diciembre 8, 2023

Rodrigo Bernal: Los Amplifayer

Bolivia ha generado muchos músicos extraordinarios. En este mundo pude describir, hacer amigos, tener algunos lazos, sobre todo descubrir nuevos horizontes. En eso vi una banda llamada Los Amplifayer, con millones de reproducciones en YouTube. El líder es Rodrigo Bernal.

Nos pusimos en contacto para que nos cuente su trayectoria, y la verdad quedé muy impresionado. Esta es la primera parte de nuestra conversación.

Soundtrack

“Soy paceño y vengo de una familia tradicional. Sí hubo un espacio para la cultura muy grande. El primer contacto de la música fue con los discos de vinilo de mi papá. Él tiene muchos soundtracks.

Por lo general, las bandas sonoras de las películas son instrumentales. Entonces desde muy pequeño escuchaba eso. Como por ejemplo La aventura del Poseidón, o de películas muy épicas.

El hecho de escuchar una banda sonora sin evocar una letra da imágenes. La música tiene esa capacidad de desarrollar la imaginación cuando no tiene letra. A veces cuando hay mucha poesía uno la puede interpretar como uno quiera. La música es una medida de cuadros, como un álbum fotográfico, yo lo veo así, te retrata momentos muy específicos.

Pasé por algunos colegios: San Calixto, Unidad Educativa del Ejército, y terminé en el Santa Eufracia (CISE). Ahí tocaba, tenía una guitarra y un libro de música. Así aprendí. Lo que más trataba de desarrollar era la parte auditiva. En los años 90 había muy buena música, pero no había la ventaja tecnológica. Ahora es diferente: si bien te ayuda en tiempo, perjudica el oído. Ese fue mi primer instrumento.

Posteriormente, a la hora de tocar en un grupo, cuando tenía 12 o 13 años, necesitaban bajista. A nivel mundial no hay tantos bajistas, en relación a guitarristas. Les pedí a mis papás que me compraran un bajo. Me compraron un bajo muy pequeño, un EB-3 y un amplificador. Así empecé a entender el papel del bajista en un grupo. Tomé clases particulares, con grandes profesores, pero siempre fui más autodidacta. A veces el mejor maestro que uno tiene es uno mismo. A la fecha soy educador de música, sé cómo enseñar para que entiendan el papel que tiene un instrumento.”

Zona Franca

“Mi primera banda se llamó Zona Franca. Éramos cinco chicos. Ahí por el año 1993 o 1994. Tocábamos Rage Against the Machine, Pantera, Silverchair, un rock duro que exigía cierto nivel de inteligencia.

Esa banda utilizaba otro tipo de afinación, por ejemplo, la drop D, que es tener la sexta cuerda en Re, manteniendo el resto de la guitarra con la afinación estándar. Es una tecnicidad, pero eso se daba descubriendo a plan de sonido. También teníamos un vocalista que estaba en el colegio Calvert, así que tenía un inglés perfecto.

Esa fue la primera banda, era alucinante. Lo único que queríamos era hacer música, no buscábamos ganar dinero, competir y demás cosas. Éramos muy jóvenes.

Nosotros tocábamos en un lugar que sigue existiendo: la Casa Argentina, en la Av. 6 de Agosto. Tocábamos en fiestas de colegios, 15 años y esas cosas. La primera tocada que tuvimos fue en Luna Verde, era un antro al frente del Shopping Quinto Centenario. Era un espacio donde hacían cosas e iniciaban con bandas. Tocamos en un par de colegios, pero como éramos menores de edad era difícil. Ahora cada quien anda en su propio camino, yo llevo la música un poco más serio y profesional.”

“Música por la vida”

“Me acuerdo que hubo un evento que se llamaba ‘Música por la vida’. Era un concurso donde se mandaban canciones que tenían un mensaje informativo de prevención contra el SIDA. Ahí ganó una amiga mía, María Luisa Muñoz, hija del gran cantautor Pablo Huáscar. El concurso consistía en la grabación de un CD y la gira. Me contó que se estaba yendo de gira y que para el cierre quería que yo arme una banda para tocar acá.

Al año siguiente, 1998, en el mismo concurso, creo que me echaron el ojo. El baterista de Octavia, que en ese tiempo era Guery Bretel, con miembros de los ganadores del anterior año, armaron un grupo y me invitaron como bajista. Tenía 16 años ese tiempo. Eran músicos de primera.”

Los Amplifayer

“Después decidí irme a Buenos Aires. Esa necesidad de salir del país. Al volver ya estaba tocando mis composiciones. Con un grupo conformado por el baterista de Oz (Horacio Guzmán), el guitarrista de Bajo Fianza (Alvin Magnani), la vocalista de los Rocktrotters (Josy Mendez) y yo, decidimos lanzar una canción mía: ‘Sublime adicción’. La banda se llamaba Los Amplifayer.

En ese momento entramos a rankings nacionales, programas, y abrimos a una banda de Chile llamada Kudai. Pero como cada quien tenía sus proyectos duramos muy poco tiempo. Si no están mirando todos al mismo lado, no tiene la misma fuerza. Las bandas tienen que ser algo integral.”

Deszaire

“Entré a la banda Deszaire cuando ellos publicaron el disco Electroacústico. Me quedé cuatro años. Habían sacado la canción ‘Prisionero’. Yo no aparezco en el video, de hecho, no hay bajista; ya aparezco cuando sacan el video ‘Morir de amor’. Era una época donde todavía la banda funcionaba muy bien.

Mucho aprendizaje, muchos viajes. Después sacaron el video de ‘Censo’. Este dato es importante, porque sacaron el video de ‘Qué más da’, que, si no me equivoco, fue el último video donde aparece Omar Ríos, el vocalista. Por un tema de salud suyo se detuvo la banda y cada quien comenzó a hacer su camino.

En ese tiempo que estuve con los chicos seguía una alineación fundadora. Está Omar Ríos en la voz, Marcelo Aguirre en la guitarra, Abraham Carrillo en la batería y yo. Después Carrillo se salió, entró Hernán Vildoso y Gabriel Trujillo. Yo respeto mucho cuando un grupo compone, y ese fue un trabajo muy lindo, pero no era mi sueño propio, sino de ellos. Yo cumplí un papel, pero quería cumplir mis propios proyectos.

Entré a una banda con nueve años de trayectoria. Ya funcionaba como una empresa. En un sentido personal sé que puedo trabajar en equipo, tal vez tocando un género que no es de mi preferencia, como el reggae o la murga; eso dice que puedo trabajar en equipo. Soy muy responsable en ese sentido. Linda etapa.”

Mi proyecto

“A lo largo de todo ese tiempo ya tenía mis canciones grabadas, obviamente terminadas. Casi siempre invitaba a vocalistas para que graben las maquetas de mis composiciones.

En toda esa época prepandémica quería mantener el oficio de ser musico, grababa y subía algunas cosas a mis redes.”

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