mayo 27, 2024

Archivo Entheos

Tengo muchos años yendo a comprar películas al Archivo Entheos. Allí hicimos amistad con Roger Claros, quien es un gran coleccionista de libros, cds, películas y por supuesto discos de vinilos que poco a poco fueron creciendo. Este es un acercamiento a su historia.

El piano

“Me llamo Roger Oscar Claros Gonzales, mi inicio con la música comenzó desde niño. Empecé a estudiar piano desde mis siete años por iniciativa propia, pero también porque había muchos instrumentos en la casa de mis abuelos, donde curioseaba. Encontraba instrumentos como piano, guitarras, batería, charango, etcétera.

A los ocho años empecé estudiar en Cochabamba, hice varios cursos en una academia cerca a mi casa. Durante todo ese tiempo fue un momento de fascinación con el piano, me ha atraído muchísimo. Pensé en algún momento en dedicarme toda mi vida a eso. A mis 14 años seguí estudiando música. Continué con el piano, pero no le dediqué el tiempo que hubiese querido. Ya de adolescente fui dejándolo por la literatura. Estuve más con los libros, con el arte y el teatro, en esas áreas.

Cuando salí del colegio me volvió el pensamiento de dedicarme a la música, entonces hablé con mi familia y me fui a Europa a un conservatorio durante un año para entrar a estudiar. Esto fue en los años 2001 y 2002. Estuve ahí viviendo y estudiando, pero el ritmo, la atmósfera, no me atraparon tanto. Una sociedad más fría, más mecánica, llena de responsabilidades, me quitó esa voluntad que tenía con la música. Muy complicada esa sociedad. Es así que decidí volver a Bolivia.

Después de un año volví a Bolivia, pero a la ciudad de La Paz. Toda mi familia es de Cochabamba. Me puse a estudiar Literatura y entré al Conservatorio. Soy egresado de la carrera. Cuando entré al Conservatorio me pusieron en música moderna; la verdad es que no me llamó la atención, porque a mí más me agrada la música clásica, es el estilo que estudié desde niño.

En Literatura me fue bastante bien. Cuando estaba en tercer año de la carrera empecé a armar este proyecto que ahora está cumpliendo 13 años. El proyecto final que estamos manejando se llama Archivo Entheos. Ha empezado con el concepto de las películas, que se llamaba El Proyeccionista. Tuve que armar una colección que investigué sobre cine clásico, moderno, experimental. Todas las áreas que no alcanzan a verse en salas de cine o circuitos comerciales en general; era investigar otro cine, el más invisible.”

El Mosquito Lector

“Con las personas de Literatura, y por iniciativa de la carrera, teníamos la idea de crear una librería que trabaje a bajo costos y manteniendo precios internacionales. Eso era algo fundamental para nosotros.

Durante los años de Literatura estuve muy dedicado a recolectar material, a investigar material. Tengo una colección bastante grande de la época de mi carrera, como unos tres mil libros. Me di cuenta de que se juega con los precios. Algo no muy bien organizada es la cuestión de los libros acá en Bolivia, eso limita el acceso. Entonces lo que pensamos fue en armar un proyecto nuevo, que abarque cine, libros y una pequeña editorial.

En eso fuimos trabajando más o menos unos cuatro años. Compramos derechos de libros internacionales, publicamos a un par de amigos poetas (ediciones muy pequeñas de 100 copias). Trabajamos bastante y nos dimos cuenta que nuestro archivo fue creciendo, así que decidimos crear una Fundación, ya tenemos todos los papeles preparados.”

El Proyeccionista

“En el espacio de cine también tenemos muchísimo sobre música, conciertos, recitales, documentales, videos, etcétera. Desde el inicio del proyecto audiovisual se pensó siempre en trabajar con la música, pero por el espacio aún no se podía investigar. Entonces nos dimos a comprar colecciones, investigar en varios países qué tipo de colecciones hay disponibles y comprarlos por lote, en Colombia, en Perú, en Argentina, y así comenzamos a trabajar.

Por ejemplo, hay una tanda de ediciones japonesas que están muy bien elaboradas, están muy bien cuidadas, tienen extras, y la parte principal de la publicación trae tres DVDs, pero en los extras trae cinco discos. Entonces da curiosidad la producción, además es un trabajo más investigativo. Igual tenemos cosas clásicas como las norteamericanas, tratamos de traer cosas experimentales, material africano, latinoamericano, o cierto material que es clásico que a veces lo dejamos afuera.”

Discos de vinilo

“Comenzamos con esta área en el proyecto hace un par de años. Empezamos a importar vinilos de la misma manera con la que trabajamos los libros, tratando de conseguir distribución, precios más bajos, material más alternativo. Trajimos material de mercados no tan comunes, como Alemania, Polonia e Inglaterra, ya que por lo general acá todo es norteamericano. En lo particular, yo fui comprando lotes.

Tengo una colección bastante amplia, hay mucho que fui recolectando de lo nacional, de la música popular, desde los 80 hasta el 2010, antes de la época de digitalización. Además tengo muchos cds. Entre lo popular tengo cumbia para que se entienda, o música que son variaciones entre autóctonas, cumbia o electrónica, ese es el género musical principal.

Uno de los lotes que compré fue muy amplio, tenía tres mil 500 discos de vinilo. Después, por mi parte, fui comprando unos dos mil más. Ahora tengo alrededor de cinco mil discos. Mi colección es relativamente nueva, tiene unos cinco años. No pude indagar a totalidad, tengo listas que detallan lo que hay, pero no logré escucharlos uno por uno.

Dentro de las rarezas, y que me gusta, es Maroyu, de los hermanos Yucra (que nacieron en Uncía). En mi colección, por ejemplo, no le pongo tanta atención al precio, sino a la sensación que me da el disco. Hay cosas muy raras que pude conseguir, primeras ediciones de bandas famosas, norteamericanas, inglesas y algunos bolivianos. Michael Jackson, que cuestan dos mil dólares ese vinilo. La verdad no es de compra directa, sino de suerte, de encontrar en el lote, tuvimos la suerte, ahí tengo unas o cinco ediciones de primera.

Después me interesan joyas sonoras, como algunos discos de electrónica. Me gusta mucho la electrónica experimental, algunos clásicos como Boards of Canada, abreviado como BoC por los fans; o de William Emmanuel Bevan, más conocido como Burial; Richard David James, conocido como Aphex Twin, que es con el que la mayoría comienza con la música electrónica. El IDM, que ha marcado desde el año 2000 para adelante. Hay bandas lindísimas que fueron marcando. Para mí la electrónica es el mejor lugar sonoro donde he podido explotar.”

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