Por Soledad Buendía Herdoíza * -.
Un tema que vengo reflexionando hace algunos días es la llamada “positividad obesa”, tendencia que cuestiona los patrones de belleza establecidos, y va más allá al proponer que las personas tienen derecho a aceptar y amar sus cuerpos tal como son.
En nuestros países las mujeres gordas soportan una gran presión social, son estigmatizadas, discriminadas y cuestionadas por una sociedad que las objetiviza y rechaza por no estar dentro de los cánones de belleza sexista.
Miles de mujeres, en especial jóvenes, sufren depresión, crisis nerviosas, ansiedad, trastornos digestivos, llegan a la anorexia, la bulimia y hasta la muerte. Situaciones que se normalizan y son reflejo de una sociedad machista y patriarcal.
El cine, el teatro, la televisión o la literatura han convertido a la mujer en el “objeto de erótico deseo”. El cuerpo femenino desde Eva es relacionado con el pecado y la tentación.
En ese marco, el movimiento feminista a lo largo de las últimas décadas ha cuestionado los diversos tipos de opresiones basadas en el cuerpo. La antropóloga Rita Segato conceptualiza las estructuras de violencia ejercidas contra las mujeres dentro del mandato de masculinidad, donde los cuerpos femeninos se convierten territorios de conquista.
La normativa heteropatriarcal impone socialmente a las mujeres a asumir roles, actitudes y comportamientos de subordinación respecto de los hombres. La estigmatización, la violencia social y la autoviolencia contra las mujeres gordas se legitiman en sociedades que no aceptan al otro diferente y que basan sus relaciones en el ataque y los juicios de valor. Es tanto el peso que llegan a destruir vidas, familias y vacían de contenido las relaciones afectivas asentándolas únicamente en el aspecto físico, sin valorar a la persona de manera integral en el ejercicio de sus derechos.
Transformar la sociedad implica transformarnos, repensar nuestras cuerpas femeninas y atrevernos a cuestionarlo todo, cambiar comportamientos, levantar la voz, poner fin al silencio opresor. Exigir nuestros derechos y nuestra soberanía.
* Miembro de la Asamblea Nacional del Ecuador.

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