octubre 3, 2026

Consultar al pueblo


Por Soledad Buendía Herdoíza * -.


Ecuador debate la propuesta de enmienda constitucional por la vía del referéndum de iniciativa presidencial, la que se llevaría adelante, de cumplir todos los procedimientos, junto con las elecciones seccionales de 2023.

Tienen ocho preguntas, todas enmarcadas en la manipulación, mientras que utiliza la grave crisis de seguridad que enfrenta la población para esconder sus verdaderas intenciones: designar a las autoridades de control.

En la primera pregunta aborda el apoyo de las Fuerzas Armadas a la Policía Nacional para combatir el crimen organizado y así militarizar el país. Una acción que evidentemente no es casual y responde a las multitudinarias manifestaciones de descontento de la población, lideradas por organizaciones sociales de base y el movimiento indígena.

La segunda pregunta refiere a la extradición de ecuatorianos que hayan cometido delitos relacionados con el crimen organizado transnacional. Y la tercera sobre la autonomía de la Fiscalía General del Estado, manejada por el gobierno de derecha para persecución y hostigamiento judicial a opositores políticos.

La pregunta cuatro se refiere a la reducción del número de asambleístas, afectando directamente a las representaciones de ecuatorianos en el exterior, derecho consagrado en la Constitución y que implicaría una regresión sustancial. La quinta pregunta alude a los movimientos políticos y no tiene trascendencia real. La pregunta sexta constituye la verdadera razón de esta consulta: cambiar el mecanismo de concurso de méritos y oposición para la designación de las autoridades de control y con ello tomar por asalto la Fiscalía, la Contraloría, la Procuraduría, la Defensoría Pública, las Superintendencias, entre las más importantes.

La séptima y la octava preguntas están relacionadas con la creación de un subsistema de protección de recursos hídricos de las áreas protegidas y la compensación por servicios ambientales. A pesar de ser temas importantes, son utilizados como decorado para enmarcar las ambiciones de poder y de control total del Estado.

Por el contenido de esta propuesta, no debiera ser sometida a referéndum puesto que sus preguntas no son materia de enmienda constitucional, sino de reforma, e incluso de Asamblea Constituyente, pues afectan la estructura fundamental prevista en la Carta Magda en los artículos 441-444.

Para la reflexión del tema, hay que tomar en cuenta que en esta coyuntura llamar al pueblo a las urnas para que se pronuncie puede convertirse en una derrota política que refleje los bajos niveles de credibilidad y aceptación con que cuenta el Presidente ecuatoriano.


*       Miembro de la Asamblea Nacional del Ecuador.

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