hurtado las medidas de “reactivación económica” de Áñez, justificando el endeudamiento en una entrevista en Red Uno, el 12 de septiembre de 2020: “Todo este proyecto de reactivación obviamente necesita fondos y vuelvo a recalcar la importancia que la Asamblea Legislativa destrabe no solamente los créditos internacionales, sino una plata que tenían dormida desde 2015 para la Planta de Polipropileno, que son más de 13 mil millones de bolivianos que pueden ser utilizados para inyectarla a la economía”.

Ese andar de Hurtado muestra a qué se refería con el argumento del “nuevo ciclo”: a una agenda neoliberal favorable a un grupo de empresarios que tomaron el control del aparato gubernamental (que cayó en la corrupción) para recibir beneficios de las transferencias de los recursos estatales, como ocurrió con el perdonazo de impuestos, la subvención a la producción de empresas privadas, la paralización o reducción de las actividades de empresas estatales beneficiando a la competencia privada –como el caso de BOA respecto a Amaszonas– y los créditos del Estado para sectores empresariales, los cuales por las condiciones y términos llegaban en su mayoría a las grandes empresas.

Esa agenda fue plasmada en el DS 4.272 que promulgó Áñez, que establecía los términos y condiciones del “nuevo ciclo” neoliberal.

Las afirmaciones de Hurtado exponen un objetivo: el ataque al Modelo Económico Social Comunitario Productivo (Mescp) para imponer (porque fue vía golpe de Estado) una agenda económica neoliberal que desviara los recursos del país y endeudara a todo el Estado en beneficio de las logias empresariales que financiaron el golpe de Estado de 2019.


* Abogado, analista.

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