septiembre 3, 2026

Neoliberales sin memoria

Por Miguel Clares *-.


La semana pasada se publicó un artículo de Gonzalo Chávez titulado: “Los tres chanchitos y el lobo neoliberal”, dejando más claro aún su rol de cuentacuentos. Asimismo, se vertieron opiniones de José Gabriel Espinoza, exdirector del Banco Central de Bolivia (BCB) durante el año 2020, respecto a las Reservas Internacionales Netas (RIN).

Ambos analistas mencionan una supuesta situación alarmante en las RIN, señalando que estas disminuyeron y se encuentran ya en niveles preocupantes. Sin embargo, lo hacen con una mirada sesgada y con la finalidad de provocar especulación en la población. En ese contexto, veo necesario explicar la verdadera situación de las RIN, sin tintes políticos y con fundamentos técnicos –algo que les hace falta a estos analistas–.

Actualmente las RIN se encuentran bordeando los cuatro mil 700 millones de dólares, cifra que se encuentra por encima de los niveles de referencia internacional: mínimamente tres meses de importación y una vez el servicio de deuda externa de corto plazo. En ese sentido, Bolivia cuenta con reservas que alcanzan hasta seis meses de importaciones de bienes y servicios y cuatro veces el servicio de deuda externa de corto plazo.

Además, se debe mencionar que el país cuenta con un fortalecimiento de la moneda nacional (bolivianización) que disminuye la demanda de dólares y por ende se mitigan efectos adversos sobre las RIN. Del mismo modo, es importante destacar las apreciaciones de revistas y organismos internacionales respecto a nuestra situación económica, y por ende la salud de los indicadores externos, donde se destaca el buen desempeño y estabilidad de los mismos.

La progresiva estabilidad de las RIN es producto del superávit comercial, una mayor inversión extranjera directa y un mejor flujo de remesas; reflejo del proceso de reactivación económica y la recuperación de la confianza de la población.

Por otra parte, analistas como Alberto Bonadona y Oscar Molina, quienes no son afín al Gobierno pero realizan opiniones más responsables, afirman que las RIN se hallan en niveles estables y no debería haber preocupación en la población, comprobando una vez más las malas intenciones por parte de Chávez y Espinoza.

Antes de finalizar el artículo me permitiré recordarles tanto a Espinoza como a Chávez el pasado que los perseguirá en toda su carrera “profesional”. José Gabriel Espinoza fue posesionado como miembro del Directorio del BCB a finales de 2019 y el Gonzalo Chávez fue director de Política Económica y Social de Samuel Doria Medina, cuando este era ministro de Planeamiento y Coordinación en 1992.

¿Qué se puede esperar de dos “profesionales” cuyas carreras en la función pública denotaron por generar crisis económica y social? No nos olvidemos que tras la asunción de Samuel Doria Medina como ministro “de Privatizaciones” y Gonzalo Chávez como su mano derecha, la economía boliviana experimentó una desaceleración en su crecimiento económico de 3,7% en 1992. Asimismo, los indicadores de pobreza y desigualdad eran deplorables, ni qué decir de las RIN, que alcanzaban tan solo los 200 millones de dólares.

Del mismo modo, José Gabriel Espinoza fue director del BCB durante 2020, encubriendo los pactos entre Jeanine Áñez y Jair Bolsonaro al aceptar menores pagos a los establecidos contractualmente por carburantes, lo cual repercutió negativamente en las RIN e ingresos por hidrocarburos. Es así que en 2020 se contabilizó una pérdida importante de las RIN, por más de mil 500 millones de dólares.

En efecto, las opiniones de ambos analistas tienen una finalidad política y sin fundamentos, cuando primero deberían recordar que tuvieron la oportunidad de cambiar el sendero del país pero solo beneficiaron intereses propios y de sus líderes empresarios, en desmedro de la economía de las familias más vulnerables.


  • Economista.

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