agosto 20, 2026

¿Y si nos sinceramos?

Por Carlos Camargo Ticona * -.


¿Es posible que del argumento de los equivocados salga algo cierto? ¿Es posible que “expertos” en un tema puedan equivocarse en sus criterios? Claro, es completamente posible; y todo lo contrario también lo es.

La frase “un reloj descompuesto da la hora dos veces al día” nos hace dar cuenta que nuestra propia condición puede beneficiarnos en ocasiones de algunos hechos, por más que estemos equivocados en muchísimos otros.

El teorema de los infinitos monos con perpetuas máquinas de escribir nos aclara que la cantidad de intentos que realicemos es crucial para alcanzar un logro cualquiera, aun cuando no sepamos plenamente lo que estamos desarrollando.

¿Por qué hacernos las preguntas anteriores? Básicamente porque en las últimas semanas algunos opinadores económicos han (nuevamente) ofrecido sus análisis sobre la “catastrófica” situación del país y han repetido recetas infalibles para retomar “su” Bolivia (liberal) de antes. Repasemos sus propuestas: 1) Eliminar los subsidios a los hidrocarburos; 2) El individuo debe retomar la responsabilidad del desarrollo; 3) Privatizar educación usando “váucher”; esto como ejemplos de una lista interminable de sus “fórmulas económicas”.

Estas propuestas nos conducen a pensar en una estrategia de desprestigio al Gobierno y al modelo económico, similar a la que se utilizó antes del fallo en contra de Jeanine Áñez, en lo que parece ser una simple estrategia antiGobierno masista “per se”.

La memoria económica de los sucesos entre noviembre de 2019 y noviembre 2020 hace vislumbrar a estos opinadores paseando por los pisos del Banco Central y por el Ministerio de Economía, prestos a llevar adelante sendas reuniones para transformar el Modelo Económico Social Comunitario Productivo (Mescp) a su modelo liberal republicano, cosa que nunca aconteció.

¿Y si nos sinceramos? Aceptemos que estos opinadores acertaron sus dos veces al día, pero hace mucho tiempo siguen esperando que las condiciones se adecúen a su estrecha visión y que al siguiente día sus dos momentos sean tomados en cuenta.

Por eso su posición “liberal” de la economía es pura retórica, cuando en la práctica social la “igualdad” es diversa y heterogénea, sino pregunten a los miles de ecuatorianos que pidieron la destitución del presidente Lasso por haber subido el costo de los carburantes y de los alimentos.

Aceptemos que sus criterios en algún momento fueron lógicos, pero sus desaciertos los superan considerablemente; claro, lanzan un sinnúmero de manotazos a la máquina de escribir y, también en algún momento, una frase será plasmada en la hoja.

Esto es demasiado esfuerzo desperdiciado, es más eficiente observar que a pesar de los augurios apocalípticos nuestra economía sigue siendo estable y, más importante aún, que a pesar de los sucesos mundiales Bolivia no es ese país que en cualquier momento (un momento que hace rato se viene escuchando) va a caer en la crisis que pregonan.

Debemos sincerarnos nosotros, los ciudadanos que observamos la economía día a día, y aunque el método empírico no sea bien visto por esos opinadores somos nosotros quienes percibimos y entendemos que el panorama económico es totalmente distinto al que nos presentan en TikTok esos opinadores, quienes solo se enfocan en sepultar al Gobierno por su condición política y no así por sus políticas económicas.

Soy sincero, entendí que esos opinadores, luego de tantas equivocaciones, no hacen análisis, simplemente lanzan consignas.


*       Comunicador Social.

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