
Por Sara Valentina Enriquez Moldez -.
Estos días son los más críticos de la historia en lo que refiere el periodismo a nivel global, pues Julian Assange se encuentra a un paso de ser extraditado a los Estados Unidos, donde cumplirá la condena de 175 años de prisión, es decir, la muerte en vida por el “delito” de haber dicho la verdad.
Sabemos que Assange es el fundador de WikiLeaks, una organización mediática que publica documentación sensible en cuanto a violaciones a los Derechos Humanos en el mundo, entre otras. Esta organización se destacó principalmente por las filtraciones del año 2010. Como consecuencia de esto Assange vivió un martirio constante, pasando su vida en medio de extradiciones, prisiones y encerrado en una habitación en la embajada de Ecuador en Inglaterra hasta la llegada de Lenín Moreno al poder, quien rompió con el asilo político que se le brindaba. Sabemos que posteriormente sobrevivió encerrado en la cárcel de máxima seguridad de Belmarsh, conocida por muchos como “el Guantánamo de Occidente”. Y también sabemos que hace pocos días el Reino Unido aprobó la extradición de Assange a territorio estadounidense, por lo que el australiano apelará a la decisión del Gobierno británico.
Lo que no muchos sabemos es, puntualmente, cuáles son las filtraciones que develó Assange con WikiLeaks, que no le perdona el Imperio. Una manera de hacer justicia es tener presente la información que brindó al mundo y que ahora le está costando la vida. Por lo tanto, les comentaré las principales filtraciones que hizo como buen periodista Julian Assange.
La filtración de los diarios de Afganistán, sin dudas, es de las más importantes, ya que el 25 de julio de 2010 los periódicos The Guardian, The New York Times y Der Spiegel publicaron más de 90 mil documentos sobre esta guerra filtrados por WikiLeaks, que esclarecían claramente el fracaso de una guerra prolongada y en la que se vieron alarmantes pruebas sobre el doble juego de Pakistán, un actor determinante en la historia de Afganistán desde hace 30 años, aliado de los Estados Unidos y de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN).
Otra filtración que para muchos es la más importante tiene la fecha de 5 de abril de 2010, cuando se develó un video grabado en 2007 que WikiLeaks tituló como “Asesinato Colateral”, y que muestra cómo dos helicópteros estadounidenses matan a balazos a varios civiles en Bagdad, donde también se encontraban dos periodistas de la agencia Reuters. Allí se puede observar que las víctimas civiles no hicieron ninguna acción que pretendiera atacar a los helicópteros.
Por otro lado, fueron casi 400 mil los documentos filtrados del Pentágono sobre la guerra de Irak y su ocupación, se trata de la revelación “Irak War Logs”, que fueron publicados por The Guardian, The New York Times, Le Monde, Der Spiegel y El País, en los que se delata el uso organizado y constante de torturas, que el 63% de los muertos en Irak correspondían a la población civil, que casi 24 mil enemigos fueron etiquetados como insurgentes, etcétera. Los informes, apoyados por evidencias médicas, describen que los prisioneros con los ojos vendados fueron atados, golpeados y electrocutados. La documentación de Irak demuestra que las autoridades estadounidenses dejaron sin investigar miles de informes que estaban denunciando abusos, torturas, violaciones y asesinatos cometidos por la Policía y el Ejército de Irak, que en ese momento estaban trabajando junto a los invasores estadounidenses.
Otra filtración fundamental que no podemos olvidar es la del 28 de noviembre de 2010, cuando WikiLeaks presentó información a los medios internacionales sobre los más de 250 mil cables entre el Departamento de Estado de los Estados Unidos y sus embajadas en diversos países, los “United States Diplomatic Cables Leak”. Estos documentos además de hacer referencia a los escenarios de Irak y Afganistán, incluyeron a una larga lista de gobiernos de todos los continentes. Gracias a esta revelación supimos, por ejemplo, que Israel elaboró el virus informático Stuxnet para apagar centrifugadoras de uranio iraníes o que Hilary Clinton ordenó espiar al entonces secretario general de las Naciones Unidas.
De las filtraciones de 2010 esas son las más importantes debido a su impacto. Sin embargo, WikiLeaks continuó denunciando las violaciones a los Derechos Humanos en el mundo. Por ejemplo, el año 2011 publicó imágenes de detenciones ilegales y torturas en las cárceles de Guantánamo y Abu Ghraib, y se mostró que los encarcelamientos se produjeron de manera directa, sin juicio previo, y que el detenido menor tenía 14 años. En 2017 revelaron un programa de espionaje estadounidense a través de una serie de armas informáticas; y recientemente, en 2021, filtraron un conjunto de documentos que mostraban la hermenéutica de numerosas organizaciones de derecha y su equipo de financiadores, entre las cuales figura la organización HazteOir y su representante internacional Citizen Go.
Sabiendo que lo único que hizo Julian Assange es informar, y que por eso es juzgado y atacado por los mayores poderes globales, lo mínimo que se espera es que los periodistas del mundo se organicen y lo apoyen, o al menos que demuestren públicamente su respaldo; no obstante, existen esas personas que se autodenominan como periodistas y que en realidad son fieles serviles al poder, que tienen la cobardía de nombrar a Assange como un “pirata mediático” o como un “hacker” enemigo de Europa. Existen también esos “periodistas” que si bien no atacan públicamente a Assange, ignoran lo que está pasando, como si no se tratara de una tragedia global, por tanto son casi iguales que los mencionados anteriormente, ya que normalizan el descaro de los grandes países capitalistas de hacer lo que se les antoje a nuestros pueblos sin que nadie se entere de sus crímenes.
Con sabor agrio en la garganta termino de escribir este artículo. Por supuesto que acompañado con profunda empatía y gratitud al compañero Julian Assange, quien con información colaboró y colabora a la emancipación de los oprimidos.

Muy acertada la advertencia. Lo de Assange en una vergu(¨)enza mundial, todos los países que se llenan la boca con discrusos sobre los derechos humanos ni se molestan si quiera en pronunciarse respecto del fundador de wikileaks.